
Presos políticos escriben:
Juan García Martín.
Preso Político del PCE(r). Prisión de A Lama, 17 febrero 2026.
-Lo que eché en falta

El pasado 29 de enero se celebró en Barcelona el “Concierto-Manifiesto por Palestina”, que fue televisado en directo por “la 2” de RTVE. Sin entrar a valorar el contenido musical y las intervenciones, ya que hubo de todo y para todos los gustos, si quiero destacar que se hizo una retrospectiva de los orígenes del conflicto entre sionismo y países árabes, con Palestina como punto más “caliente”, ligándolo al propio desarrollo del imperialismo europeo; igualmente hubo algunas intervenciones combativas en pro del pueblo palestino y alguien recordó la “limpieza de inmigrantes” que actualmente está ocurriendo en los EEUU ligándola con la “limpieza étnica” de Palestina por parte de Israel y con el genocidio de Gaza que nos están televisando en directo.
De acuerdo con que el Concierto era en solidaridad con el pueblo palestino, pero ya que se habló del contexto actual y de otros conflictos como el de los kurdos (por cierto, hoy en gran parte aliados a yanquis y sionistas), yo eché en falta, por ejemplo, que al denunciar los asesinatos extrajudiciales de dirigentes de Hamas o Hezbollah también se hiciera una referencia a los ametrallamientos de pescadores en el Caribe, el secuestro del Presidente Maduro o los bombardeos a Irán perpetrados por los secuaces de Trump. Y cuando se habló de los arrestos arbitrarios de miles de palestinos, entre ellos niños, también se podía haber citado el encarcelamiento de manifestantes pro-palestinos en el Reino Unido, ancianos incluidos, que, por cierto, llevan meses en huelga de hambre.
En el Concierto, también se trató de la destrucción sistemática de la cultura palestina, de sus escritores, poetas, músicos, etc.; pues bien, algunos de los intervinientes podían haberse acordado de que a pocos kilómetros de donde ellos aplaudían, en una cárcel barcelonesa, se encuentra recluido el rapero y poeta comunista Pablo Hasel. Y a la hora de denunciar las torturas y atrocidades que se cometen contra los presos palestinos en las cárceles sionistas, se podría haber echado una mirada a una cárcel murciana (sí, aquí al ladito) donde a la presa política antifascista María José Baños Andújar, gravemente enferma y a menos de dos años de su puesta en libertad, se le niega la libertad condicional, por enfermedad grave e incurable, por no firmar su arrepentimiento. Algo que no lo exigen ni sus propias leyes. Y puestos a hablar de la venalidad y saña con que los tribunales israelíes condenan a los palestinos se nos viene a la cabeza la Audiencia Nacional o los jueces españoles que, por ejemplo, meten en la cárcel a las sindicalistas conocidas como ”las seis de Suiza” o que en Cádiz condenan a multas millonarias a los obreros del metal por ponerse en huelga y defenderse de las arremetidas de la policía; o, puestos establecer paralelismos, se podría haber hecho uno entre las razzias de colonos y militares sionistas en tierras palestinas con lo ocurrido en Torre-Pacheco o con la detención en sus puestos de trabajo o en sus casas de madrugada por parte de policías encapuchados de una veintena de huelguistas en Puertollano (Ciudad Real).
De acuerdo, las comparaciones pueden ser odiosas… y para encontrar una a la altura del genocidio en Gaza y la “limpieza étnica” en Cisjordania habría que remontarse a hace un siglo, a las matanzas perpetradas por los nazis contra judíos, antifascistas, eslavos, gitanos, etc. (¡Incomparable matarife fue el fascismo europeo!) Además, de lo que se trataba en Barcelona era de apoyar la causa del pueblo palestino, cosa que hay que seguir haciendo, ¡cómo no!, sin matices ni condiciones, y no, como hacen algunos, poniéndose “equidistantes” entre víctimas y victimarios, entre genocidas y la resistencia legitima al exterminio… Y, aun así, yo he echado de menos que en el “Concierto-Manifiesto” se hiciera mención a alguna de las cuestiones que he apuntado. ¿Saben por qué? Pues porque ellas son “nuestras pequeñas Gazas”, las que vivimos aquí, en nuestro “Occidente de valores”, unas cercanas y “pequeñas” pero también dolorosas Gazas que son ignoradas sistemática e interesadamente por oportunistas de todo signo y que utilizan la supuesta solidaridad internacionalista para desviar la atención de las masas hacia causas lejanas y ocultar su negativa a desarrollar la causa revolucionaria en su propio país, que, por cierto, es la mejor ayuda que se puede prestar a la lucha de esos pueblos. Por lo demás, ¿Saben lo que pasa con las “pequeñas Gazas”? Pues que si no se les para a tiempo, cuando aún están en la incubadora, terminan creciendo y creciendo… Y al final, los Conciertos se harán, no sé dónde ni cuando, pero serán en nuestro recuerdo.
*La carta ha tardado más de un mes en llegar a su destino desde la cárcel de A Lama.
MI QUERIDO CAMARADA DEL PCE (r) JUAN GARCÍA MARTÍN. DA GUSTO Y ES UN VERDADERO PLACER Y ME QUEDO MUY CORTO LEER TUS ARTÍCULOS, ADEMÁS DE SER MUY INSTRUCTIVOS. SIEMPRE SON LECCIONES QUE HAY QUE APRENDER Y SI HAY QUÉ HACER AUTOCRÍTICA EN ALGUN MOMENTO SE HACE Y ADEMÁS DE SER MUY SANA EVITA ERRORES EN EL FUTURO ADEMÁS DE APRENDER DE LOS MISMOS. OS MANDARÉ UNA CARTA CONJUNTA A LAMA SOBRE JUNIO. YA ME JODE NO PODER DAROS UN ABRAZO.