
Revolución, resistencia y memoria.
Patrimonio de la Humanidad (Tomo II)
Xabier Peñalver. Txoria Errekan, 2025.
Colombia

-Monumento a Benkos Biohó, en San Basilio de Palenque.
El monumento, realizado por el escultor colombiano Luís Guillermo Vallejo fue levantado en San Basilio de Palenque, 60 kilómetros al sur de Cartagena de Indias, en 1995. Se trata de un busto de bronce que representa a Benkos Biohó, líder de la resistencia palanquera y supuesto fundador de San Basilio de Palenque. La imagen recoge el momento justo de su liberación rompiendo las cadenas de la esclavitud mientras grita.

Dentro de la “Ruta del esclavo”, este monumento, al igual que otros en Veracruz (México) o Santiago de Cuba (Cuba) es un reconocimiento a la presencia cimarrona en América Latina, representando la resistencia armada de los cimarrones al régimen esclavista legitimado por los colonizadores.
Desde las primeras llegadas de esclavos se empleaban estrategias para una resistencia contra el esclavismo, frecuentemente el uso de la violencia (levantamientos, y fugas). A estas comunidades se les llamaron “palenques” en Colombia.

La Matuna fue una de las principales comunidades cimarrones del virreinato; se creó en 1600 en las proximidades de la ciudad de Cartagena de Indias y estaba dirigida por Benkos Biohó, nacido en Guinea Portuguesa (hoy Guinea Bissau) y que fue capturado y esclavizado por los portugueses junto a su esposa y dos hijos y enviado a Cartagena de Indias. Esta comunidad llegó a tener 600 esclavos y se dotó de una importante organización militar. En 1605 este palenque llegó a un acuerdo de paz con las autoridades coloniales, con la intención de estas últimas de frenar los asaltos y el aumento numérico de la comunidad, logrando los esclavos la libre circulación por las zonas aledañas a Cartagena, portar armas, prohibir la entrada de españoles armados en sus territorios y ser tratados con respeto por los colonizadores. Sin embargo, en 1619, violando los españoles el acuerdo, capturaron al líder Benkos Biohó y tras una condena a muerte lo ahorcaron en 1621 desarticulando ese palenque, si bien, años después, en 1680, renació y se crearon nuevas comunidades que consideraron al ejecutado como un personaje mitológico.