
Memoria histórica imprescindible:
1937-2026
-La prisión símbolo de la represión franquista en Málaga que el PP quiere convertir en un centro de educación privada.
De Lugar de Memoria Histórica, a privatizar los negocios.
Aunque estuvo en funcionamiento durante toda la dictadura, los primeros momentos tras la llegada del Ejército sublevado a la ciudad en 1937 fueron los más terroríficos.
Tras su cierre en 2009, el Ayuntamiento proyectó abrir un centro cultural, pero ha acabado decantándose por un centro de enseñanza privada. El consistorio asegura que el cambio se debe al «fomento de la educación».
«Rafael Rivas Moreno. Hijo de Rafael y Catalina. Fusilado el 13 de marzo de 1938». Este es uno de los 200 nombres que el pasado 17 de diciembre llenó la valla que rodea la antigua prisión provincial de Málaga. El colectivo ciudadano Movimiento por la Antigua Prisión se concentró frente al edificio bajo el lema «No a la Privatización». Durante la dictadura franquista, miles de personas como Rafael fueron encarceladas en «uno de los principales espacios de represión» de la provincia, que se convirtió en «un infierno para las víctimas republicanas». Con la muerte de Franco, continuó funcionando como cárcel hasta su cierre en 2009. Desde entonces, el debate sobre el futuro uso del inmueble se ha mantenido hasta hoy. Ahora, parece que el Ayuntamiento ha encontrado una propuesta definitiva: un centro de educación privada.
El cierre de la prisión y su declaración como Lugar de Memoria Histórica por la Junta en 2014 permitió a las instituciones —y la ciudadanía— pensar un nuevo uso para el edificio. 14.000 metros cuadrados —10.000 construidos— situados en el barrio de Cruz de Humilladero, una zona rodeada por viviendas y pisos modestos a unos 20 minutos a pie de la estación central de la ciudad. Tras el traspaso del edificio de manos del Gobierno nacional al Ayuntamiento, se plantearon propuestas para abrir un espacio cultural, un centro de interpretación de la memoria y hasta un Basque Culinary Center. Sin embargo, ninguno de esos proyectos se llegó a concretar y ahora la única placa que recuerda el pasado de la cárcel, colocada por el Gobierno autonómico frente al edificio, está llena de grafitis.
Más de 16 años después del cierre de la prisión, el Ejecutivo de Francisco de la Torre —alcalde de la ciudad desde el 2000— está «terminando de redactar» el pliego que regirá la concesión para la rehabilitación y uso educativo del espacio- Ya han recibido una propuesta de la universidad privada Alfonso X El Sabio (UAX), pero quieren recibir también otros proyectos, privados.
El Ayuntamiento aún no detalla cuestiones como el periodo de concesión o la inversión económica requerida, pero alega que con este proyecto quiere «fomentar la educación». Sin embargo, para el Movimiento por la Antigua Prisión (MAP) —que agrupa a colectivos sociales, memorialistas, profesores y vecinos— esta es una muestra más de la «privatización de los servicios públicos» que vive la ciudad.

*Un símbolo de la represión franquista
La antigua prisión provincial fue inaugurada durante la Segunda República en 1933, tan solo unos años antes del estallido de la Guerra Civil. Aunque estuvo en funcionamiento durante toda la dictadura, los primeros momentos tras la llegada del Ejército sublevado a Málaga en 1937 fueron los más terroríficos. «Hay un primer terror caliente, cogen a la gente y sobre la marcha la detienen, ejecutan y entierran», explica Raquel Zugasti, historiadora, miembro de la Coordinadora de la Memoria Histórica de Málaga y ahora también del MAP. Las sacas —extracción masiva y sistemática de presos de las cárceles para ser ejecutados— hacia el cercano cementerio de San Rafael eran comunes en esos años. Además, según Zugasti, más de 90 personas fueron fusiladas directamente dentro de los muros de la cárcel.
Debido al aumento drástico de los presos, en 1938 la cárcel llegó a contar con más de 3.000 personas en una espacio diseñado para 800. «Con el tiempo hay un proceso de burocratización de la represión. A la gente la detienen, la llevan a un centro de detención y le hacen un juicio de urgencia sin ningún tipo de garantía para darle cierta apariencia de legalidad», explica Zugasti, que ha analizado numerosos archivos al respecto.
Desde presos políticos hasta represaliados por su nivel socioeconómico, etnia u orientación sexual —bajo la Ley de Vagos y Maleantes—, multitud de personas fueron víctimas de la represión franquista en la antigua prisión provincial. La muerte de Franco no acabó con esa realidad. Muchos militantes fueron encarcelados durante la Transición en la provincial de Málaga.
Desde el cierre de la prisión y su traspaso de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Penitenciarias al Ayuntamiento en 2012, el deterioro del edificio ha estado marcado por años de espera y propuestas inacabadas. Se pusieron diversos proyectos sobre la mesa, pero el que avanzó más fue Distrito 6. En enero de 2015, Francisco de la Torre presentó un plan para reconvertir el espacio en un centro cultural y multidisciplinar con una inversión de 24 millones de euros. En 2018, anunció que abriría en 2022. En 2023 aún no se había realizado nada de lo prometido y la única inversión que había recibido el espacio era el derribo de algunos muros y pabellones. Poco después, el Ayuntamiento comenzaría a plantear la idea de abrir un centro educativo privado y rehabilitar el edificio mediante colaboración público-privada.
Mientras tanto, se acumula la basura, los cristales rotos y el cableado expuesto a la intemperie. «Desde que lo tiene el Ayuntamiento se ha dejado abandonado completamente y bastante a propósito», asegura Raquel Zugasti. Para José Vargas, vecino malagueño y miembro del MAP, el Ejecutivo ha estado «mareando con la propuesta para realmente esperar la oportunidad para especular».

*¿Memoria? No, negocio.
Sobre el proyecto presentado por la Universidad Alfonso X El Sabio: En octubre de 2025, el fondo de inversión británico Cinven —propietario de Burger King en España y del portal inmobiliario Idealista— se convirtió en el accionista mayoritario de la institución. La UAX ha propuesto reconvertir el espacio en un centro educativo privado, con Formación profesional (FP), y escuela de negocios.
Por la libertad .