
Muro de solidaridad y denuncia
Sobre la Ley del concebido no nacido en la Comunidad de Madrid
En respuesta a la nueva ley de la Comunidad de Madrid que reconoce al feto como parte de la unidad familiar, el Partido Comunista de los Pueblos de España ha lanzado el siguiente comunicado.
OFENSIVA REACCIONARIA CONTRA LAS MUJERES DESDE LA COMUNIDAD DE MADRID
Los ataques contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres forman parte de la ofensiva reaccionaria que acompaña a la crisis del capitalismo. Lejos de responder a preocupaciones reales sobre la maternidad o la protección de la infancia, estas políticas persiguen reforzar el control sobre el cuerpo de las mujeres y consolidar el papel que el sistema patriarcal les asigna: asumir de forma gratuita el trabajo de reproducción y de cuidados que sostiene el funcionamiento del propio sistema económico.
En la Comunidad de Madrid, la Ley del concebido no nacido representa un nuevo paso en esa estrategia. Bajo un discurso aparentemente neutral de apoyo a la maternidad, introduce un marco político e ideológico que desplaza el foco desde los derechos de las mujeres hacia la protección del feto. No se trata únicamente de una cuestión terminológica, sino de una operación que busca cuestionar el derecho a decidir y abrir el camino a futuros retrocesos en las libertades conquistadas por el movimiento feminista.
Esta ofensiva resulta especialmente hipócrita cuando quienes dicen defender la vida son los mismos que impulsan políticas de privatización y recortes en la sanidad pública, deterioran la atención primaria, desmantelan los servicios sociales y dificultan el acceso a la vivienda, a la educación infantil y a unas condiciones laborales dignas. No existen políticas reales de apoyo a la maternidad cuando las mujeres trabajadoras continuamos soportando la precariedad, la brecha salarial, la sobrecarga de los cuidados y la falta de recursos públicos que permitan desarrollar un proyecto de vida en condiciones de igualdad.
Desde una perspectiva feminista de clase, la defensa de los derechos sexuales y reproductivos no puede desligarse de la lucha por unos servicios públicos universales y de calidad y por la socialización de los cuidados. El derecho al aborto libre, seguro y gratuito constituye una conquista arrancada mediante décadas de organización y movilización, y su defensa nos llama a combatir cualquier intento de limitarlo, ya sea mediante reformas legales, obstáculos burocráticos, campañas ideológicas o el vaciamiento de los recursos públicos que garantizan su ejercicio efectivo.
Por el derecho al aborto libre y gratuito en una sanidad pública, universal y de calidad.
HAY QUE ABORTAR ESTE SISTEMA PATRIARCAL. POR UN FEMINISMO DE CLASE Y COMBATIVA
