
Muro de solidaridad y denuncias:
Militarismo desbocado
-El verdadero gasto militar español superó los 66.000 millones en 2025. Lo que el SIPRI no contabiliza.
Juan Carlos Rois, Tortuga.
Si acudimos a la noticia publicada por la prensa sobre gasto militar español, según el SIPRI, aparece como escandaloso que España, según este prestigioso instituto, se ha aproximado a los 40.000 millones de euros de gasto militar real, se ha puesto a la cabeza mundial de aumento del gasto militar y se sitúa ya algo por encima del 2,42% del PIB en gasto militar.
La cifra no deja de sorprenderme porque, amén de ser una nueva constatación del enorme peso del gasto militar español y de la enorme opacidad del mismo, algo de lo que ya no duda ni el más recalcitrante defensor del gasto militar, resulta manifiestamente por debajo de mis propias estimaciones.
He intentado acudir a los cuadros y desgloses con los que el SIRPI alcanza esas cifras y, ¡oh sorpresa, oh desilusión!, resulta que su informe anual no los ofrece, como no ofrece los de ningún otro país.
La comprensión trasparente de un gasto militar, como el español, es compleja y sometida a muchas controversias. Éste se encuentra disperso tanto en partidas presupuestarias (77 fuera del presupuesto del ministerio de defensa), como en acuerdos de aumento de gasto que luego se materializan en el BOE en diversos e insospechados escondrijos de los más diversos ministerios, sin contar con el enorme peso del gasto plurianual comprometido, autorizado o retenido que consigna la Intervención General de las Administraciones Públicas y con la repercusión del enorme coste militar en la deuda, tanto a amortizar año tras año, como en la nueva que se adquiere también año tras año.
Reconozco que el informe del SIPRI no es un lugar para detallar el caso de España y ofrecernos satisfacción (probablemente otros países también hacen trampas, como he podido comprobar en el caso colombiano, por ejemplo, o en otros países de nuestro entorno a cuyos datos “oficiales” he podido acceder en un idioma más o menos accesible para un sujeto como yo). Pero ¿debemos dar por completos y definitivos los datos del SIPRI? ¿Cómo los obtiene o quién se los proporciona?
Sería bueno tener claridad y que las cifras nos las ofrezcan las fuentes oficiales con luz y taquígrafos y sin sombra de duda para poder someterlas al sano escrutinio público y contrastarlas de forma adecuada.
Insisto que no es esta la función del SIPRI y que su informe, en líneas generales, es el mejor indicador que tenemos de una fuente independiente y sólida para comprender el panorama global de rearme y militarización a escala mundial.
En su defensa debemos añadir que es de suponer que utiliza el mismo criterio para cuantificar el gasto militar que los diferentes estados se empeñan en ocultar y adolecerá de los mismos defectos y virtudes en la cuantificación de todos ellos.
Yo confío mucho en la capacidad societal de movilizar sus mejores energías y en la aportación de instrumentos de empoderamiento desde abajo para poner pie en pared a las constantes tropelías que impone el poder y confío mucho menos (de hecho casi nada) en la capacidad de la lobyesfera pacifista para convencer en base a sus buenos argumentos y a la apelación a la ética a esa caterva de políticos despiadados y ombliguistas (a izquierda y derecha) de nuestro mediocrísimo panorama institucional.

En este plano, denunciar cada euro cuenta (como he dicho en otro lugar, con un esfuerzo mayor para los más pobres que para los más ricos en el sostenimiento financiero de nuestro militarismo, aunque, curiosamente, sirva más bien para defender a los más ricos y a sus privilegios, no tanto a los más pobres) pero, sobre todo, cuenta la identificación del colaboracionismo “civil” de tantas políticas, ministerios, funcionarios y otras hierbas en cada partida, programa, institución, ministerio o política, precisamente porque nos permite mejor señalar y luchar contra el mismo en todos sus apoyos.
Al menos así podemos identificar también a quién hay que señalar con el dedo y ante quién debemos ejercer nuestra capacidad de desconexión, desobediencia, resistencia y lucha…
Imprescindible análisis y desglose:
Y DESPUÉS NO HAY PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA CON VALORES MARXISTAS-LENINISTAS PARA MEDICOS ETC. TODO ODIO ES POCO PARA LO QUE SE MERECEN.
SE RIEN DE LA CLASE OBRERA Y ENCIMA LES SALE GRATIS Y MUY BIEN LA JUGADA. DA PUTO ASCO.