
Cine para la denuncia y la resistencia.
Agenda.
Senderos de Gloria
Stanley Kubrick – EEUU 1957
La película está inspirada en hechos reales. En febrero de 1915, después de tres intentos fallidos de tomar una posición enemiga, un general francés, con total desprecio por la vida de sus hombres, ordenó a la artillería bombardear las propias trincheras francesas para obligar a sus tropas a atacar, a lo que el comandante de las baterías se negó sin una orden por escrito; más tarde, ordenó repetir un ataque aduciendo que ese día no se había alcanzado el porcentaje de bajas que él consideraba aceptable.
En un consejo de guerra se dictaminó la ejecución, por insubordinación, de cuatro soldados. En 1934 las ejecuciones fueron declaradas improcedentes y la memoria de los soldados rehabilitada. Durante la guerra, el ejército francés, como los de la mayoría de los beligerantes, llevó efectivamente a cabo lo que llamaban fusilamientos por cobardía.

La película se desarrolla en el frente francés en 1916. El general Mireau ordena un ataque suicida contra unas posiciones alemanas pero se convierte en un fracaso estrepitoso. Para escarmentar a las tropas con un castigo ejemplar celebra un consejo de guerra: tres soldados elegidos al azar son acusados falsamente de cobardía ante el enemigo y se enfrentan a la pena de muerte por fusilamiento, siguiendo la práctica de ejecutar a soldados seleccionados aleatoriamente, como castigo a las faltas de toda su unidad.
Esta película muestra de forma descarnada la criminal y deshumanizada realidad de la guerra, en la que a menudo la muerte de simples obreros y campesinos, servía para satisfacer las ambiciones personales y ascensos de las castas militares; muestra también como las clases populares son empleadas como carne de cañón por las clases pudientes. Por este motivo se sometió a esta película a todo tipo de censuras y prohibiciones, sobre todo en aquellos países que practicaban estas brutalidades.