
Revolución, Resistencia y Memoria.
Patrimonio de La Humanidad
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Rusia
IV de VII

-Museo de Historia Política, en San Petersburgo.
Ubicado en dos mansiones de comienzos del siglo XX de la calle Kuibysheva —casa 2-4 de la isla Petrogradsky—, pertenecientes en su momento a la bailarina Matilda Kshesinskaya y posteriormente al relevante comerciante de madera V. E. Brandt, fue, en los momentos iniciales de la Revolución de Octubre, cuartel general de los bolcheviques y centro de la actividad revolucionaria. Desde el segundo piso del edificio, Lenin pronunció discursos a la población. En su origen museo estatal de la revolución, contó en su creación con la participación de numerosos artistas, escritores y científicos, y fue inaugurado en 1920.

Los miles de documentos, materiales y obras de arte conservados hoy en él se centran en los siglos XIX y XX, cubriendo todos los aspectos políticos de ese período, e incidiendo en las transformaciones económicas, políticas y culturales. Los años correspondientes a la etapa soviética y la Gran Guerra Patria están ampliamente representados en la muestra, que cuenta con la mejor colección soviética de la ciudad. Se conservan, asimismo, los despachos ocupados en su momento por Lenin, así como algunas de sus pertenencias. Dentro de la notable actividad de este centro se incluyen exposiciones temporales. Tiene también un espacio dedicado a los niños.

-Mausoleo de V.I. Lenin, en Moscú.
A la muerte de Lenin el 21 de enero de 1924, el arquitecto Alekséi Shchúsev levantó en dos días y medio un mausoleo de madera que fue reconstruido en mayo del mismo año. Entre 1929 y 1939, siguiendo su proyecto, se erigió el actual, de granito rojo ucraniano, en la Plaza Roja moscovita, al lado de la muralla del Kremlin.

El monumento tiene forma de pirámide truncada, con planta cuadrangular y gradas, rematado por una columnata. Unas puertas de bronce, bajo un dintel con el nombre de Lenin, dan acceso a una escalinata que conduce a la cripta decorada con piedra negra y gris y una franja de esmalte rojo.
Los restos embalsamados de Lenin descansan en una urna de cristal ubicada en la zona central, con banderas a ambos lados, una de la Internacional Comunista y el estandarte de la Comuna de París de 1871 regalado por los comunistas de esa ciudad al PCUS en 1924. A la muerte de Stalin en 1953, sus restos embalsamados fueron depositados junto a los de Lenin, y retirados en 1961. Para visitar el interior del mausoleo se forman largas colas.

-Tumba de Vladímir Mayakovski, en Moscú.
El poeta y dramaturgo revolucionario nació en Georgia en 1893 y falleció en Moscú en 1930. En 1906 estudió pintura en Moscú; en tiempos del zarismo se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, padeció persecución y cárcel y se inició en la poesía. Tras el triunfo de la Revolución rusa apoyó la política cultural bolchevique. Durante la primera mitad de los años 20 viajó por Europa y América; junto a Aleksandr Ródchenko fundó entre 1923 y 1925 una agencia de publicidad en la que se creó una importante obra artística.

Su activismo revolucionario no fue entendido por algunos de sus contemporáneos, a pesar de que ha sido considerado uno de los mejores poetas del siglo XX y ha alcanzado una gran popularidad en su país. Entre su obra destacan: ¡Vea Ud! (1913), La nube en pantalones (1915), Hombre (1918), Vladimir Ilich Lenin (1924) o Hablando a gritos (1930). En esta última fecha se suicidó. Está enterrado en el cementerio moscovita de Novodévichy. Pablo Neruda lo describió como “poeta público, con voz de trueno y catadura de bronce, corazón magnánimo que trastornó el lenguaje y se encaró con los más difíciles problemas de la poesía política”.

-Tumba de Aleksandra Kolontái, en Moscú.
Aleksandra Kolontái, mujer comunista y revolucionaria, nació en San Petersburgo en 1872, siendo la primera representante femenina en ocupar un puesto en el gobierno de un país. Tras ser educada con ideas revolucionarias, se fue introduciendo en círculos con actividades semiclandestinas. Salió de Rusia en 1898 y contacto en Zúrich con Rosa Luxemburgo, así como con marxistas del continente. Tras regresar a su país un año después, militó en el Partido Socialdemócrata Ruso. En 1905 apoyó la formación de los soviets y organizó la primera asamblea de mujeres. Colaborando con los bolcheviques, viajó por Europa y publicó numerosos artículos contra el militarismo imperialista de la Primera Guerra Mundial y en favor de la emancipación de la mujer.

Poco antes del triunfo de la Revolución de Octubre, fue elegida miembro del Comité Central del Partido, y apoyó la toma del Palacio de Invierno. Tras el triunfo fue elegida comisaria del pueblo para la Asistencia Pública, y defendió los derechos de la mujer en todos los frentes. En 1918 organizó el Primer Congreso Panruso de Mujeres Trabajadoras, siendo una pieza fundamental en el logro de la nueva mujer rusa. En 1921 cofundó Oposición Obrera, grupo que fue disuelto tiempo después reconociendo sus errores. Con posterioridad pasó a ser embajadora de la Unión Soviética en Noruega, Suecia y México sucesivamente, y regresó a Moscú en 1945, en donde falleció en 1952. Su tumba se encuentra en el moscovita cementerio de Novodévichi.

-El Metro de Moscú.
El metro de Moscú es un auténtico museo con 12 líneas, 200 estaciones y más de 300 km de recorrido en el que están representados un gran de estilos. La construcción de esta infraestructura se inició en 1933; el primer tramo se inauguró en 1935, y entre ese año y 1955 se desarrolló la primera fase de trabajos, que fue interrumpida en el periodo de guerra. Es característica de este momento la lujosa decoración así como la riqueza de los materiales empleados. La segunda fase se ejecutó entre 1955 y 1970 y es más funcional: cubre numerosos barrios de reciente construcción.

La tercera fase, a partir de los años 70, es una mezcla de los estilos anteriores, potenciando el confort y una planificación ordenada. Entre las numerosas estaciones destacan por su gran belleza la de Ploŝĉad Revoljucii, dedicada a la Revolución de Octubre, con 76 figuras de bronce del escultor Matvey Manizer, que representan los acontecimientos de octubre de 1917 hasta finales de 1937; Kurskaja, centrada en el mundo rural; Majakovskaja, en la conquista del espacio; y Komsomol’skaja, premiada en la Exposición Universal de Bruselas.

-Monumento El obrero y la koljosiana, en Moscú.
Composición representativa del realismo socialista, la estatua tiene una altura de 25 m y fue realizada por Vera Mújina en acero inoxidable cromado (la primera en la historia). Con los brazos levantados, el obrero lleva en la mano un martillo, en representación de los trabajadores de la industria, y la koljosiana, la hoz, como elemento del campesinado, formando ambos el símbolo del comunismo. Fue realizada para el pabellón de la Unión Soviética en la Exposición Universal de París de 1937. Posteriormente se expuso en la entrada del espacio “Exposición de los logros de la economía nacional de la URSS” de Moscú y en 2003 fue retirada para su restauración, reinaugurándose en 2009 sobre un nuevo pedestal que simula el del pabellón de París, que alcanza la altura del conjunto 60 m.

En la construcción sobre la que se eleva existe un museo relativo a la historia del monumento, con proyectos previos, fotografías de su construcción e información sobre su autora. La imagen de este conjunto fue elegida como símbolo de los estudios de cine Mosfilm en 1947.