
Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de La Humanidad
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Rusia
VI de VII

-Fuente de Barmalej, en Volgogrado.
La fuente de Barmalej situada frente a la estación ferroviaria de Volgogrado, fue destruida en gran parte durante la batalla de Stalingrado y es uno de los símbolos de la ciudad. El monumento original fue levantado en 1933 y, tras su gran deterioro por la batalla del 23 de agosto de 1942 —durante los bombardeos alemanes murieron 40.000 personas—, fue destruido en 1948, si bien antes había sido parcialmente reconstruido. Se conoce con distintos nombres, como Druzhba (amistad), Barmalej o los niños de Khorovod.

La fuente representa a un grupo de niños y niñas jugando al corro en torno a un cocodrilo y la escena está basada en un conocido cuento infantil de Chukovsky escrito en 1929. Tras varios proyectos y consultas sobre las características de la fuente original, fue reconstruida e inaugurada el 23 de agosto de 2013, coincidiendo con el aniversario del inicio de la batalla, en un lugar aproximado al que se encontraba en su momento, frente a la Estación Central I de la ciudad. Otra réplica fue levantada junto al molino de Gerhardt, en la misma urbe.

-Casa de Pávlov, en Volgogrado.
La simbólica casa de Pávlov era una vivienda de apartamentos de cuatro plantas situada en la zona central de la ciudad, en un punto estratégico entre la Estación Central del ferrocarril y el río Volga. Su nombre se debe al sargento Yákov Pávlov, quien, al mando de un pelotón, ocupó el edificio y lo defendió heroicamente. Tomó la casa el 28 de septiembre de 1942, aunque los soviéticos ya habían luchado en ese punto, e incluso, al llegar, se encontraron con un pequeño grupo de hombres. Yákov y sus soldados destruyeron los muros del sótano y abrieron huecos en la fachada para defenderse y atacar a los alemanes; en un momento en el que se luchaba casa por casa.

Este enclave estratégico fue defendido hasta el 25 de noviembre de 1942. Otros mandos como el capitán Naumov o el teniente Antón Dragan defendieron este punto tras resultar herido Pávlov, el cual fue condecorado como héroe de la Unión Soviética.
La casa en ruinas se convirtió tras la batalla de Stalingrado en un elemento simbólico de lucha. En la actualidad, tras su reconstrucción, es un edificio de apartamentos y en su fachada este, en el lado que da al Volga, se conserva un muro memorial rehecho con ladrillos recuperados de las ruinas del edificio originario.

-Molino de Gerhardt, en Volgogrado.
El edificio del molino de Gerhardt está situado en el centro de la ciudad de Volgogrado, muy próximo al moderno museo de La Batalla de Stalingrado, de cuyo complejo forma parte. Sin duda, es uno de los símbolos de la dureza de la guerra que la Unión Soviética enfrentó contra la Alemania de Hitler. Se trata de un molino de vapor que a lo largo de la lucha permaneció sitiado 58 días, soportando todo tipo de ataques.
El edificio se ha mantenido en pie sin haber sido sometido a ningún tipo de restauración, con la intención de que sirva como testimonio vivo de la lucha para las generaciones venideras. Así, presenta las huellas de los múltiples impactos recibidos. Durante los bombardeos nazis murieron muchos de los trabajadores de esta industria, siendo otros evacuados, mientras una parte permanecieron defendiendo la ciudad desde este punto estratégico cercano al río Volga.
Construido a comienzos del siglo XX por un empresario de la colonia alemana, sufrió un incendio que lo destruyó casi totalmente en 1907, Sin embargo, fue reconstruido un año después con una fuerte estructura de hormigón armado y unas paredes de en torno a un metro de espesor, y la parte exterior se levantó con ladrillos rojos. Tras la Revolución de 1917 fue nacionalizado.

-Búnker de la firma de la rendición alemana, en Volgogrado.
El museo abre sus puertas en el sótano que fuera cuartel general del jefe del Ejército alemán en Stalingrado, el general Paulus, en el momento de su rendición. Los diferentes pasillos y habitaciones se encuentran musealizados con paneles explicativos, materiales y figuras recreando escenas en algunos de los puntos del recorrido.
En este sótano de los almacenes Univermag, el Estado Mayor alemán estuvo bloqueado sin comunicación con sus unidades, con la plaza circundante llena de cadáveres de soldados alemanes. Tras la feroz batalla de Stalingrado, en la que murieron en torno a dos millones de personas, el VI Ejército alemán, dirigido por el general Paulus, fue totalmente aniquilado por el Ejército Rojo de la Unión Soviética. Paulus trasladó a este punto su cuartel general el 28 de enero de 1943, junto a cientos de heridos en situaciones límite. Dos días después, Hitler le sugeriría que se suicidase, ya que un mariscal de campo no podía rendirse al enemigo. En aquel duro invierno de 1943, el 31 de enero, el jefe alemán se rindió junto a 90.000 soldados, los que sobrevivieron de los 250.000. El 2 de febrero se rindieron los últimos soldados germanos en los escombros de la fábrica de tractores Octubre Rojo.

