
Muro de solidaridad y denuncias:
Presos políticos escriben
-Patxi Ruiz Romero / militante político preso
29 octubre del 2025, desde la prisión de Iruñea.
Editado en la revista El Otro País n.º 118, de mayo-junio 2026.
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Relato sobre mi experiencia de más de dos décadas ante los servicios médicos gestionados por Instituciones Penitenciarias.
-Viene de ayer-

Ahora me remonto al mes de junio de 2021, donde fui trasladado de la prisión de Murcia II a la prisión de León. Creo recordar que ese año les fueron transferidos al Gobierno vasco las competencias de prisiones.
No es que me llevara tremenda alegría por ello, en lo regimental y tratamental seguirían con la política “del palo y la zanahoria”, pero en materia sanitaria la población reclusa en la CAV recibiría asistencia sanitaria de Osakidetza, y eso sí me causó alegría, pues allá en Zaballa, Martutene y Basauri la población reclusa sería mejor atendida. Y esa es la información que tengo.
Al año siguiente, no puedo recordar con exactitud cuándo, se difundió la noticia de que II.PP. había decidido trasladar las competencias de sanidad de la prisión de Iruñea al gobierno de Navarra. Pecaré de iluso (en esos momentos desconocía si me trasladarían a la prisión de Iruñea) pero si sentí alegría ante dicha noticia pues la población ahí reclusa recibiría una mejor atención, aun a falta de un trato verdaderamente digno.
Ahora paso a Diciembre del 2022, que es cuando me notifican que me van a trasladar a la prisión de Iruñea, y ello se hace efectivo a mitad de enero de 2023. Me ubican en el módulo 4 y desde ese momento empiezo a tratar con la población reclusa (entre la que encuentro a algún viejo conocido) y me junto con los compañeros.
Me explican el funcionamiento del módulo y lo relacionado con las nuevas condiciones de vida. Yo, con gran curiosidad, pregunto por el servicio médico que Osasunbidea presta en la prisión ya que en junio de 2021, el Estado traspasó a Navarra las funciones de asistencia sanitaria establecidas en la legislación penitenciaria, cosa que hasta ese momento solo tenían Cataluña y Euskadi.
En esas fechas había dos médicos, Don Jesús y Don Mariano. El primero, un hombre que había prestado servicio muchos años en prisión, un médico apreciado por la gran mayoría de presos. Sobre el segundo, me advierten que tenga cuidado con él, pues tenía fama de tratar a los presos de forma altiva y con chulería; que sin tener potestad para ello, quitaba prescripciones de medicación psicológica-psiquiátrica ¡Sin ni siquiera hacerlo en consulta con el preso afectado!, y sin hacer un decálogo de dicha medicación en base a la adicción que crea (si eso no es torturar psicológicamente a la persona presa a la que se le quita la medicación de un día para otro…); que varios presos se negaban a pasar consulta con él.
Pido pasar mi primera consulta médica y me toca pasarla con Don Mariano. Entro a consulta, no devuelve el saludo, no mira a la cara y cuando lo hace es para preguntarte de manera despectiva por el motivo de la consulta. Yo no entro al trapo y empiezo a explicarle que soy un ingreso nuevo y le informo que necesito seguimiento analítico de la glándula tiroides, que necesito suplemento de fruta por problemas de estreñimiento y… “ya, ya, ya, no sigas más” me contesta, y me dice que daba por concluida la consulta.
En décimas de segundo mi cabeza me dice: “Patxi, pasa!, acabas de ingresar en esta prisión y después de 21 años vuelves a encontrarte en tu tierra, con lo que significa que familiares y amigos y amigas ya no tengan que recorrer miles de kilómetros para ejercer el derecho a la visita…”, y decido dejarlo pasar y salir de la consulta.
Al tiempo vuelvo a solicitar consulta y me toca pasarla con Don Jesús, que me atiende serio pero profesional. La consulta no dura ni 10 minutos, pero siento que me ha tratado con dignidad y con efectividad.
A los meses vuelvo a solicitar consulta y vuelve a tocarme Don Mariano. Entro en la consulta y se repite su comportamiento de no devolver el saludo, de no mirarme a la cara y vuelve a dirigirse a mí de manera despectiva. Me callo y le explico el motivo de la consulta, y, para mi asombro, me insta a que se lo comunique por escrito, por medio de una instancia. Yo, alucinando; “este elemento está contratado por el servicio Navarro de Salud-Osasunbidea?!?” pensé…
Evito el conflicto, pero le informo de lo ocurrido al Ararteko navarro y al Departamento. de Seguridad. Éste último, por escrito, me informa que el médico estaba obligado a atenderme en consulta, en fin.
