
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Sanidad Privada se forra:
-Sangrar la Pública madrileña en favor de cinco amigotes.
“La libre elección” instaurada por el PP en Madrid ha derivado 1.268 millones extra a la sanidad privada.
Un documento interno de la Comunidad de Madrid calcula el “impacto económico” que ha tenido en el sistema público entre 2018 y 2023. Desde la pandemia, el dinero que reciben los centros concertados de Quirón y Ribera Salud por pacientes que captan de la pública se ha acelerado y ha afectado, sobre todo, a los hospitales de Móstoles, Getafe, Fuenlabrada y La Paz.
La “libertad” de elegir hospital para los pacientes madrileños está saliendo muy cara a las arcas públicas y a los hospitales propiedad de la Comunidad de Madrid. Desde que Esperanza Aguirre abrió la puerta a los hospitales de gestión privada —hay cuatro de Quirón y uno de Ribera Salud— y a la libre elección de hospital —cada madrileño puede decidir en qué hospital se trata, le toque o no por zona—, la sangría de pacientes se acelera en la pública, mientras las empresas privadas logran más ingresos al conseguir más pacientes de fuera de su área, por los que facturan aparte.

Pese a la sangría económica pública, los gobiernos del PP desde que ganó la Comunidad Esperanza Aguirre en 2003 han defendido el sistema mixto público-privado como un ejemplo de eficacia. La última en hacerlo y en aumentar el dinero para conciertos privados, la actual presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Para 2018 (un año antes de que Díaz Ayuso fuera presidenta) la Consejería calcula un impacto negativo por la libre elección en el sistema de hospitales públicos de 174 millones. Al año siguiente fueron 181 millones. En la pandemia, el flujo de pacientes a la privada se ralentizó, por lo que los pagos extra al sistema sanitario concertado se contrajeron a 160 millones. A partir de 2020, el Gobierno de Díaz Ayuso no ha parado de incrementar sus pagos a las dos multinacionales sanitarias y, paralelamente, ha aumentado el “impacto económico” en el sistema, como muestra su informe, debido a que se aceleró la marcha de pacientes. En 2021, la Consejería cifró el impacto en 192 millones, que se convirtieron en 263 en 2022 y acabaron en 298 en 2023, últimos datos disponibles. La mitad de ellos, por el flujo hacia la Jiménez Díaz (con un impacto de 149 millones que hubo que pagar ese año a ese hospital por este motivo, según el mismo informe interno de Sanidad). En el penúltimo Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid de 2025 se aprobó pagar más dinero, 176 millones, para los 97.000 pacientes que había conseguido captar este hospital de otras áreas en 2024, lo que confirmaría que la tendencia de pagos de la Consejería de Sanidad por la libre elección se han acelerado más desde 2023, el último año del que aparecen en el informe datos disponibles.
No sólo es la derivación de pacientes, sino el doble juego de las adquisiciones. Por ejemplo, si una empresa pública quiere comprar sábanas, tendrá que licitar y sacar a concurso público la compra, algo que tiene unas garantías para los contribuyentes y que puede demorar meses. Quirón o Ribera Salud simplemente tienen que buscar una empresa que les resulte conveniente y pagar. Esto se aplica a bienes, servicios y al personal trabajador, que en los hospitales de gestión privada tienen contratos, salarios y derechos y flexibilidad conforme a la empresa privada, muy inferiores a la Pública.
Además, los controles y auditorías en la pública son exhaustivos y completos, mientras que en la privatizada se analiza la facturación por muestreo y no están sujetos a la Ley de Contratos del Sector Público. En la pública no se pueden establecer estrategias para captar pacientes con objetivos meramente económicos. En la de gestión privada, como demostraron los audios de Torrejón y una investigación de elDiario.es, se usa la lista de espera como palanca para captar y atender antes a pacientes de fuera del área, por los que se cobra un plus. Es decir, hay lista de espera A y B para intentar recibir pacientes de otras áreas, algo ilegal en la pública, que ve cómo sus pacientes asignados se marchan buscando listas de espera más cortas, habitaciones individuales o partos en bañera, todos ellos elementos que han activado las empresas que gestionan hospitales públicos para lograr pacientes “no cápita”. Se ofrecen cirugías antes o pruebas en plena madrugada.
En 2024 Ribera Salud y Quirón captaron casi 250.000 pacientes de libre elección, los más rentables, ya que la Comunidad paga por sus tratamientos al margen del canon fijo que tiene establecido cada año con estas compañías (y que se calcula según los habitantes que tiene la zona en la que está el centro hospitalario). El caso de la Fundación Jiménez Díaz es especial porque tiene un “convenio singular”. No cobra un canon, sino por paciente y tratamiento, con unos precios que la Cámara de Cuentas los puso en cuestión.
EN MADRID ES EL EJEMPLO DE LA FRASE; «DESDE QUÉ GANARON LA GUERRA CIVIL NO HAN DEJADO DE TORTURAR NI DE JODER NI DE MACHACAR LA SANIDAD PUBLICA EDUCACIÓN PÚBLICA ETC. EN ESTOS MOMENTOS SOLO HAY 2 PAISES QUE TENGAN SANIDAD PÚBLICA Y DE MUY ALTA CÁLIDAD, CUBA Y COREA DEL NORTE.
EN TIEMPOS
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SALUD