
Muro de denuncias:
Casos ‘aislados’:
-Condenados dos policías forales a prisión que no cumplirán e inhabilitación por agredir a un detenido en Tudela.
La Audiencia de Navarra impone penas de 9 y 6 meses de cárcel y hasta 3 años sin ejercer en el puesto y absuelve a un tercer agente.
El tribunal aprecia abuso de poder y señala que uno de los policías “pudo y debió impedir” la agresión.
La Audiencia de Navarra ha condenado a 9 y 6 meses de prisión a dos policías forales por la agresión a un detenido el 12 de febrero de 2025 en los calabozos de la comisaría de Tudela. El tribunal, que absuelve al tercer agente acusado, considera probado que uno de los policías zarandeó, golpeó y propinó puñetazos en la cara al arrestado y sostiene que el otro es tan responsable como el anterior porque “pudo y debió impedir lo ocurrido”.
La víctima, acudió al día siguiente al servicio de Urgencias Hospitalarias, en donde le apreciaron tumefacción y hematoma en puente nasal, erosión superficial en región escapular derecha y hematomas en ambas rodillas. El agredido declaró en la vista oral que se sintió «humillado».
Los magistrados consideran al autor de la agresión responsable de “un delito menos grave contra la integridad moral del artículo 175 del Código Penal”, que castiga a la autoridad o funcionario público que, abusando de su cargo, atente contra la integridad de una persona, así como de un delito leve de lesiones. Por el primer delito le imponen la citada pena de 9 meses de prisión y por el segundo una multa de 600 euros.
Al otro agente, condenado a 6 meses de prisión, los jueces le atribuyen “un delito menos grave contra la integridad moral del artículo 176 del Código Penal”, que castiga a la autoridad o funcionario que, faltando a los deberes de su cargo, permitiere que otras personas ejecuten actos atentatorios o vejatorios.
A ambos encausados, además, la Audiencia les ha impuesto una inhabilitación para empleo o cargo público por 3 y 2 años, respectivamente.
El agente que golpeó al detenido deberá indemnizarle con 350 euros por las lesiones y 3.500 por las secuelas. Y los dos policías tendrán que resarcir a la víctima conjunta y solidariamente con 4.000 € más por el daño moral causado. El Gobierno de Navarra ha sido declarado responsable civil subsidiario.
Los hechos enjuiciados fueron grabados por las cámaras existentes en los calabozos de la comisaría de Tudela.
Respecto al agresor, la Audiencia sostiene que “la acción desplegada por el agente 979, consistente en acceder al calabozo, zarandear, agredir con puñetazos y golpes reiterados, arrastrarle de las piernas y dejarlo engrilletado a la espalda y tirado en el suelo, constituye un claro acto de dominación arbitraria y abuso de poder que atenta tanto contra la integridad física como contra la integridad moral del detenido”. Se trata, añade el tribunal, de un supuesto de maltrato al arrestado que incorpora un componente de vejación y humillación, dada la situación de indefensión, la imposibilidad de repeler la agresión o pedir auxilio, y la impunidad inicial derivada de la condición de agente de la autoridad, reduciendo a la víctima a un mero receptor pasivo de los golpes, una cosificación que atenta contra su dignidad.
Respecto al otro condenado, el agente 570, con 26 años de servicio, los jueces afirman que es un agente experimentado. La Audiencia no cree su versión: vio directamente la agresión y los puñetazos. Según el tribunal, el agente 570 no intervino ni avisó. “Pudo y debió impedir lo ocurrido… es tan responsable como el agente 979”, concluye la Sala.
Los magistrados absuelven al agente 1442, que llevaba solo 25 días en el cuerpo. “No tomó la iniciativa… se mostró dubitativo… las imágenes muestran a una persona insegura”, describen. Permaneció en un lateral mientras el agente 979, como superior y experimentado, dirigía la situación.