
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Recortando, hasta despedir
-Denuncian 5 despidos en la cocina del Hospital de Txagorritxu, en Vitoria.
Cinco despidos que pueden cambiar todo. La cocina del Hospital de Txagorritxu ha salido a la calle. Toda la plantilla se ha movilizado contra la decisión de la dirección de OSI Araba de prescindir de cinco trabajadoras y trabajadores. «Un recorte» que, según denuncian, tendrá consecuencias directas en el funcionamiento del hospital.
El origen del problema, indican, está en la reorganización de los hospitales vitorianos de Santiago y Txagorritxu. Antes de ese cambio, la cocina elaboraba unas 300 dietas diarias. Con la reorganización, la cifra aumentó en 150 más. Hoy son 450 comidas al día.
Para asumir ese incremento se contrataron cinco personas. Ahora, sin embargo, la dirección plantea prescindir de ellas, algo que la plantilla considera incoherente: “Si durante todo este tiempo ha sido necesario el trabajo de esas 5 personas y el número de dietas diarias no ha disminuido, esas 5 personas van a seguir siendo imprescindibles”.
La cocina pasaría a funcionar bajo mínimos de forma permanente. «Se pretende dejar la plantilla para todos los días como si fueran días de huelga», denuncian.
Los efectos no se quedarían en la cocina. Los retrasos en la entrega de las dietas afectarían al conjunto del hospital. Por ejemplo, a la administración de medicación, que en muchos casos está vinculada a la ingesta de alimentos.
También al trabajo de otras categorías profesionales que dependen de esos tiempos. «Daría lugar a situaciones inaceptables en el ámbito hospitalario», advierten.
La plantilla recuerda que esta situación llega tras «años de abuso de la temporalidad en un servicio esencial». Indican que desde OSI Araba «se escuda en la negativa por parte de la dirección de Osakidetza para asumir que esos trabajos son estructurales».
Y reclaman una solución inmediata que pase por consolidar esos puestos. Mientras tanto, aseguran que continuarán con las movilizaciones.

-Despidos en el Puerto de Algeciras por los recortes en los contratos de jardinería.
La Coordinadora de los Trabajadores de los Puertos Andaluces (TPA) ha denunciado la situación que atraviesa el servicio de jardinería del Puerto de la Bahía de Algeciras, actualmente gestionado por la empresa Innovia, tras el relevo producido hace nueve meses.
La tendencia de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) a priorizar criterios exclusivamente económicos en los pliegos de contratación está generando una competencia a la baja entre empresas adjudicatarias. Esta dinámica, advierten, obliga a reducir costes al máximo para poder acceder a los contratos, con un impacto directo en las condiciones laborales de la plantilla. En muchos casos deriva en incumplimientos de convenios colectivos o en decisiones como la reducción de personal.
El despido reciente de un trabajador con 26 años de experiencia, cuya trayectoria profesional, según subrayan, no presentaba ni una incidencia negativa, es el ejemplo del camino que la Autoridad ha tomado. TPA responsabiliza directamente a la APBA del origen de la situación, al considerar que el diseño de los pliegos está fomentando este modelo. En este sentido, critican el “inmovilismo” de los responsables portuarios, señalando al presidente, Gerardo Landaluce, y al director, José Luis Hormaechea, por no atender las advertencias trasladadas por los trabajadores.
Consideran especialmente grave que esta situación se produzca en el Puerto de la Bahía de Algeciras, al que define como el más importante de España, y donde, según denuncian, se estaría asentando un modelo laboral basado en la precariedad.
Como denuncia no realizan tareas fuera de horario ni funciones ajenas a su categoría profesional y mantienen un calendario de movilizaciones.

-Ikea despide, y no les critiques.
*IKEA Santander despide ocho trabajadores en vísperas de una votación sindical.
Interpuesta una denuncia a la Inspección de Trabajo por el despido de ocho trabajadores de IKEA en su centro del Parque Comercial de El Alisal de Santander, en vísperas de la votación promovida por la mayoría de la plantilla para revocar a tres delegados sindicales que se celebró el 23 de marzo.
Denuncia de los despidos a la Inspección de Trabajo «por represión sindical» y acciones legales y movilizaciones en el centro de trabajo de la multinacional sueca en El Alisal «si no se readmite a los 8 despedidos injustamente para evitar que pudieran ejercer su derecho a voto», en un plantilla de 40 trabajadores.

*La Justicia avala un despido de una trabajadora de IKEA en Madrid por llamar «esclavista» a la empresa.
Concluye que las manifestaciones exceden los límites del derecho a la libertad de expresión.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha declarado procedente el despido disciplinario de una trabajadora de IKEA Ibérica que publicó en redes sociales descalificaciones hacia la empresa, a la que tildaba de «esclavista».
La sentencia, estima el recurso de suplicación interpuesto por la compañía IKEA y revoca el fallo del Juzgado de lo Social número 2 de Móstoles, que inicialmente había declarado nulo el despido por vulneración de la libertad de expresión. El juzgado consideró que los vídeos publicados por la trabajadora en Facebook estaban amparados por su derecho fundamental a la libertad de expresión, lo que llevó a declarar la nulidad del despido, con obligación de readmisión y una indemnización de 15.000 euros.
Sin embargo, el TSJM anula ahora este criterio y concluye que las manifestaciones realizadas exceden claramente los límites de ese derecho.
La Sala subraya que la empleada difundió de forma reiterada vídeos en un perfil público en los que calificaba a la empresa como «mierda», «tierra hostil» o «empresa esclavista». El tribunal considera relevante que en el mismo perfil existían imágenes que permitían identificarla como trabajadora de la empresa, lo que reforzaba el impacto de sus manifestaciones. En este caso, los magistrados concluyen que las expresiones utilizadas eran claramente injuriosas y desproporcionadas, apuntando que existía una intención de menospreciar y desacreditar y que se produjo una transgresión de la buena fe contractual.