
Muro de solidaridad y denuncias
¡LA LUCHA ESTÁ EN LAS CALLES!
Bilbo – Ezkerraldea Antifaxista

A la espera de un análisis más profundo en los próximos días, varias son las reflexiones que queremos compartir tras la convocatoria prácticamente simultánea de elecciones generales y huelga general en el día de ayer.
En primer lugar tenemos que inscribir estas convocatorias en un ciclo de profundo malestar social que podría poner en aprietos al sistema en caso de que se tomaran las calles y se confrontara por todos los medios contra los defensores del Estado y sus instituciones podridas. Es por esto que partidos y sindicatos a los que la clase obrera no debe absolutamente nada como el PSOE, UGT y CCOO corren a apropiarse de una reivindicación legítima y necesaria como el derecho a vivienda para blanquear su imagen y seguir ejerciendo de pata izquierda del sistema. Una operación para la que por cierto el “SINDICATO DE INQUILINAS” parece ofrecerse gustoso. La combinación huelga general + convocatoria electoral a manos de estos traidores y aprovechados no es más que una burda farsa político-propagandística para perpetuarse en su poltrona y seguir ejerciendo la función contrarrevolucionaria desde una falsa apariencia progresista.
Por otro lado, no podemos negar que el auge del fascismo a nivel internacional y la influencia que tiene este fenómeno en un Estado como el español en el que jamás hubo una ruptura con el régimen franquista, provocan temor y agobio entre amplios sectores del Pueblo Trabajador. Incluso podríamos afirmar que fruto del malestar social y gracias a la propaganda del sistema, muchas personas humildes y trabajadoras están haciendo propias las ideas reaccionarias.
Con este panorama, no son pocas las personas profundamente antifascistas que se ven tentadas por la postura del “mal menor”, asumiendo un gobierno del PSOE con apoyos de partidos diversos como la mejor opción para “parar el fascismo».
Ante esto queremos dar un mensaje claro: no se parará el fascismo dando oxígeno a las instituciones del Régimen. Al fascismo sólo se le para con organización consciente y combativa en cada pueblo y en cada barrio. Todas y cada una de las medidas que los partidos del Régimen han llevado a las instituciones en clave progresista, aunque totalmente insuficientes, han sido consecuencia de la lucha en las calles y con la intención además de que estas luchas no fueran más allá. Por esto, y teniendo en cuenta además de los riesgos el ciclo de oportunidades en el que nos encontramos de lleno, queremos apuntar a varias tareas inmediatas:

UNIDAD DE LA IZQUIERDA: Se tiene que cimentar sobre una base programática y reivindicaciones concretas. Entre estas reivindicaciones tiene que figurar necesariamente el derecho de autodeterminación de las naciones, la amnistía para los presos políticos y la ruptura con la OTAN y la UE. En cuestiones como los servicios públicos o la vivienda se debe garantizar el acceso universal, y en el caso de la vivienda habría que cuestionar además de a los fondos buitre, el régimen de créditos hipotecarios que suponen un atraco a mano armada contra la clase trabajadora en beneficio del capitalismo financiero y especulativo.
HUELGA GENERAL: La huelga general es un instrumento demasiado importante para que se convierta en una campaña electoral improvisada a manos del sindicalismo de Estado utilizando el gancho de la vivienda. Para darle contenido real a la jornada de huelga resulta imprescindible incluir junto a las reivindicaciones por la vivienda y contra el desmantelamiento del sector público la denuncia del imparable aumento del gasto militar por orden de EEUU, la OTAN y la UE.
No se puede desligar una cosa de la otra, ya que forman parte del mismo proceso de degeneración del capitalismo imperialista en Occidente, que afecta y afectará al conjunto de la clase trabajadora y al Pueblo en general.
Sobre estas bases llamamos a una reflexión a todas las personas antifascistas, abertzales, revolucionarias, socialistas, comunistas, anarquistas… de cara a seguir creando condiciones para una dinámica de acción coordinada que permita poner en primer plano las verdaderas necesidades y reivindicaciones de la clase trabajadora y seguir socavando el Régimen heredero del franquismo.
Nos vemos en las calles.