
Movimiento obrero, su brutal situación
Médicos vascos apuntan a una huelga indefinida
El Movimiento Unitario de Médicos (MUD) advirtió el pasado miércoles 10 de junio de la posibilidad de una huelga indefinida ante la posición de “inmovilismo” de la Consejería de Sanidad de Lakua frente a las reivindicaciones de este colectivo. El MUD ya ha realizado varias jornadas de paros hasta el momento que no han forzado la reacción de la Consejería.
Los portavoces del MUD leyeron un comunicado durante una rueda de prensa en la que dieron a conocer esta posibilidad tras la propuesta que presentó el consejero Alberto Martínez, donde plantea mejoras cuantificadas en 70 millones de euros e incluye más descansos, una mejor retribución de las guardias, el incremento de la productividad, el refuerzo de la carrera profesional y la creación de grupos de trabajo para la gestión de agendas en atención primaria y especializada, así como para la reorganización de las guardias.
A pesar de ello desde el MUD acusan al consejero de trasladar un mensaje “deliberadamente confuso y equivocado” ya que ven que las medidas que ofrece no resolverán los problemas que han llevado a los médicos a más de un año de movilización. El verdadero problema al que se refiere el sindicato es “un modelo de gestión obsoleto, que depende de la vocación y la sobrecarga asistencial de los facultativos para seguir funcionando”.
«Porque si Osakidetza necesita invertir millones adicionales para mantener la actividad -han añadido-, es precisamente porque ha construido buena parte de su capacidad asistencial sobre jornadas interminables, guardias obligatorias, agendas masificadas y una disponibilidad permanente de los facultativos».
«Lo que hoy se presenta como una inversión extraordinaria no es más que la factura acumulada de años de falta de planificación y una inadecuada gestión de esos recursos. Y mientras tanto, los pacientes siguen esperando», han recalcado.
También han hecho hincapié en que lo verdaderamente importante en este conflicto es la calidad asistencial, de la cual depende “la supervivencia de la sanidad pública vasca”.

Las plazas de atención primaria sí se llenan, pero no hay suficientes.
A principios de junio miles de médicos residentes se incorporaron a sus plazas. Antes, estos médicos habrán escogido una especialidad para hacer el MIR y las plazas en algunas de estas especialidades se acaban rápidamente mientras que otras plazas duran mucho más; es el caso de la medicina de familia.
Existe el relato de que nadie quiere ser médico de Atención Primaria, que usan las distintas administraciones para justificar los recortes y la falta de recursos médicos en los ambulatorios de los barrios obreros. No obstante, agrupaciones de médicos luchan contra este discurso pues existen evidencias de sobra para desmentirlo. De todas las plazas disponibles el 27,5% son de medicina de familia, la plaza más numerosa, y todas las plazas quedan cubiertas. “Somos la especialidad que más médicos atrae a lo largo de los años y, cuando se mira a otras médicas, es de las que antes se eligen. Habría que ver si teniendo 2.500 plazas de cualquier otra especialidad se iban a cubrir”, plantea el vocal de docencia de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria(Semfyc).
Según el vocal de Semfyc “El problema no está en la especialidad, sino en la cuestión laboral. Lo que está en crisis es la atención primaria”. Los profesionales de esa puerta de entrada al sistema sanitario llevan años denunciando una “presión asistencial brutal, falta de personal y poco acceso a realizar pruebas diagnósticas”, entre otras carencias, verbaliza este médico. Un análisis en el que coincide uno de sus colegas: “Tal y como están las cosas en primaria, bastante vocación hay”.
Desde el Sindicato Médico de Granada hacen hincapié en que no se puede plantear el problema con una visión a cuatro años, ya que “en formar un médico se tarda 11 o 12 años”. Para este sindicato el aumento en las plazas de medicina familiar en el MIR ha llegado tarde, lo que ha causado “un déficit muy importante y con muchas plazas sin cubrir”.
También denuncian que el problema se veía venir y que en 2007 ya se publicó un artículo avisando del problema que se agravaría en 15 años, con la jubilación de los médicos de las promociones de principios de los 80. Sin embargo no se vería un aumento de las plazas del MIR para esta especialidad hasta 2018/19, acompañados además de recortes en los recursos de la sanidad pública.
El propio Ministerio de Sanidad publicó en 2022 que estimaba que 2027 fuese un punto de inflexión en el que nos encontraríamos con un déficit de 9.000 médicos, “sobre todo por la falta de médicos de medicina familiar y comunitaria”.
Desde el sindicato médico de Granada insisten en que la solución pasa por mejorar las condiciones laborales, bajar las ratios de pacientes y mejorar las plantillas. Porque, apunta, la retención de talento no finaliza cuando los residentes llegan al centro de salud. “Necesitaremos tiempo y que las condiciones del ejercicio de la profesión, las retributivas y las cargas de trabajo mejoren, para que al terminar acepten los contratos que se les ofrecen y no se vayan a urgencias, a la privada, a Francia o a Alemania o a otros sitios donde se les valora más”.