
Internacional
Grecia
Grecia se prepara para una nueva ola de movilizaciones obreras y sociales en rechazo al proyecto de ley del Ministerio de Trabajo que busca establecer una jornada laboral de hasta 13 horas diarias y ampliar la semana laboral a seis días en ciertos sectores. Los sindicatos, encabezados por el Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME), afiliado al Partido Comunista de Grecia (KKE), han anunciado una huelga general para finales de septiembre con el objetivo de frenar lo que califican como una ‘monstruosidad antiobrera’ que profundiza la precariedad laboral y atenta contra los derechos conquistados por la clase trabajadora.
El PAME informó que está preparando una huelga nacional de trabajadores para finales de septiembre para demandar que se retire esta ‘nueva monstruosidad antiobrera’ que califican como una esclavitud. Este sábado 6 de septiembre, se ha convocado una manifestación en Atenas como preludio a la jornada de huelga, con el objetivo de calentar motores y visibilizar el creciente descontento social. Además, se están organizando protestas en varias ciudades griegas, incluyendo Tesalónica, Patras y Larisa, para exigir la retirada inmediata del proyecto de ley impulsado por el gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis y su partido, Nueva Democracia (ND).
El proyecto de ley: un ataque contra los trabajadores
La reforma laboral, aprobada inicialmente en septiembre de 2023 y que ha comenzado a implementarse en sectores como la industria de producción continua, permite a las empresas imponer un sexto día laboral con un recargo del 40% sobre el salario diario, así como la posibilidad de que los trabajadores tengan dos empleos a tiempo completo, sumando hasta 13 horas diarias. Además, incluye contratos ‘de guardia’ que flexibilizan los horarios con solo 24 horas de notificación y facilita los despidos durante el primer año de contrato sin indemnización. Los sindicatos denuncian que estas medidas legalizan la esclavitud moderna y eliminan derechos fundamentales, como la jornada de ocho horas, conquistada tras décadas de lucha obrera.
El PAME, junto a otros sindicatos como la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE) y la Confederación de Sindicatos del Sector Público (ADEDY), advierte que la falta de inspecciones laborales y la ambigüedad de la normativa abren la puerta a abusos generalizados por parte de las empresas. ‘Los descansos y la preparación para el trabajo quedan fuera de las horas pagadas. Esto es explotación’, ha declarado Paniagiota Tavoulari, presidenta de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria Farmacéutica y miembro de la secretaría del PAME.
El papel del KKE en las movilizaciones
El Partido Comunista de Grecia (KKE) se ha posicionado como una de las principales fuerzas impulsoras de las movilizaciones contra la reforma laboral. A través de su brazo sindical, el PAME, el KKE ha liderado un movimiento combativo que busca unificar a los trabajadores de diversos sectores, desde la sanidad y la educación hasta el transporte y la industria. El partido ha denunciado la reforma como un ataque directo a la clase trabajadora, diseñado para beneficiar a los grandes intereses empresariales mientras se agrava la precariedad en un país donde los salarios son de los más bajos de la Unión Europea.
El secretario general del KKE, Dimitris Koutsoumpas, ha participado activamente en las protestas, enfatizando la necesidad de una resistencia masiva. En declaraciones recientes, Koutsoumpas ha vinculado la lucha contra la jornada de 13 horas con demandas más amplias, como el restablecimiento de convenios colectivos, aumentos salariales acordes con la inflación y la defensa de los servicios públicos. ‘No sacrificaremos nuestras vidas por los beneficios de unos pocos’, afirmó durante una manifestación en Atenas, haciendo eco del lema del PAME: ‘O sus ganancias o nuestras vidas’.
El KKE ha demostrado una capacidad organizativa significativa, movilizando a decenas de miles de personas en huelgas anteriores, como la del 20 de noviembre de 2024, que paralizó sectores clave como el transporte público, la sanidad y la educación, y reunió a más de 20.000 personas en Atenas y 10.000 en Tesalónica. Su estrategia se centra en presionar a los grandes sindicatos para que adopten posturas más combativas y en fomentar la solidaridad entre trabajadores, estudiantes y pensionistas. Además, el KKE ha destacado por su oposición a las políticas de austeridad y a la implicación de Grecia en conflictos internacionales, como el bloqueo de envíos de armas a Israel por parte de estibadores en 2024.
Manifestaciones y perspectivas de la huelga
La manifestación del 6 de septiembre en Atenas, convocada por el PAME y apoyada por el KKE, busca sentar las bases para la huelga general de finales de mes. Se espera que esta movilización reúna a trabajadores de diversos sectores, así como a estudiantes y otros movimientos sociales, en un esfuerzo por visibilizar la oposición al proyecto de ley. Las protestas en otras ciudades griegas, como Tesalónica y Patras, reforzarán el mensaje de unidad contra las políticas del gobierno de Mitsotakis.
La huelga general prevista para finales de septiembre se perfila como un punto de inflexión en la lucha obrera griega. El PAME y el KKE han llamado a una participación masiva, con el objetivo de paralizar el país y forzar la retirada del proyecto de ley. Los sindicatos también exigen medidas contra la inflación, la recuperación de los convenios colectivos y una tributación justa que no castigue a los trabajadores y pensionistas.
El descontento en Grecia no es nuevo. La tragedia ferroviaria de Tempe en 2023, que dejó 57 muertos y expuso el deterioro de los servicios públicos debido a las privatizaciones y la austeridad, marcó un punto de inflexión en la movilización social. Las huelgas generales de 2023 y 2024, junto con las protestas masivas del segundo aniversario de Tempe en febrero de 2025, han demostrado la capacidad de la clase trabajadora griega para organizarse y resistir.

Italia
Italia se paraliza durante un día en solidaridad con Gaza
La huelga, convocada para exigir el fin de la ofensiva israelí en Gaza y cuestionar la posición del Gobierno de Giorgia Meloni, interrumpió durante 24 horas el transporte y otras actividades en varias localidades
Una huelga nacional en solidaridad con Palestina paralizó este viernes actividades en alrededor de 75 ciudades italianas, donde miles de manifestantes exigieron el cese inmediato de la ofensiva en Gaza y expresaron su rechazo a la postura de la primera ministra, Giorgia Meloni.
La movilización afectó el transporte, la educación, la logística y otros servicios en ciudades como Milán, Nápoles, Florencia y Turín. Los manifestantes bloquearon accesos a puntos estratégicos y vías principales, lo que provocó interrupciones y congestionamientos durante la jornada.
En Milán se registraron enfrentamientos entre agentes de seguridad y manifestantes en las inmediaciones de la Estación Central. La Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, una medida que agravó el caos en las calles cercanas.
Los organizadores presentaron la huelga como una jornada de protesta contra lo que califican de “genocidio” en Gaza y contra la falta de una respuesta más firme del Ejecutivo italiano frente a la crisis en Medio Oriente. La convocatoria también incluyó llamados a detener el suministro de armas a Israel y a respaldar el reconocimiento del Estado palestino.
La protesta se extendió a distintos sectores y ciudades del país, con concentraciones multitudinarias y bloqueos que ralentizaron el funcionamiento habitual de varias localidades. La jornada se suma a una creciente ola de movilizaciones internacionales en apoyo a la población palestina.