
Muro de solidaridad y denuncia
Comunicados en apoyo a Venezuela tras el ataque imperialista
Movimiento Antirrepresivo de Madrid
SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO
Hoy nos hemos despertado con la noticia de que EEUU ha bombardeado Caracas y secuestrado al legítimo presidente venezolano, Nicolás Maduro. Queremos condenar enérgicamente esta nueva agresión imperialista contra uno de los pueblos que le llevan décadas plantando cara valientemente, a costa de todo tipo de sabotajes, sanciones, bloqueos e intentos de golpes de Estado, y que ahora se ha visto finalmente agredido salvajemente.
El imperialismo yanki ha estado más de un siglo tratando a América Latina como su patio trasero, quitando y poniendo gobiernos a base de golpes de Estado (quitando a quienes no seguían sus intereses y poniendo a marionetas dóciles), favoreciendo juntas militares fascistas, organizando y fomentando la represión desbocada y las masacres de opositores, etc. Y ha intentado lo mismo en el resto del mundo, actuando como gendarme global, desatando infinidad de guerras y asesinando a millones de personas.
Ahora que su hegemonía decae irremediablemente, la bestia herida se muestra más sedienta de sangre que nunca, pretende morir matando. Uno de sus grandes objetivos era Venezuela y sus grandes reservas petrolíferas, cuya soberanía había recuperado el chavismo hace más de 25 años, lo cual no le ha perdonado jamás. Los cobardes bombardeos de esta madrugada y el secuestro del presidente democráticamente electo son el colofón a más de dos décadas de agresiones. Además, denunciamos la complicidad del Estado español y la Unión Europea que ya se han posicionado como buenos lacayos del imperialismo a favor de la agresión al pueblo antiimperialista y antifascista de Venezuela
Pero el pueblo venezolano, al cual apoyamos sin fisuras ni medias tintas en su batalla por su libertad, su paz y su soberanía frente al imperialismo yanki, no se va a dejar pisotear así como así. Ya está mostrando su inquebrantable resistencia antiimperialista y su organización revolucionaria, dispuesto a defender su patria con las armas en la mano. La solidaridad internacionalista entre los pueblos es la única herramienta para hacer frente a la barbarie. No podemos esperar de ningún gobierno imperialista (sea del color que sea) ninguna medida real de condena a estos ataques
Secundamos y llamamos a acudir a la concentración de mañana, domingo 4 de enero, a las 12:00 ante la embajada estadounidense. Y a fortalecer la solidaridad internacionalista y la lucha contra el imperialismo en todas sus formas.
¡¡FUERA YANKIS DE VENEZUELA!!
¡¡VIVA VENEZUELA LIBRE Y SOBERANA!!
¡¡ADELANTE LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA!!
¡¡NO PASARÁN!!
Solidaridad obrera
Los recientes bombardeos del Ejército de los Estados Unidos contra Venezuela constituyen un crimen internacional de extrema gravedad. Se trata de un ataque militar directo contra la población civil. Este nuevo acto de agresión imperialista supone una escalada cualitativa que amenaza la paz mundial y sienta un precedente extremadamente peligroso.
El silencio cómplice de las principales potencias internacionales ante las continuas agresiones de Estados Unidos ha servido para legitimar una acción que vulnera de forma flagrante el derecho internacional y los principios más básicos de soberanía de los pueblos. Si esta invasión queda impune, se consolida la idea de que cualquier país puede ser bombardeado si no se somete a los intereses del imperialismo estadounidense.
Con esta acción se demuestra una vez más que Estados Unidos está dispuesto a utilizar la fuerza militar sin límites para mantener su dominio sobre América Latina y el Caribe, región que desde el siglo XIX considera su “patio trasero”. El mensaje lanzado con la invasión de Venezuela es inequívoco: cualquier intento de construir un proyecto político, económico o social independiente será castigado con la violencia militar.
En un contexto internacional marcado por el avance hacia un mundo multipolar y por el declive relativo del poder imperial estadounidense, la administración del presidente Donald J. Trump y su aparato político-militar fascista han optado por la vía de la guerra y la intimidación. Su Estrategia de Seguridad Nacional deja claro que no tolerarán la soberanía real de los pueblos latinoamericanos ni su derecho a decidir libremente sus relaciones económicas y políticas.
La clase trabajadora de nuestro país no puede permanecer indiferente ante la invasión contra el pueblo venezolano. La historia demuestra que el imperialismo recurre a la guerra cuando ve amenazada su hegemonía, y son siempre los pueblos quienes pagan el precio.
Expresamos nuestra total solidaridad con el pueblo de Venezuela frente a la agresión militar estadounidense. Nos oponemos firmemente a cualquier intervención armada en América Latina y afirmamos que responderemos a estos ataques con movilización, denuncia internacional y apoyo activo a las luchas de los pueblos agredidos.
EXIGIMOS EL FIN DE LOS BOMBARDEOS IMPERIALISTAS
NO A LA GUERRA DE ESTADOS UNIDOS EN AMÉRICA LATINA
SOBERANÍA Y JUSTICIA SOCIAL PARA LOS PUEBLOS
Comité Confederal de la Confederación Sindical Solidaridad Obrera
Comités revolucionarios
¡Fuera yanquis de Venezuela y de América Latina!
¡Defender el derecho de autodeterminación de Venezuela con uñas y dientes!
