
Muro de denuncias:
-PNV y Repsol, esquilmadores de Venezuela.
Josu Jon Imaz se postra ante Donald Trump: Repsol triplicará su explotación en Venezuela.
Josu Jon Imaz, expresidente del PNV y actual consejero delegado de Repsol, dispuesto a capitalizar la crisis venezolana en beneficio de la petrolera española.
El consejero delegado de la compañía de energía fósil, vinculado históricamente al nacionalismo burgués vasco, se presenta ante el presidente estadounidense como punta de lanza del extractivismo corporativo tras la intervención militar en el país caribeño.
La intervención de Imaz ante Trump no dejó lugar a dudas sobre el papel que Repsol pretende jugar en este nuevo escenario de ocupación energética. “Gracias por abrir la puerta a una Venezuela mejor”, comenzó el directivo vasco, en un ejercicio de adulación que precedió a su oferta comercial. “Estamos listos para invertir más en Venezuela. Hoy producimos 45.000 barriles diarios, en total, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos tres años, invirtiendo con fuerza en el país”, prometió Imaz, transformando la crisis humanitaria y política venezolana en una oportunidad de negocio.
Pero el ejecutivo vasco no se limitó a ofrecer un aumento de la extracción petrolera en Venezuela. También dedicó parte de su intervención a recordar la apuesta de Repsol en territorio estadounidense, donde la compañía ha invertido 21.000 millones de dólares desde 2008. Y aquí llegó uno de los momentos más reveladores de su sumisión al trumpismo: Imaz adoptó literalmente la retórica del presidente estadounidense al referirse al “golfo de América” —la imposición toponímica de Trump sobre el golfo de México— como si se tratara de una denominación legítima y no de un acto de colonialismo semántico.
Trump fue explícito sobre sus expectativa y exigió a las petroleras reunidas que inviertan 100.000 millones de dólares “de su propio dinero, no del Gobierno” para reactivar la producción venezolana, que quedará bajo supervisión estadounidense. El mensaje es claro: Venezuela dejará de controlar sus propios recursos naturales, y serán las corporaciones —con Washington como garante militar— quienes dictarán los términos de la explotación.
La intervención militar ha cambiado el tablero. Ahora, con Maduro secuestrado y un gobierno de transición tutelado por Estados Unidos, empresas como Repsol ven la oportunidad de recuperar el control total sobre sus operaciones y multiplicar la extracción. Imaz no escatimó elogios al nuevo orden: “Estamos en Venezuela, señor presidente, con nuestros socios de Eni, produciendo el gas que garantiza la estabilidad de la mitad del suministro eléctrico en Venezuela”, declaró, presentando la dependencia energética venezolana como un activo estratégico de Repsol para con la “estabilidad” que propugna Trump.
El caso de Imaz y Repsol es un recordatorio de que las élites vascas, por mucho que se envuelvan en el manto del nacionalismo progresista, no dudan en alinearse con el imperialismo más brutal cuando está en juego el negocio petrolero…
*Otro PNV enemigo acérrimo de la Venezuela bolivariana es Iñaki Anasagasti, que estos días está teniendo micrófonos a tutiplén para elogiar secuestros, bombardeos y esquilmación de riquezas, todo en nombre de no sé que democracia.

Cartas de lectores:
-Imaginando.
¡Terrible lo de Venezuela bolivariana! Secuestro de un presidente legítimo (lo de las actas de la oposición se ha demostrado en absoluto resolutorio en el mejor de los casos), asesinato de 100 venezolanos y cubanos, bombardeos de numerosas instalaciones. Chulería gansteril. Amenaza militar a otros numerosos países. Desmontaje desde el primer día de los falsos delitos que se le acusaban (a Maduro). Aplausos generales de los capitalistas europeos y lacayos mundiales. Denuncias de China y Rusia y otros países verdaderamente independientes.
Imaginando: A los que EE.UU. pinta como enemigos a cercar, ahogar y combatir, deciden hacer una acción parecida, pero con denuncias antagónicas. Han soportado secuestros de barcos, amenazas abiertas, provocaciones, mentiras, guerras contra ellos (Ucrania ¡desde 2014!) e intento anunciado mil veces de ahogo deliberado de China. La UE ha aplaudido todas estas medidas. Informan del plan a los que tras su demostrado antiimperialismo y dotarse de armas nucleares, los “demócratas” han dejado de provocar directamente, aunque hay que seguir leyendo que comen perros, personas y matan a líderes, aunque a la semana salgan vivos en la televisión. Conforme.
Noche de X día. En un refugio secreto de Ucrania, se reúne el más alto comisionado que enfrenta a Rusia en la guerra.
Un comando asalta el refugio tras ser detectado por los eficaces servicios secretos de los países del ‘eje del mal’. Secuestran vivo a Zelensky y neutralizan matándolos a 100 personas, entre las que se encuentra la guardia pretoriana neo nazi y, vaya casualidad, militares de varios países OTAN, generales, servicios secretos y de inteligencia, empresarios de armamento y comandantes ucros que han participado en crímenes de guerra. De paso, bombardean y arrasan más territorio del país enemigo. En Moscú, Zelensky es acusado de gobernar un engendro OTAN-neo nazi, corrupción demostrada, etc, etc. De paso, amenazan a EE.UU. Gran Bretaña y Europa por su colaboración en engordar la guerra y los muertos…
¿Lo has imaginado? ¿Cómo responderían los “demócratas”? ¿Tercera Guerra Mundial? ¡Pues no andemos vanalizando los sangrientos ataques terroristas del imperialismo contra países independientes!
(Tras una charla con una venezolana bolivariana en España)