
Memoria histórica imprescindible:
-Libro: “Verdugos del 36. La maquinaria del terror en la Zaragoza golpista”.
De David Alegre Lorenz.
El historiador David Alegre y su último trabajo: Verdugos del 36, La maquinaria del terror en la Zaragoza golpista. Con él, veremos cuáles eran los miedos y las ideas conspiracionistas de los conspiradores golpistas, el nivel de infiltración de Falange en estructuras estratégicas del estado republicano, cómo se construyó la maquinaria golpista en la ciudad de Zaragoza, y el perfil de los diferentes perpetradores de la violencia de aquellos meses de 1936.
La sombra del 36 es muy alargada. La violencia política desatada fue uno de los pilares sobre los que se sostuvo la construcción del nuevo orden.
Una reordenación, un profundo proceso de ingeniería social y económica que cambió para siempre la forma de relacionarse de la población española.
Más allá de las caras conocidas de Mola, Franco o Queipo de Llano, fueron muchos los perpetradores de esa violencia que conformó la España del siglo XX

*Podcast en Linterna de Diógenes.
Entrevista: Los Verdugos del 36
–https://www.ivoox.com/ldd19x12-los-verdugos-del-36-audios-mp3_rf_164119719_1.html
*Los verdugos de Zaragoza: la investigación que saca a la luz la maquinaria de la violencia del 36.
La red de perpetradores no solo incluía a oficiales de alto rango, decisivos en “el diseño de las políticas de eliminación”, sino también a mandos intermedios, capitanes, inspectores y guardias de diferentes cuerpos, hasta llegar a los “asesinos materiales”: guardias civiles de los rangos más bajos y voluntarios civiles con “orígenes muy humildes”, algunos incluso menores de edad, que descubrían “un talento para matar”.

-Ricardo Sánchez Torrero
Los héroes olvidados de las guerras…
Ricardo Sánchez, nacido en Canfranc el 22 de agosto de 1913, era de profesión chofer, y al iniciarse la guerra civil huyó a Francia y después se pasó a Cataluña, donde finalmente acabó enrolado en la 43 División, encontrándose en ella con Antonio Beltrán Casaña y Hilario Borau Diez, naturales los tres de Canfranc. Y juntos participaran por obligación en la retirada de Aragón en marzo de 1938, en la Bolsa de Bielsa, o en la Batalla del Ebro y hasta la retirada definitiva a Francia al finalizar la guerra, y mientras Hilario militaba en la CNT, Ricardo Sánchez se afilió al PCE, al igual que Beltrán.
Ricardo Sánchez durante la guerra civil española perteneció siempre a la 43ª División, concluyendo la guerra civil con el grado final de teniente. Concluida la misma pasó a Francia en 1939, y desde junio de 1940 trabajó como carpintero en la Societée Auxiliaire de Travaux Publiques, en Bagnéres de-Bigorre hasta que pasó a residir en Buzy (Aquitania), donde le alcanzó el inicio de la II Guerra Mundial.
En enero de 1943, tomó la decisión de incorporarse a la resistencia francesa, en su lucha contra el invasor nazi. Y será el 1 mayo de aquel mismo año cuando definitivamente pasó a la clandestinidad, ingresando en el maquis español bajo el mando de Ricardo Ozcoz Larralde, antiguo maestro navarro, que había sido comandante durante la guerra de España y en el maquis francés.
El 21 de septiembre de 1943 Ricardo pasó a formar parte de la 227ª Brigada de FTPF (Francs-tireurs et partisans français) pero en realidad guerrilleros españoles, unidad compuesta por unos 650 hombres establecidos en las montañas de Basses Pyrenées, cuyos jefes eran los españoles, comandante Ricardo Ozcoz Larralde y el teniente coronel Victorio Vicuña Ferrero, alias ‘Julio’. Pero la buena estrella de Ricardo hasta aquel momento pareció decaer al ser detenido inopinadamente por los alemanes en Pau el 14 de abril de 1944, cuando transportaba encima el dinero procedente de un parachutaje (lanzamiento en paracaídas de armas y municiones) inglés destinado a la 9ª Brigada guerrillera (la de los Altos Pirineos) pero quedando en libertad en breves días, gracias a la eficaz intervención conjunta de miembros de la Resistencia francesa y española. En junio de 1944, estando integrado en el maquis del Bager de Buzy, (Pirineos Atlánticos) fue nombrado por el mando de la Xª Brigada, oficial adjunto al Jefe del 2º Batallón, con el grado de teniente. Ricardo había estado participando en acciones tanto de sabotaje como enlace, o causando numerosas bajas en convoyes alemanes o entre la milicia de la Francia de Vichy. Participando también en la defensa de sus compañeros, tras producirse el ataque alemán al maquis de Pédèhourat, en Arthez-d’Asson (Pirineos Atlánticos) y Ferrières (Altos Pirineos), en junio de 1944, o en el combate de Gabas (Aquitania) del 24 de agosto. El día 23 de agosto de 1944 hicieron su aparición por el puerto fronterizo del Portalet un grupo de guerrilleros españoles, tras ser llamados por sus compañeros de brigada para que les ayudaran a cortar la retirada de los alemanes hacia España. Pero el golpe más audaz fue el llevado a cabo por los españoles en el Portalet, en el hotel Baresse, cuartel general de alemanes de vigilancia en aquella frontera, cuyas ventanas estaban cubiertas con sacos terreros, convirtiéndolo así en una fortaleza, a la que rindieron.
El 1 de septiembre Ricardo pasó trasladado al 8º Batallón de Seguridad español, al haberse transformado la 10 Brigada de guerrilleros españoles, en dos batallones de un centenar de hombres cada uno.
Posteriormente, por todas aquellas actuaciones Ricardo Sánchez será condecorado por los franceses con la Cruz de Guerra…
–https://serhistorico.net/2025/12/30/los-heroes-olvidados-ricardo-sanchez-torrero/