
Internacional
Bulgaria
Movilizaciones contra los presupuestos se saldan con la caída del tripartito
Continúan las caídas de gobiernos provocadas por, a priori, notables masas de gente encabezadas por grupos descentralizados de jóvenes, como hemos podido observar en otros lugares como Nepal, Madagascar, Marruecos o Perú, por nombrar algunos recientes.
Estas protestas, bautizadas como “Revoluciones de la generación Z”, parecen haberse desarrollado estas últimas semanas también en Bulgaria, hasta tal punto que, el pasado el 11 de diciembre, han sido capaces de hacer caer el tripartito encabezado por Rosen Zhelyazkov y compuesto por los conservadores del GERB (que forma parte del Partido Popular Europeo), el Partido Socialista Búlgaro (BSP, dentro del S&D) y el partido identitario Existe Tal Pueblo (ITN).
La historia reciente de Bulgaria se caracteriza por gobiernos extremadamente breves, por ejemplo, desde abril de 2021, los búlgaros han ido a las urnas un total de siete veces para elegir su parlamento (abril 2021, julio 2021, noviembre 2021, octubre 2022, abril 2023, junio 2024 y octubre 2024).
Esto ha provocado un hastío hacia la política parlamentaria, donde la participación en las últimas elecciones no llegó ni al 39%, resultado de un desarrollo de una clase política que, aunque supuestamente alejada en el tradicional espectro político izquierda-derecha, es capaz de gobernar en débiles coaliciones estrechamente junto a una, cada vez más incompetente, oligarquía nacional, formando así, junto a un sistema judicial ineficaz, una triada profundamente corruputa que ha conseguido colocar a Bulgaria en el país más pobre de la Unión Europea cuyo nivel de PIB per cápita se encuentra consistentemente por debajo del 60 % de la media de la UE.
No obstante, la chispa que ha prendido las llamas de las recientes protestas ha sido durante el pasado 1 de diciembre, día en el que se presentaron los presupuesto para 2026 con recortes en el gasto social, aumento de la carga fiscal sobre autónomos y pequeñas empresas, y la falta de medidas contra la inflación y la corrupción. Todo ello a las puertas de la entrada del euro como moneda de uso en Bulgaria, a partir del próximo 1 de enero.
Las grandes manifestaciones provocaron la retirada de dichos presupuestos, y la contínua presión en las calles, la caída del tripartito, ahora tan solo queda esperar si el pueblo búlgaro es capaz recoger todo el hastío político y la rabia por la corrupción para transformarla en una organización popular capaz de dar la batalla en el largo plazo y lograr alcanzar verdaderos avances democráticos.

Italia
Huelga general contra los presupuestos y el gasto militar de Meloni
El pasado viernes 12 de diciembre tuvo lugar en Italia la huelga general de trabajadores contra la Ley de Presupuestos del Gobierno de Giorgia Meloni, paralizado parte del transporte urbano en Milán y Nápoles, el cierre de escuelas y cancelaciones ferroviarias en varias regiones, si bien en Roma los servicios han funcionado con normalidad, según publican los medios italianos.
Entre las demandas se encuentra fortalecer el valor del contrato nacional, piden renovaciones económicamente dignas también en los sectores privados del conocimiento (educación, investigación y servicios culturales y medios) y decir no a los contratos piratas y al dumping contractual. No menos importante, y en línea con otras huelgas recientes, ha destacado el rechazo al aumento del gasto militar, en favor de otros gastos públicos como salud, educación, servicios y políticas industriales, dejar de aumentar la edad de jubilación, realizar una reforma fiscal real y finalmente justa, combatir la precariedad en los sectores del conocimiento y aumentar la financiación para salarios adicionales, para reconocer y mejorar el profesionalismo, la responsabilidad y las habilidades.
En Roma se ha congregado a más de un millar de personas en el centro de la ciudad hasta los Foros Imperiales, donde, en la Torre dei Conti, se ha homenajeado al obrero fallecido en el derrumbe parcial de este edificio medieval ocurrido a principios de noviembre, en un suceso que reavivó el debate sobre la seguridad laboral en Italia.
La valoración general de CGIL (Confederación General Italiana del Trabajo) es que más de medio millón de personas han participado en las aproximadamente 50 manifestaciones organizadas en el país, donde el porcentaje de adhesión a las protestas ha sido del 68%. Mientras que el gobierno, no deja escapar las oportunidades para menospreciar las huelgas y movilizaciones con mensajes donde apuntan a la baja participación ciudadana en las convocatorias y con sorna en redes sociales tildando a los huelguistas de querer ampliar sus fines de semana, en referencia a haber convocado la pasada huelga general un viernes.