-Colina Mamáyev Kurgán, en Volgogrado.
La colina se eleva en la zona central de Volgogrado y es un lugar estratégico desde el que se controla gran parte de la ciudad. El conjunto monumental, realizado entre 1959 y 1967, ocupa gran parte de la cima y sus dimensiones son grandiosas; conmemora la victoria de las tropas soviéticas en la batalla de Stalingrado contra el Ejército nazi.
El acceso a la zona central se realiza por una gran escalinata de 200 peldaños, uno por cada día de la batalla en la ciudad. El monumento principal, dedicado a la Madre Patria, se sitúa en la cumbre, tiene una altura de 85 m y fue elaborado en cemento y la espada en acero, por el escultor Yevgueni Vuchetich. Además de esta gran figura, el lugar cuenta con otros grandes espacios monumentales de gran relevancia, como la alameda de los árboles piramidales, los muros-ruinas, la plaza de los caídos o la sala de la gloria militar. En la base de la gran figura de la Madre Patria están enterrados, entre otros, el mariscal Vasili Chuikov y el francotirador Vasili Záitsev.

La batalla de Stalingrado fue decisiva en la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La gran ciudad industrial, de 24 km de longitud y escasa anchura, sufrió una destrucción total tras los combates. En ella murieron en torno a dos millones de personas. La colina de Mamáyev Kurgán fue un lugar clave durante la batalla que se desarrolló entre agosto de 1942 y febrero de 1943, al controlarse desde ella la ciudad, así como los movimientos de tropas a través del río Volga y sus márgenes. El Ejército soviético construyó líneas defensivas en la ladera del cerro y las defendieron de los férreos ataques alemanes.

-Museo-panorama de la Batalla de Stalingrado, en Volgogrado
Durante los años de la guerra ya se concibió la idea de crear un museo relativo a la batalla de Stalingrado. Sin embargo, fue a finales de los años 70 cuando el arquitecto de la ciudad Vadim Masliayev diseñó el moderno edificio que hoy conocemos. Fue construido en dos fases, siendo de 1982 el panorama de 360 grados de ‘La derrota de las tropas fascistas en Stalingrado’, un lienzo de 120 x 16 m creado en 1948 por diferentes pintores del estudio Mitrofán Grekov. En esta gran pintura panorámica se ha representado el espíritu heroico de esos años, ofreciendo una imagen arruinada pero victoriosa de la ciudad en la que se aprecia la unidad y la fortaleza, reproduciéndose diferentes hazañas de la batalla.

En 1985 se abrieron ocho salas en el primer piso con miles de fotografías, documentos, retratos, objetos personales de los soldados, armas y regalos de diferentes países a la ciudad heroica. En esta zona se expone el rifle del francotirador Vasily Zaltsev. Los fondos del museo cuentan en total con 126.000 piezas. El complejo, situado en las proximidades del río Volga, en el centro de la ciudad, incluye las ruinas del molino de Gerhardt, conservado en las inmediaciones.

-Parque Memorial de la Victoria, en Kazán.
El memorial se encuentra en un amplio parque de 50 hectáreas de extensión abierto al público. Dedicado a la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi, fue reinaugurado en 2005 y posteriormente restaurado y abierto en 2015, en el 70 aniversario de la victoria. Cuenta con un edificio central a modo de panteón en el que se recogen los nombres de los que dieron su vida en la lucha, entre ellos 200 héroes de la Unión Soviética y 29 miembros de la Orden de la Gloria, En la misma zona se levanta un obelisco conmemorativo y la llama eterna.
Tras el área del memorial situada a la entrada del parque, se encuentran alineados a ambos lados de la zona ajardinada un considerable número de carros de combate, aviones, helicópteros y camiones del período de la Gran Guerra. Entre las piezas expuestas al aire libre destaca el conocido Katyusha así como el avión biplano Polikarpov Po-2 utilizado como bombardero por el 588º Regimiento de Bombardeo Nocturno contra las tropas alemanas, compuesto por mujeres a las que los alemanes denominaban “las brujas de la noche”. Sus acciones causaron inseguridad y pánico entre las tropas nazis.
Realizaron más de 23.000 vuelos y 23 de las aviadoras fueron condecoradas con el título de Héroe de la Unión Soviética. Treinta de los miembros de este regimiento fallecieron en combate. El parque cuenta además con un lago artificial y es un lugar muy visitado por los habitantes de Kazán.