
Muro de denuncias:
Guerra sucia, continúa…
-El Memorial de Vitoria indigna a la familia de ‘Naparra’ al señalar a ETA; el BVE lo reivindicó tres veces.
La familia de José Miguel Etxeberria Álvarez y Egiari Zor han denunciado el uso «maquiavélico» de la desaparición de ‘Naparra’ por parte del Centro Memorial de Gasteiz; intenta apuntar a ETA pese a que el secuestro fue reivindicado tres veces por el BVE. Reclaman su retirada y rectificación pública.
Eneko Etxeberria Alvárez y la portavoz de Egiari Zor, Pilar Garaialde, han denunciado con indignación evidente el uso «maquiavélico» de la desaparición de José Miguel Etxeberria Álvarez, ‘Naparra’, por parte del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, que apunta a la autoría ETA pese a que el secuestro fue reivindicado en tres ocasiones por el Batallón Vasco Español (BVE) en 1980.
«El caso de ‘Naparra’ a pesar de la negativa de la familia está siendo utilizado para construir una hipótesis falsa. ¿Alguien puede pensar que si ETA hubiera reivindicado tres veces un acto se hubiera puesto en duda su autoría? ¿Qué intencionalidad hay para intentar construir una hipótesis falsa?», subraya Garaialde en una rueda de prensa ofrecida en Gasteiz.
El hermano de ‘Naparra’, por su parte, ha recordado que en dos ocasiones se le negó el reconocimiento de «víctima del terrorismo» por parte de las autoridades españolas, en 2008 como en 2013. «Y hoy nos enteramos de que ha sido incluido en una exposición sobre desapariciones por terrorismo en España. Un sinsentido que se expresa como una contradicción profundamente hiriente».
«Durante 46 años la familia ha vivido en un limbo administrativo e institucional, y ahora un centro memorial financiado con fondos públicos ha hecho lo que pocos se han atrevido a hacer hasta el día de hoy, crear confusión para construir un relato falso sobre su secuestro, asesinato y desaparición», ha apuntado antes de incidir en que el caso de su hermano ha sido tratado en libros y documentales que dan cuenta de la autoría del BVE, acreditada también por Naciones Unidas.
«Este centro no es una institución menor, es un memorial de ámbito estatal, un lugar que, por su propia naturaleza debería ser garante del rigor histórico, del respeto a todas las víctimas y de la verdad contrastada. No una institución que resta importancia o veracidad de forma consciente a la reivindicación del BVE y que vergonzosamente silencia el pronunciamiento de Naciones Unidas para poder presentar como hipótesis principal una autoría cuya posibilidad sobrevive únicamente en el paupérrimo y miserable deseo de algunos, que han hecho del dolor ajeno su medio de vida», ha destacado.
Y ha incidido en que no existe prueba o indicio alguno que vincule a ETA con la desaparición de su hermano. «A nuestro parecer, no se trata de un error o de un despiste, sino de una falsedad construida con una clara intención».
«Lo ocurrido con el caso de José Miguel convierte a este centro, paradójicamente, en un centro de desmemoria y de revictimización. Un instrumento al servicio del relato único sobre las últimas décadas de violencia política en este país. Un relato de parte que se resquebraja y al que auguramos poco futuro», ha añadido, remarcando que los reconocimientos oficiales otorgados por leyes autonómicas están «reconstruyendo la memoria y la historia de lo ocurrido a miles de personas en este país como consecuencia de la violencia practicada por los aparatos del Estado y dejando a su vez al descubierto un sistema integral de impunidad».
«Miles de víctimas que nunca tendrán un lugar en ese memorial y que si lo tuvieran serían obscenamente manipulados, porque su mera existencia contradice el relato que el Memorial pretende extender», ha añadido Eneko Etxeberria, quien ha manifestado que, «si tanto le preocupa al Memorial el caso de José Miguel pueden instar al Gobierno español a que desclasifique documentos secretos que podrían llevarnos a señalar responsabilidad y, sobre todo, a encontrar sus restos».

*Piden la retirada del nombre de ‘Naparra’, y se les niega.
Por todo ello, han exigido la retirada inmediata del nombre de José Miguel Etxeberria Álvarez de la exposición y una rectificación pública de la atribución falsa de la autoría. Además, han emplazado a los gobiernos de Lakua e Iruñea, que forman parte del patronato, al igual que el Ayuntamiento de Gasteiz, a que «tomen una posición pública de amparo a la familia Etxeberria Álvarez ante esta inaceptable revictimización y exija la retirada inmediata de los contenidos manipulados y falseados».
«Generar enredos para difundir una falsa autoría en nada ayuda a la localización de los restos de José Miguel. Y, más allá de lo ideológico, el uso de la mentira en casos como este es absolutamente inmoral», ha subrayado Joseba, hace dos meses ya hizo llegar a los responsables del Memorial la negativa de la familia a participar en la muestra. Un deseo que no ha sido respetado.
Cabe recordar que esta no es la primera polémica que afecta a dicho Memorial, en el que no están incluidas las víctimas del 3 de Marzo del propio Vitoria, pero sí fascistas como Carrero Blanco y el colaborador de la Gestapo Melitón Manzanas. En 2021 presentó a Clément Perret, vinculado a la guerra sucia, como un «industrial francés».
En un comunicado, el Centro Memorial ha defendido que los paneles sobre ‘Naparra’ recogen las dos hipótesis sobre su desaparición y muerte y afirma que no retirará el panel.
Señalar que la segunda hipótesis es la de ellos y los defensores de la guerra sucia, sin ni una sola prueba de ello.
En esta web ya hemos señalado varias veces el nefasto legado que está dejando el Memorial (a nuestras víctimas, por el terrorismo revolucionario), como le debieran de haber llamado en todo caso.
Naparra era militante de los Comandos Autónomos Anticapitalistas.
B.V.E. Batallón Vasco Español, antecesor de los GAL. Terrorismo de Estado.