
Memoria histórica imprescindible:
-Asesinados esperando ADN.
Veinte años después los restos exhumados en San Rafael de Málaga siguen sin identificar por cotejo genético.
Las muestras de ADN tomadas a familiares y víctimas entre 2006 y 2009 siguen pendientes de cotejo genético. Los 2.840 cuerpos recuperados permanecen sin nombre bajo la pirámide del Parque de la Memoria.
El 16 de octubre de 2006, un equipo de arqueólogos comenzó los trabajos en el cementerio malagueño para recuperar los restos de miles de personas ejecutadas durante la represión franquista. Tres años después, se habían exhumado 2.840 cuerpos y documentado más de 4.400 nombres vinculados a aquel lugar. Pero hasta hoy, no se ha producido ninguna identificación. “Ninguna de las cajas tiene nombre y apellido”. Todas permanecen numeradas, con su número de fosa y de víctima, pero sin identidad.
Las muestras biológicas de familiares y los restos óseos se recogieron durante aquellas excavaciones, almacenadas en la Universidad de Málaga y enviadas recientemente (octubre 2025) al Banco de ADN de Víctimas de la Universidad de Granada, aunque el cotejo genético sigue pendiente.
El de San Rafael fue el primer gran proyecto de exhumación colectiva en Andalucía y uno de los más importantes del país. Se desarrolló en un contexto sin ley de memoria y con un vacío legal que obligó al equipo a moverse entre trámites administrativos y denuncias judiciales.
“Fue como empezar una catedral. No dábamos crédito a la magnitud de lo que había bajo tierra.”
Las primeras excavaciones revelaron zanjas de varios metros con restos entremezclados, cubiertos de cal viva. “La imagen era indescriptible”, ha recordado. El equipo de arqueólogos, antropólogos y voluntarios trabajó tres años de forma continuada, recuperando también objetos personales —botones, medallas, relojes, fotografías— que siguen conservados a la espera de un espacio expositivo propio.
Está proyectado un Centro de Interpretación de la Memoria de San Rafael, pero su ejecución permanece pendiente. “Llevamos años esperando ese centro que albergue los materiales y el relato completo de lo que aquí ocurrió”.
El antiguo cementerio se ha transformado en el Parque de la Memoria, presidido por una pirámide de mármol blanco de ocho metros de altura bajo la que reposan los restos exhumados. En nueve de las 24 hileras del monumento figuran los nombres documentados de las víctimas, aunque ninguno corresponde a un cuerpo identificado.
*Identificaciones pendientes en toda la provincia
En la provincia de Málaga hay registradas unas 99 fosas comunes de asesinados por el franquismo, aunque solo en un 20 % se ha intervenido.

*El franquismo enterró a 349 niños en la fosa de Málaga.
La cifra de 349 niños se refiere a menores de diez años de edad, según la Consejería de Justicia. Murieron la mayoría en 1937 y en años inmediatamente posteriores.
La fosa común de Málaga, de la que fueron exhumados restos de 2.840 personas, acogió los cuerpos de 349 niños muertos de hambre, enfermedades o heridas. Así lo recoge el informe de la excavación de las ocho fosas y el patio civil del cementerio de San Rafael de 2010, el mayor enterramiento de la Guerra Civil y la represión abierto hasta hoy.
Aparte de los 349 niños, se exhumaron cadáveres de 1.138 hombres y 89 mujeres. Del resto de cuerpos (1.262 más), no se determinó el sexo.
–https://www.marisolcollazos.es/noticias-criminologia/?p=17810

-Por fin en su pueblo de Ciudad Real los restos de un joven represaliado muerto en la cárcel de Almadén.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) hizo entrega el 30 de abril de los restos de Eustasio Herance Martín, identificados genéticamente, a sus descendientes en el Cementerio municipal de Puebla de Don Rodrigo (Ciudad Real).
La exhumación había sido solicitada por una sobrina y un sobrino de Eustasio, cuyo deseo era el de trasladar sus restos a Puebla de Don Rodrigo, su localidad de origen y la de su familia.
Un jornalero republicano
Eustasio era un jornalero de ideas republicanas. Fue detenido por primera vez el 24 de marzo de 1939 y llevado a declarar como investigado el 5 de junio de 1941 junto a un grupo de vecinos de Puebla de Don Rodrigo a los que acusaban de colaborar con la guerrilla antifranquista de la zona.
Todo el proceso de su juicio sumarísimo y sus testificaciones fueron recogidas en la causa 4541/41 de la Plaza de Almadén del Fondo de Ciudad Real. El juicio es sobreseído para todos los detenidos y, en el caso de Eustasio, sobreseído finalmente por su defunción en la Cárcel de Almadén. El día de su muerte, el 17 de octubre de 1942, tenía 21 años. Era soltero.
El padre de Eustasio también fue uno de los centenares de represaliados de la provincia de Ciudad Real. Pedro Herance Martínez de 52 años, alguacil de Puebla de Don Rodrigo fue fusilado e inhumado en el cementerio de Ciudad Real el 28 de enero de 1943.
Después de varios intentos de identificación genética de los restos, debido al mal estado de conservación de estos, el pasado mes de marzo, el laboratorio Labgenetics remitió a la ARMH el informe con la identificación genética de Eustasio Herance de manera científica.
Los trabajos de exhumación fueron llevados a cabo por un grupo de voluntarios y voluntarias de la ARMH, dirigidos por el arqueólogo Serxio Castro.