
Internacional
Argentina
Represión a las protestas contra la reforma laboral en Argentina
Durante la aprobación de la reforma laboral de la que ya esperabamos que tarde o temprano viniera como señalamos en el artículo Políticas ultra liberales provocan el cierre de 30 empresas y 432 puestos de trabajo diarios, se han producido graves disturbios en las inmediaciones del Senado, que se ha saldado con al menos 300 heridos, 31 detenidos y 70 personas detenidas temporalmente por las fuerzas de seguridad.
El Ministerio de Seguridad, con Alejandra Monteoliva a la cabeza, desplegó un operativo con más de 800 efectivos que reprimieron la multitudinaria protesta con tanquetas de agua a presión, gases lacrimógenos y balas de goma.
La represión, como hemos visto también en el Estado español, alcanza incluso a los trabajadores de prensa que estaban informando sobre cómo se desarrollaban las protestas, el cronista de Radio Gráfica, Mario Sadras, contó que la policía le disparó con balas de goma: “Me apuntaron a la cabeza, me pegaron a centímetros del ojo” [1] o el caso de los periodistas de Perfil a los que de manera repentina y arbitraria la policía motorizada les apuntaron apuntaron con sus armas y les gritaron: “al piso, al piso”. Fueron liberados cuando se identificaron como periodistas [2], pero quedando demostrado que las detenciones y la actuación policial no se basa en criterio material alguno. Por otra parte, no corrió la misma “suerte” el fotógrafo freelance Nicolás Viñas, que fue arrestado y retenido hasta la mañana siguiente mientras documentaba la protesta [2].
El relato del dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos Nicolás Caropresi, que fue también arrestado y luego liberado, explica cómo fue su detención: “nos detuvieron de una manera completamente perversa. Nos veníamos retirando por la vereda a esa altura, venían de atrás tirándonos balazos de goma. Adelante cruzaron la moto, nos hicieron un corralito de los dos lados. Nos tiraron al piso y nos tiraron gas cuando estábamos en el piso. Era gente que se estaba retirando tranquila, vinieron a buscar venganza”. [3]
- [1] Testimonio de Mario Sadras tras ser herido en la represión a la marcha contra la Reforma Laboral https://www.youtube.com/watch?v=O7w4cH-EBZQ
- [2] https://www.perfil.com/noticias/politica/represion-en-el-congreso-infiltrados-inorganicos-violentos-o-zona-liberada-por-la-policia.phtml
- [3] https://www.telesurtv.net/represion-en-argentina-deja-300-heridos-31-detenidos-y-70-manifestantes-presos/

Cuba
México envía más de 500 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba
Estados Unidos continúa ejerciendo presión sobre lo que considera su “patio trasero” lo que está agravando la situación, ya de por sí maltrecha, en Cuba. Ante esta crisis, el gobierno de México ha decidido mandar ayuda humanitaria a Cuba.
En concreto, la mañana del pasado jueves 12 de febrero en el puerto de La Habana atracaron dos buques de apoyo logístico de la Marina (el Papaloapan y el Isla Holbox) con diversos cargamentos de víveres: leche líquida, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz, atún en agua, sardina y aceite vegetal, así como artículos de higiene personal, en una carga de 536 toneladas.
Recordemos que la estrategia actual de Donald Trump para presionar y mantener atados en corto a los países latino americanos es la de su ya habitual amenaza de incrementar los aranceles. En esta situación concreta, subirlos a cualquier país que suministre petróleo a Cuba para mantenerla sumida en una crisis energética trás la pérdida de su principal proveedor, Venezuela, a raíz de la incursión imperialista estadounidense del pasado 3 de enero.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido esta acción de envió de ayuda humanitaria (aunque sin aclarar si enviará o no petróleo trás las amenazas de Donald Trump) bajo el argumentario de ayuda y cooperación humanitaria: «México reafirma los principios humanistas y la vocación solidaria que lo guían así como su compromiso con la cooperación internacional entre pueblos, sobre todo con quienes en situaciones de emergencia y vulnerabilidad, requieren ayuda humanitaria. Cuba y México somos pueblos hermanos, herederos de una larga historia solidaria que hoy honramos«.

Palestina
Israel lanzó bombas térmicas sobre casi 3.000 gazatíes.
Mientras Israel hace lo imposible por mermar la defensa de Irán exigiendo su desnuclearización, la desarticulación de su programa balístico y de sus relaciones de defensa mutua con entidades de otros países, los datos de la investigación demuestra que Israel habría utilizado armas térmicas y termobáricas que generan temperaturas superiores a los 3.500 grados prohibidas por el derecho internacional y constituyentes de delito de guerra.
Estas armas, también conocidas como bombas de vacío o aerosol, fueron utilizadas sobre población civil y se estima que, por lo menos, 2.842 palestinos se habrían “evaporado” tras el uso de estas armas de fabricadas y vendidas por Estados Unidos y que “a diferencia de los explosivos convencionales, estas armas dispersan una nube de combustible que, al encenderse, crea una enorme bola de fuego y un efecto de vacío (…) temperatura de la explosión se situa entre 2500 y 3000 grados Celsius” y que prolongan el tiempo de combustión mediante una mezcla química de “polvos de aluminio, magnesio y titanio” [1].
La investigación certifica también lo que ya todo el mundo conoce, que detrás de la retórica de la supuesta lucha contra el islamismo radical, se encuentra la cruda realidad, que estas armas han sido utilizadas sobre la población civil y en zonas delimitadas como seguras y de refugio.

Esto ha sido posible contrastarlo al encontrarse las carcasas de estos modelos de bombas donde, una de ellas, por ejemplo, fue usada en un ataque contra Al-Mawasi, una zona que había sido declarada “zona segura” en septiembre de 2024 y que mató e hizo desaparecer a 22 personas. La carcasa de otro de estos artefactos ha sido encontrada en una escuela. Los recintos escolares han sido usados, desde el 7 de octubre, para albergar a personas refugiadas que huyen de los bombardeos. En esta ocasión, el modelo encontrado provoca “una onda de presión que rompe los pulmones y una onda térmica que incinera los tejidos blandos”, se puede leer en la investigación del medio citado. [2]