
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Morir en el tajo:
-¡La sangre obrera no cotiza en bolsa!
En 2025 en el Estado español murieron 735 personas en accidentes laborales (de ellos, 18 directores y gerentes).
Desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) han muerto 29.954 trabajadorxs y 266 directores y gerentes.
El número de accidentes laborales con baja fue de 620.386.

Situaciones reales:
Araba
-La crisis industrial del valle de Ayala en ocho cierres.
La crisis de la industria en el valle alavés de Ayala, culminada ahora con el ERE de 274 despidos en Tubos Reunidos en Amurrio, es la continuación de sucesivos cierres de empresas en la comarca, que empezaron en 1992 con la salida de 564 trabajadores de Aceros de Llodio.
El valle alavés de Ayala está formado por cinco municipios: dos grandes, Llodio y Amurrio; y tres pequeños, más rurales, Ayala, Artzinega y Okendo.
Se industrializó a mediados del siglo XX, cuando empresarios que no tenía suelo en el Gran Bilbao aprovecharon la cercanía con Bizkaia y se instalaron allí.
Así nacieron las dos empresas míticas del valle del siglo pasado: Vidrierías de Llodio (Villosa), surgida en 1934, que durante décadas dio nombre al equipo de fútbol; y Aceros de Llodio, creada en 1940. Las dos están hoy cerradas.
Posteriormente, se crearon firmas como Lipmesa o Tubacex y, como en el resto de Euskadi, en la década de los sesenta el valle duplicó su población.
Tras la muerte de Franco, Llodio, el pueblo más poblado, superó los veinte mil habitantes, dos mil más que los 18.144 que tiene hoy en día.
*Aceros de Llodio, el primer trauma
Tras el crecimiento llegó la primera crisis, la reconversión industrial, que llevó al primer cierre traumático, el de Aceros de Llodio en 1992, que tenía entonces 564 trabajadores. Se efectuó sin despidos directos: más de 200 fueron prejubilados y el resto recolocados en plantas del grupo fuera del valle, como en Sidenor de Basauri o Forjas de Vitoria.
Un año después, en 1993, salieron de Tubacex 316 trabajadores también con prejubilaciones y bajas incentivadas, aunque la empresa se salvó y hoy sigue operando.
Tras unos años ’tranquilos’, en 2013 cerró otra histórica -fue fundada en 1943-, Lipmesa, fabricante de amortiguadores para automóviles, con 150 empleos perdidos.
En 2015, le tocó el turno a la calderería Vicalde, con 35 trabajadores. En 2019 Mecet compró el solar y reanudó la actividad industrial.
En el año 2017, cerró en el pueblo de Arakaldo -vecino de Llodio-, Norten PH, dedicada a los prefabricados de hormigón, con 80 trabajadores.
*Los cierres se disparan esta década
Con la llegada de esta década, el goteo de cierres en Ayala se ha intensificado.
En 2021, cayó Valvospain, dedicada a las válvulas en Amurrio, con 79 trabajadores despedidos.
Fue un año muy conflictivo, en el que una de las grandes, Tubacex, anunció 129 despidos, anulados finalmente tras una huelga de casi ocho meses, y en el que Tubos Reunidos recibió 112 millones de la SEPI para poder continuar su actividad.
Ese mismo año cerró el almacén de Lidl en Llodio, aunque buena parte de la plantilla se trasladó a la nueva nave logística en Nanclares.
En 2024, cerró Glavista, dedicada a la fabricación de parabrisas para automóviles, con 240 operarios despedidos. Era filial de Guardian, la siguiente en caer, con 171 trabajadores a la calle el año pasado.
También el año pasado, Maderas de Llodio anunció el despido de 39 de sus trabajadores, un conflicto que sigue vivo. (siguiente noticia)
Todo este goteo de cierres ha alcanzado su culminación con el ERE anunciado en Tubos Reunidos, que cerrará la acería de Amurrio y pretende prescindir de 274 operarios en esta planta.
Quedan en la comarca aún grandes industrias como Tubacex, Vidrala o Amurrio Ferrocarril y Equipos, en buena situación, pero todas estas salidas se notarán y mucho en la industria auxiliar o el comercio y, en definitiva, en la vida de la comarca.
De hecho, Amurrio, con el 14.5 % de paro, y Llodio, con el 12,7 %, son el segundo y el tercero municipio con más desempleo de Álava, tras Oyón, según los datos de Lanbide.

-Despidos ilegales y más de 5 meses de huelga
El TSJPV declara ilegales los despidos en MADERAS de LLODIO, GRUPO GARNICA, que ese 18 de febrero cumplen 152 días en huelga indefinida. Según el fallo, la empresa no ha acreditado debidamente las causas alegadas para justificar el despido colectivo, por lo que el ERE no es conforme a derecho.
De Juanjo Basterra.

Público a lo mercantil:
-Denuncian que Correos «coacciona» a la plantilla para vender seguros privados de AXA.
La organización sindical vasca ESK señala que la dirección utiliza recursos del Servicio Postal Público para un negocio privado, descuidando el servicio postal tradicional y la atención ciudadana.
Denuncian amenazas a trabajadores para vender pólizas a familiares y el incumplimiento de la Ley 43/2010 y las directrices de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
ESK ha denunciado públicamente la deriva comercial de la dirección de Correos tras ocho meses de presiones y «malas formas» hacia la plantilla para forzar la venta de seguros de la compañía AXA. Según el sindicato, esta estrategia, enmarcada en un Plan Estratégico para intentar revertir unas pérdidas acumuladas de 1.200 millones de euros, está comprometiendo seriamente la calidad del servicio postal público y la salud de los trabajadores.
Tilda de «desesperada» la actitud de la dirección, que ha llegado a presionar a empleados y empleadas para que vendan seguros a sus propios familiares bajo amenazas. A pesar de que los resultados comerciales no están funcionando, Correos ha anunciado que destinará aún más efectivos a esta labor, lo que para el sindicato supone «otro fracaso anunciado» que deja en segundo plano el servicio postal tradicional.
La denuncia se centra en el uso indebido de recursos públicos. Correos recibe compensaciones económicas tanto por la prestación del SPU y la creación de los nuevos SIEG. Sin embargo, la empresa estaría utilizando parte de ese presupuesto, junto con su personal y oficinas, para favorecer un negocio privado externo (AXA).
«No existe ninguna ley que obligue a los empleados de Correos a vender seguros, ni esta tarea figura entre sus funciones laborales específicas». La imposición de estas labores comerciales de banca y seguros constituye una modificación sustancial de las condiciones de trabajo no pactada, vulnerando el Estatuto de los Trabajadores, la Ley 43/2010 y las directrices de la CNMC.
Mientras, la situación en las oficinas y unidades de reparto es crítica. Con plantillas «bajo mínimos», la presión para alcanzar los objetivos de venta impuestos por la dirección está repercutiendo directamente en la salud de los y las trabajadoras.
Mientras la dirección se obsesiona con la diversificación comercial de ingresos, el servicio postal básico está sufriendo un descuido desproporcionado, afectando a la ciudadanía.
TERRORISMO PATRONAL Y ESTATAL. PARECE QUÉ IR A CURRAR ES COMO ESTAR METIDO EN UNA PELÍCULA DE SAW, ESTA LLENO DE TRAMPAS POR TODOS LADOS.