Después de denunciarle me reúno con los presos más veteranos para escuchar la opinión que les merece éste médico, y me queda claro qué tipo de persona es este Don Mariano. Entre otras cosas, me informan que son decenas de escritos de queja los que contra él han dirigido otros tantos presos, sin que nada pudiera hacer cambiar el comportamiento de este carcelero, con título de médico.

Después de tener que denunciarlo hasta en tres ocasiones, decido, en base a los derechos del paciente, cursar una instancia a los servicios médicos para informar de que renunciaba a pasar ninguna consulta más con Don Mariano, solicitando se hicieran las gestiones para que me fuese asignado otro médico de cabecera. Él es el responsable de hacer esas gestiones, que a fecha de hoy no se ha prestado a realizar.
La profesionalidad del Ararteko navarro me consta por el ingente correo que hemos mantenido, como también me queda claro la limitación de las funciones de esta institución. El Ararteko navarro sabe lo que ocurre en prisión con Don Mariano, pero no puede hacer más que trasladar al Consejero de Salud del Gobierno de Navarra, el señor Fernando Domínguez Cunchillo (Geroa Bai), nombrado en agosto de 2003, dichos escritos de denuncia. Denuncias que son contestadas por el Consejero y enviadas al Ararteko.
Conmigo, la Consejería de Salud ni se pone en contacto, es el propio Ararteko quien me envía los escritos de contestación del Señor Consejero. Los leo y analizo y no puedo más que seguir alucinando, pues observo que dicho Consejero del Gobierno Navarro justifica y no deja de proteger a este Don Mariano.
El máximo responsable del Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea no contesta, no se comunica a pesar de las quejas interpuestas ante Atención al Paciente de Osasunbidea. Alfredo Martínez fue el Director Gerente de Osasunbidea hasta octubre de 2025 cuando le sustituyó Jon Guajardo Remacha.
Durante los años 2024 y 2025, en diversos periódicos, radios y televisiones locales, empiezan a aparecer noticias e informaciones relacionadas con la mala gestión de los servicios médicos que Osasunbidea presta en esta prisión. Entre otras, se informa sobre el hacinamiento que se daba en los módulos 3 y 4, la escasa comida que se reparte por cada preso/a, y sobre varios casos de malos tratos hacia presos, incluida la muerte de un chico por desasistencia médica.
El 22 de enero del presente año, después de la comida y a la subida a celdas, Sergio, un chico nicaragüense, se encuentra en esos momentos padeciendo una sobredosis. Sus paisanos y compañero de celda así se lo hacen saber al jefe de módulo y le informan sobre la cantidad de droga que había consumido, pidiéndole que, por favor, lo llevaran a la enfermería para realizarle un lavado de estómago, o lo que le correspondiera.
Decenas de presos (yo mismo entre ellos) somos testigos de lo que está ocurriendo, testigos de la contestación que dicho carcelero les dió: “Que suba a la celda, se eche una siesta y ya se le pasará el colocón”, risueño y socarrón.
Lo tuvieron que subir a la celda entre tres presos pues Sergio no podía ni sostenerse en pie. A los 20 minutos de encontrarnos encerrados en la celda, oímos ruidos procedentes del pasillo, ruido de puertas abriéndose, de pisadas rápidas y un chico llorando desconsolado y gritando que Sergio estaba muerto, Sergio Ramón González López. El chico que lloraba era su compañero de celda.
Por esas fechas se reúne en el Parlamento Navarro una comisión para tratar todo lo relacionado con las quejas contra la prisión de Iruñea y las informaciones aparecidas en distintos medios locales (sobre la gestión de los Servicios Médicos, denuncias de malos tratos, escasez de comida, hacinamiento…).
Salhaketa Nafarroa realiza ruedas de prensa denunciando las condiciones de vida en la prisión de Iruñea, las cuales tienen eco en diferentes medios locales y redes sociales. Incluso hasta en el teleberri de EITB se habla de la situación que atraviesa la Prisión de Iruñea.
Mi conclusión: Don Mariano actúa como actúa, y sigue actuando de la misma manera, por la protección que le brindan el Consejero de Salud y el Director Gerente de Osasunbidea. Y en el caso de la muerte de Sergio, es Don Mariano el que, como jefe médico de los servicios médicos, insta a carceleros a no trasladar a nadie a la enfermería “si no hay sangre por medio”.
-Continúa mañana-