
Revolución, resistencia y Memoria.
Patrimonio de la Humanidad. Tomo II.
Xabier Peñalver. Txoria Errekan, 2025.
Mauricio

-Le Morne Brabant, en Isla Mauricio.
Situado en el extremo sudoeste de la Isla Mauricio, consiste en un monumento natural formado por un monte que simboliza la resistencia de los esclavos que lo utilizaron como refugio en los lugares más inaccesibles (acantilados y cuevas). En la base de este monte Le Morne de 556 metros de altura se construyó un monumento en 2009, incluido en la Ruta del Esclavo, formado por diez esculturas, una central y otras nueve colocadas en distintos puntos del jardín, todas ellas realizadas por escultores de diferentes países africanos y asiáticos, y que representan los diversos orígenes y destinos de los esclavos (Mozambique, Madagascar, India, China, Malasia, Haití, Isla de La Reunión, Francia o Senegal, entre otros). La isla está hoy incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
La situación geográfica de Isla Mauricio en el océano Índico la convirtió en un punto estratégico para el comercio de esclavos a lo largo de varios siglos. Desde su colonización por parte de los holandeses en 1638, quienes crearon plantaciones de azúcar utilizando mano de obra esclava, pasando por manos francesas a partir de 1710 y posteriormente, en 1810 por el control británico, la isla padeció el dominio de estos tres imperios europeos, siendo lugar privilegiado en el desarrollo de la esclavitud. Finalmente, en 1968, consiguió la independencia.

Entre los años 1720 y 1820 llegaron a Mauricio y a la Isla Reunión más de 200.000 esclavos; la isla recuerda cada 23 de agosto la trata de esclavos.