
Revolución, Resistencia y Memoria.
Patrimonio de La Humanidad.
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Australia

-El genocidio de aborígenes, monumento y escultura en Perth.
Los ingleses desembarcaron en Australia en 1770, reduciendo, en unas décadas, la población autóctona de miles de personas a menos de 200. En esos años despojaron de sus tierras a los pobladores de la isla arrinconándolos en zonas áridas, a la vez que se emprendían continuas masacres en distintos lugares, ya que los consideraban frecuentemente como animales de caza.

En 1803 llegaron a la isla de Tasmania los primeros colonos y el genocidio se iniciaría poco después, obligando a muchos de los aborígenes a realizar trabajos forzados, violando a las mujeres o capturándolas como esclavas sexuales. En 1824 se autorizó por parte del gobernador a disparar a los nativos y en 1828 se declaró la ley marcial, produciéndose numerosos asesinatos hasta reducir la población del lugar a 123 personas, siendo estas expulsadas a la isla de Flinders. El control de los supervivientes y de sus formas de vida se ejerció hasta los años 70 del siglo XX. El genocidio de Tasmania o Guerra Negra tuvo su momento más intenso entre los años 1828 y 1832, y presentó unas características brutales para la población autóctona hasta la consecución de su práctico exterminio.
De todos estos acontecimientos se conserva una estatua dedicada al guerrero indígena noongar Yagan, asesinado por las autoridades y hoy considerado héroe por su pueblo. Tras su muerte fue decapitado y su cabeza recorrió a lo largo de 177 años lugares como Londres o Liverpool, siendo exhibida en distintas ocasiones. Finalmente fue enterrada en el valle de Swan en 2010, tras ser reclamada por su pueblo.
La estatua fue inaugurada en 1984 en la isla de Heirisson, en la ciudad de Perth, y ha sido decapitada y restaurada desde esa fecha en dos ocasiones.

Además, en la misma ciudad se instaló la escultura ‘Wirin’ del artista Tjyllyungoo en la plaza inaugurada en marzo de 2018.