
Muro de solidaridad y denuncias:
Cárceles:
-50 aniversario. La Fuga de la cárcel de Segovia.
21, 22 y 23 de mayo.
ACTIVIDADES DE CONMEMORACIÓN Y HOMENAJE
SALA JULIO MICHEL MEMORIAL DEMOCRÁTICO DE LA CÁRCEL DE SEGOVIA
JUEVES 21 MAYO
18:00 Presentación de las jornadas
Foro por la Memoria de Segovia. Fundación Rosa Luxemburgo
18:30 Proyección de la película
LA FUGA DE SEGOVIA
20:15 Coloquio
Ángel Amigo guionista y productor de “La fuga de Segovia». Patxi Bisquert Actor de «La fuga de Segovia». José María Lara Moderador
VIERNES 22 MAYO
18:00 Presentación del libro “Palabras contra el olvido. Lucha y militancia en las cárceles del franquismo (1968-1977)
CONVERSATORIO
Carmen Ochoa, David Beorlegui, Autores del libro. Josu Ibargutxi, Miguel Ángel Gómez, Enrique Gesalaga Algunos de los protagonistas de la fuga y expresos en la Cárcel de Segovia.
SÁBADO 23 MAYO
11:00 Bienvenida
Entradilla castellana. La Esteva
11:15 Las cárceles del tardofranquismo y el memorial democrático de Segovia. Santiago Vega, responsable de su exposición permanente
11:45 Pieza de Violín
Maddi Arana. Hija del expreso Sabin Arana Bilbao
12:00 Coloquio sobre la fuga
Josu Bilbao, Pepe Benito y Carles García Expresos, Jordi Solé hermano de Oriol, víctima mortal de la fuga. Carmen Ochoa. Moderadora
13:30 Visita al memorial democrático y a los espacios de la fuga con sus protagonistas
14:30 Despedida
Maddi Arana. Coro Malvaloca

Antifascismo:
-«La literatura y la cultura son fundamentales para luchar contra el fascismo»
Entrevista a Mikel Guerendiain, autor de la novela «Mauro», ambientada en la fuga de presos antifascistas del penal de San Cristóbal, en el monte Ezkaba de Iruñerria.
La primera novela del profesor de Geografía e Historia, Mikel Guerendiain Azpiroz (Ziaurritz, en el municipio navarro de Odieta), nos remite a la mayor fuga de una cárcel en la historia de Europa, producida el 22 de mayo de 1938, cuando un grupo de cerca de ochocientos presos republicanos, se fugaron del penal de San Cristóbal, en el monte Ezkaba, a las afueras de Pamplona, donde estaban recluidos en condiciones inhumanas, tanto es así que muchos le denominaron el Mauthausen español, ya que más que un campo de concentración, era un campo de exterminio. La fuga fue abortada en los días siguientes, la mayoría fueron asesinados o apresados por la guardia civil y los falangistas, otros regresaron voluntariamente al penal, incapaces de continuar. Solo un puñado de ellos continuaron su camino hacia la libertad, hacia la frontera francesa. En “Mauro”, Mikel Guerendiain novela esta fuga, dibujando un fresco de personajes inolvidables.
-Esta es tu primera novela, pero ya has escrito varias obras teatrales, de hecho, en una de ellas, “Algoritmos”, ya abordabas la fuga de Ezkaba, ¿qué fue lo que te atrajo de esta historia para animarte a escribir sobre ella?
Yo vivo en Ziaurritz, un pequeño pueblo de Odieta, a unos quince kilómetros de Iruña, y desde pequeño he sabido que en un sitio concreto de mi pueblo, a la entrada, por donde paso siempre, había enterrados cuatro asesinados en la guerra civil, aunque a mi nadie me dijo nada, porque ese tema era tabú, yo creo que en los dos bandos, pero en el vencido con más motivo, por miedo a represalias. Pero yo que soy nieto de vencedores, además, en el norte de Navarra, con una fuerte tradición carlista, pero yo me imagino que vivir una guerra, la ganes o la pierdas, tiene que ser traumático, más aún si la pierdes.
El caso es que fui creciendo, estudié historia, y ya había oído algo que esos cuatro asesinados procedían de una fuga. Tenía claro que esos cuatro hombres no eran de mi pueblo, ni de la zona, porque allí no había habido rojos, en el sur de Navarra si, pero donde yo vivo no había tradición anarquista, ni sindicatos, ni reivindicaciones de tierras.
Entonces llegó a mis manos un libro, “Los fugados del fuerte de Ezkaba”, de Fermín Ezkieta, que lo compré porque aparecía una vecina y amiga mía, que había sido entrevistada por la fuga, y me enteré de la historia, y de la de los cuatro asesinados, cuyos nombres no sabemos, porque no se ha conseguido exhumar los cuerpos, que habían escapado de Ezkaba e intentando llegar a Francia, fueron asesinados en mi pueblo.
Esto fue hace quince años, y fue un shock. Había convivido con esto toda mi vida, y de repente me doy cuenta de que ni siquiera sabemos quienes son, y que a lo mejor sus nietos o bisnietos los estarán reclamando. Me obsesioné un poco con eso y me dije que había que reparar esto de alguna manera. Empecé pensando en escribir una obra de teatro, por eso apareció en Algoritmos una escena muy salvaje sobre este acontecimiento, pero al final me decanté por la novela.
El libro con el que di con esta historia, cuando era librero, fue “Los fugados del fuerte de Ezkaba”, de Fermín Ezkieta, donde aparecía una entrevista con mi vecina, que recorría un poco las zonas por donde habían pasado. Fue el primero y el que me llevo a otros libros. El segundo más importante, y que es fundamental, es de un profesor que fue el primero en investigar esto, en los años noventa, se llama Félix Sierra, ahora está jubilado, me acompañó en la presentación de Valladolid, era profesor de filosofía, y por un tema casual dio con esta historia, empezó a investigar, y conoció, en aquella época muchos estaban vivos, a muchos presos, y publicó “La fuga de San Cristóbal”, en los noventa, y ese fue el pionero. Lo bueno de este libro es que recoge docenas y docenas de entrevistas, a presos supervivientes. Se ve los motivos por los que fueron capturaros, hechos presos en sus respectivas provincias, por rojos, como se vivía en el fuerte, la decisión que tomaron cuando se encontraron las celdas abiertas, y los gritos de sois libres. Y los que se fugaron, como fue su fuga. Este libro para mi era importantísimo, muchas cosas que cuento en la novela, aunque es ficción, son hechos que ocurrieron y que están rescatados de estas conversaciones…