En la madrugada del 3 de enero, el gobierno de Donald Trump cometió una agresión sin precedentes en la historia reciente de América Latina. Saltándose cualquier tipo de norma del derecho internacional, más de 150 aeronaves bombardearon cuatro estados de Venezuela, asesinaron decenas de personas y las fuerzas especiales secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. El imperialismo yanqui, con el terrorista, criminal y asesino de Trump a la cabeza, quiere instaurar un gobierno colonial en Venezuela. ¡Fuera yanquis de Venezuela!
Los imperialistas yanquis son los máximos responsables de la más absoluta miseria en la que viven cientos de millones de personas en el continente. Invaden militarmente a los países de América Latina y dan golpes de estado para instaurar gobiernos títeres que permitan a sus corporaciones y monopolios saquear las riquezas naturales y explotar a las masas con total impunidad. Promueven dirigentes abiertamente vendepatrias como Milei, Noboa, Bukele y Paz, y lamebotas fieles a los planes del FMI, como Lula o Boric. Se alían con el latifundio y los grandes terratenientes, acrecentando el problema de la tierra y profundizando la opresión semifeudal. Explotan a millones de proletarios en fábricas, cada vez más hacinados en viviendas infrahumanas como si fueran animales en una granja y robándoles hasta la última gota de sangre. Financian terroristas y paramilitares para reprimir la protesta popular: violan, torturan y asesinan a dirigentes sociales. Generan disturbios y fomentan que los Estados títeres desarrollen una guerra terrorista contra el pueblo encubierta de “guerra contra la droga”, como sucede en México, en Colombia o en Brasil. Hace escasas semanas, los yanquis enviaron militares a Ecuador, bombardearon pescadores colombianos acusándoles de ser “narcolanchas” y plantean crear nuevas bases militares en Argentina. Ahora, Trump se envalentona y amenaza también con invadir Cuba. ¡Fuera yanquis de América Latina!
En resumidas cuentas, el imperialismo yanqui explota a miles de millones de personas en todo el mundo, les imponen un pobreza perpetua, un hambre constante y una miseria inhumana que conduce a la desesperación más absoluta. Son criminales, terroristas que actúan como si fueran los reyes del mundo mientras van dejando un rastro de sangre tras de sus pies. ¡Revolucionarios y antiimperialistas de todo el mundo, unámonos contra el mayor terrorista del mundo!
Mientras Maduro está siendo juzgado en Nueva York, su vicepresidenta Delcy Rodríguez (ahora presidenta interina) plantea “trabajar en cooperación con EEUU” mientras el terrorista de Trump asegura que está “al mando de Venezuela”. La amenaza de la capitulación acecha a Venezuela. El proletariado venezolano y las demás clases y sectores del pueblo están luchando para unirse tanto contra la amenaza externa (invasión militar yanqui) como contra la amenaza interna (la capitulación y entrega del país). En estos momentos, el proletariado venezolano está luchando para formar un frente amplio de resistencia nacional, y en caso de invasión yanqui, desarrollar una prolongada guerra de guerrillas hasta expulsar al invasor. No para ponerse a la cola de otros imperialismos, sino para seguir su propio camino y barrer las tres montañas que le oprimen: la semicolonialidad, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático. ¡Nuestro deber es apoyar el camino de la lucha y la resistencia contra el invasor! ¡Defendamos el derecho de autodeterminación de Venezuela con uñas y dientes!
Los yanquis no pueden sostener guerras prolongadas en el tiempo, porque por muy poderosos y tecnológicamente avanzados que sean los ejércitos imperialistas, nada pueden hacer contra el pueblo armado y organizado. Donde hay opresión, hay resistencia. Las masas hacen la historia: Vietnam lo demostró, y hoy lo demuestra Palestina. Por eso los yanquis desatan la guerra de baja intensidad y la guerra psicológica para desmoralizar al pueblo. Saben que no tienen nada que hacer si el pueblo venezolano lucha convencido de su victoria, junto al proletariado internacional y los pueblos del mundo. ¡Hay que extirpar todo pesimismo en nuestras filas, atreverse a luchar y asumir todos los sacrificios necesarios! ¡El imperialismo es un tigre de papel!
El imperialismo desata todo tipo de crímenes y barbaridades para retrasar su inevitable caída. Pero no caerá solo, debemos desatar la tormenta revolucionaria y hundirlo en un mar de guerras de resistencia nacional, guerras revolucionarias y guerras populares. Debemos unirnos en un gran frente antiimperialista internacional contra este puñado de terroristas y parásitos. Es una necesidad urgente que no puede esperar.
Desde las entrañas de América Latina se está impulsando la Liga Antiimperialista (LAI), un proyecto para unificar las luchas antiimperialistas de todo el mundo. Sus banderas ya ondean en México, Colombia, Ecuador, Chile y Brasil, también en otros países oprimidos como Turquía, y hasta en el mismísimo corazón de las metrópolis imperialistas, como en Alemania, Francia y dentro de la mismísima bestia, en los EEUU. ¡Unámonos a este proyecto en formación para unir a todos los antiimperialistas! ¡Adelante con la formación de un frente antiimperialista mundial, hacia la Liga Antiimperialista!
¡Fuera yanquis de Venezuela y de América Latina!
¡El imperialismo es un tigre de papel!
¡Viva la lucha antiimperialista!
Comités Revolucionarios