
Muro de solidaridad y denuncia
A Coruña se rebela contra la especulación: «No nos echarán de nuestros barrios».
A Coruña sale a la calle por la vivienda: La crisis ya no es un problema, es una emergencia social
Centenares de personas se movilizan en A Coruña para denunciar la especulación inmobiliaria, los alquileres desorbitados y la expulsión de los vecinos de sus barrios. La lucha por la vivienda continúa con una asamblea abierta para el día 8 de junio - 20:00 - Local CGT, para dar continuidad a las movilizaciones.
A Coruña volvió a hablar alto y claro. El pasado 6 de junio, centenares de personas recorrieron las calles de la ciudad para denunciar una situación que ya afecta a miles de familias trabajadoras: la imposibilidad creciente de acceder a una vivienda digna mientras los precios de los alquileres baten récords históricos mes tras mes. La movilización se convirtió en un grito colectivo contra la especulación y contra un modelo que transforma un derecho básico en un negocio multimillonario.
La manifestación, convocada por la PLATAFORMA POLO DEREITO A VIVENDA DA CORUÑA - SINDICATOS DE INQUILINOS DE LA CORUÑA - Colectivos y organizaciones que apoyan:
PCRG, ER, BDS, MODEPEN, CGT, BNG, Galiza Nova, PODEMOS, Sindicato de Barrio, Sindicato de Estudantes, Libres e Combativas, AAVV Eiris, AAVV Agra do Orzán, Monte Mero, Esquerda Unida
En defensa del derecho a la vivienda, denunció que trabajadores, pensionistas, jovenes y familias enteras se encuentran atrapados entre salarios insuficientes y alquileres cada vez más elevados. Mientras el coste de la vida sigue aumentando, acceder a una vivienda se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos para amplios sectores de la población.
Los organizadores sostienen que la situación actual no es fruto de la casualidad, sino de años de políticas que han favorecido la especulación inmobiliaria, la concentración de viviendas en manos de grandes propietarios y fondos de inversión, y la falta de medidas eficaces para garantizar el acceso a una vivienda asequible. Mientras aumentan los beneficios privados, miles de personas ven cómo se reduce su capacidad para permanecer en sus barrios y ciudades.
Durante el recorrido pudieron verse numerosas pancartas denunciando la especulación y reclamando el derecho a una vivienda digna. Uno de los lemas más repetidos resumía el sentir general de la protesta:
Ni alquileres por las nubes, ni salarios por los suelos.
La movilización también sirvió para visibilizar testimonios que reflejan la dimensión humana del problema. Pensionistas con ingresos modestos, trabajadores con empleos precarios y jóvenes sin posibilidad de emanciparse explicaron cómo la vivienda absorbe una parte cada vez mayor de sus ingresos. Para muchos ciudadanos, la elección ya no es entre ahorrar o gastar, sino entre pagar el alquiler o cubrir otras necesidades básicas como la alimentación, la electricidad o la calefacción.
Los convocantes reclamaron medidas urgentes para frenar la emergencia habitacional: control efectivo de los precios del alquiler, ampliación del parque público de vivienda, persecución de prácticas abusivas, protección frente a los desahucios, regulación de las viviendas turísticas y movilización de las viviendas vacías para fines sociales.
Sin embargo, el mensaje de la manifestación fue más allá de las reivindicaciones inmediatas. Los participantes insistieron en que la defensa de la vivienda es inseparable de la defensa de unas condiciones de vida dignas. Porque cuando una persona no puede acceder a una vivienda asequible, también se ve afectado su derecho al trabajo, a la salud, a formar una familia y a desarrollar un proyecto de vida estable.
La protesta del 6 de junio no pretende ser un acto aislado. Los colectivos organizadores consideran que la movilización debe convertirse en un proceso sostenido de organización y participación ciudadana. Por ello han convocado una asamblea abierta para debatir los próximos pasos y fortalecer la respuesta social frente a una crisis que ya afecta a millones de personas en todo el Estado.
En una España donde cada vez más trabajadores, pensionistas y jóvenes tienen dificultades para acceder a una vivienda. A Coruña ha querido lanzar un mensaje que trasciende sus fronteras: el problema de la vivienda no es una cuestión individual, sino un conflicto social de primera magnitud que requiere respuestas urgentes y profundas.
La multitud que recorrió las calles coruñesas dejó una advertencia clara: la paciencia de la ciudadanía tiene límites. Cuando el derecho a la vivienda se convierte en un privilegio reservado para unos pocos, la movilización social deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.
Porque la vivienda es un derecho, no un negocio.








CUANDO AUMENTA LA CONCIENCIA REVOLUCIONARIA Y EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO, TAMBIEN LO HACE EL MOVIMIENTO CONTRAREVOLUCIONARIO, Y ESTE ES UN CLARISIMO EJEMPLO DE ELLO, EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL Y PUTO RÉGIMEN DEL 39 HA METIDO A SUS TRISKOS A SUS CARRILLISTAS REFORMISTAS REVISIONISTAS Y DEMAS ESCORIA INMUNDA PARA QUÉ CUALQUIER INICIATIVA (EN ESTE CASO RELACIONADA CON LA VIVIENDA DIGNA) VAYA A SACO ROTO, ES DECIR A NINGUNA PARTE, Y ENCIMA LOS OBREROS QUE ASISTIRÁN DEJARÁN PASAR AL ZORRO AL GALLINERO. ESTAIS MAS PERDIDOS QUE EL YETI. LA FALTA DE ORGANIZACIÓN SE NOTA HASTA EN EL MAS MÍNIMO DETALLE. DEJAR PASAR A LOS TERRORISTAS QUE FORMAN PARTE DEL PROBLEMA (PODEMOS BNG IU ETC)……… OS GUSTA QUE OS JODAN LA VIDA?????? SI LES DEJÁIS PASAR Y VAIS EN PLAN SE RESPETA A TODO EL MUNDO Y ESAS MIERDAS, CLARAMENTE ES UN SI POR DESGRACIA.