
Carta de lectorxs:
-Recibimiento a Lucio García Blanco: breves impresiones.
¡Un saludo solidario compañeros y compañeras!
Quiero haceros llegar las principales impresiones políticas y humanas tras recibir a las puertas de la cárcel a Lucio García Blanco, militante comunista del PCE(r) que lleva toda una vida ininterrumpida de lucha contra el fascismo.
La emoción estaba a flor de piel en todos los asistentes, más de una veintena. También en mí, que llevaba más de 10 años carteándome con él. Sabía de sus graves enfermedades, que le han hecho estar desde 2014 en la lista y campaña permanentes de los comités por un Socorro Rojo Internacional (y otras organizaciones antirrepresivas) para la lucha por su excarcelación.
Tras esa indescriptible emoción de los primeros abrazos, llegaban también las primeras constataciones. Las consecuencias de las graves enfermedades estaban presentes, y se sumaban a la lógica e inevitable nube en la que está todo militante político al salir.
La desorientación que él sentía era evidente. Pero eso ya se sabía. Es lo que se estaba denunciando, que a pesar de ella no le soltaran, mostrando el odio de clase que le tenían por tanta lucha bien llevada a cabo. Lo que me sorprendió fue otra cosa.
Es innegable que la demencia senil y el trastorno adaptativo van robándole cada vez más terreno a la lógica. Al pensamiento organizado. Al gobierno y control de las situaciones. Pero lo que me dejó helado fue comprobar cómo a pesar del impacto de la enfermedad, a pesar de su innegable irrupción, Lucio tampoco cedía.
Pareciera decir: vale, ¿que cada vez tengo menos terreno? Pues muy bien, pero me replegaré a mi manera. NO dejaré de utilizar el análisis metódico. el proceder ordenado. El razonar sereno.
Da igual cuánto terreno tenga para la lucidez. Lo que alucino es que tenga lo que tenga, lo que no cambia es el método. En una situación que te deja cada vez menos margen para decidir y controlar, él aplica hasta el final el método que lleva utilizando toda su vida, el que le enseñó su partido. La organización en su más consecuente aplicación.
«Ahora estoy en una nube, pero hay que ir despacio», no paraba de repetir. Es el triunfo y la aplicación suprema de un ideal, llevado a la vida personal. NO desistes de la organización como método ni cuando te queda cada vez menos margen de maniobra. Lo dicho. Me dejó helado.
Tras estar unas horas con él, ahora entiendo cómo el Estado, en una maniobra política que no se puede calificar de otra forma que no sea rastrera, no consiguiera doblegarle en estos últimos años, manteniéndole en prisión, con la ilusoria esperanza de que cautivo de su desorientación firmase un arrepentimiento político. NO tenían nada que hacer. Han comprobado llenos de amargura qué es lo que pasa al enfrentarse a cara de perro con una convicción comunista.
Bienvenido ¡Lucio!
Un solidario. Euskal Herria.
Le han robado toda una vida por no renegar de su condición de Comunista, eres un ejemplo de dignidad Julio,camarada