
Internacional
Palestina
Ejecutado Yasser Abu Shabab, líder de la milicia Fuerzas Populares financiada por Israel
Yasser Abu Shabab, conocido por pertenecer al antiguo “Servicio Antiterrorista” y liderarlo actualmente con el cambio de nombre a “Fuerzas Populares” y que actúa en zonas de Gaza controladas por Israel, fue muerto en circunstancias desconocidas.
Habiendo sido detenido por tráfico de drogas y contrabando desde la península del Sinaí en Egipto hacia Gaza e, irónicamente, por sus vínculos con ISIL (ISIS), pudo fugarse durante la primera parte de la guerra en Gaza.
Las Fuerzas Populares han sido las responsables tanto de ataques contra civiles como de los famosos saqueos masivos y sistemáticos de la ayuda humanitaria, siendo esto certificado por informes de Naciones Unidas, mientras, de cara a la opinión pública, intentaba presentarse como una alternativa “pacífica” a Hamás. Narrativa que nunca llegó a calar entre la población palestina viéndose esto reflejado en el poco apoyo popular que el grupo siempre tuvo.
Mientras tanto, la prensa occidental prestaba su espacio de opinión a Yasser Abu Shabab para tratar de tergiversar la realidad e influir en la opinión pública, con la ya clásica retórica de tratar de desprestigiar a Hamás y tratar de dividir la resistencia palestina: “Nuestro objetivo principal es separar del fuego de la guerra a los palestinos que no tienen nada que ver con Hamás”, añadía en dicho artículo de opinión.
A la vez que Yasser Abu Shabab trataba de disimular en los medios occidentales sus vínculos con Israel, el propio Benjamin Netanyahu, admitió abiertamente estar utilizando clanes armados para luchar contra Hamás, en los que distintos analistas apuntaron que entre dichos clanes se encontraban las fuerzas de Abu Shabab.
- https://www.middleeasteye.net/news/israeli-collaborator-yasser-abu-shabab-reportedly-killed-gaza
- http://aljazeera.com/features/2025/12/4/who-was-yasser-abu-shabab-israel-backed-militia-leader-killed-in-gaza

Polonia
Polonia ilegaliza al Partido Comunista (KPP)
El Tribunal Constitucional (TC) polaco falló este miércoles que los objetivos y las actividades del Partido Comunista de Polonia (KPP), refundado en 2002, son incompatibles con la Constitución y ha decretado su ilegalización inmediata por “glorificar a criminales”.
En un comunicado del TC, su presidenta, la jueza Krystyna Pawłowicz, escribió que “no hay cabida en el ordenamiento jurídico de la República de Polonia para un partido que glorifique a criminales y regímenes responsables de la muerte de millones de seres humanos, incluidos muchos de nuestros compatriotas”.
Los intentos de ilegalizar al KPP datan de 2020, cuando el entonces fiscal general y ministro de Justicia, el conservador Zbigniew Ziobro, presentó una moción que se estancó cuando ningún representante de la Fiscalía compareció en el juicio, requisito que es obligatorio en estos casos.
Tras el aplazamiento indefinido de ese proceso, decretado por parte del TC el pasado 1 de octubre, el 6 de noviembre el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, presentó un nuevo requerimiento para prohibir el KPP.
Nawrocki argumentó que el partido “glorifica a regímenes criminales como el estalinismo» y que “su ideología contraviene la Constitución polaca”. La Constitución de Polonia prohíbe explícitamente los partidos cuyos programas se basen en “ideologías totalitarias y convicciones afines al nazismo, el fascismo y el comunismo”.
El presidente, quien anteriormente dirigió el Instituto de la Memoria Nacional (IPN), apoyó su petición en que “la ideología comunista es contraria a los valores humanos fundamentales y las tradiciones de la civilización europea y cristiana”. Según la Ley de Partidos Políticos, el fallo del TK obliga a la cancelación inmediata del registro del partido político.
Al conocer la sentencia del TC, Beata Karoń, presidenta del Comité Ejecutivo del PKK, declaró que, si la propuesta de su partido “es tan poco atractiva, simplemente no conseguiremos apoyo en las elecciones, con lo cual no es necesaria la ilegalización”.
A pesar de la trascendencia legal y simbólica del fallo, el KPP, registrado en 2002 como sucesor ideológico de la fuerza que gobernó Polonia bajo un sistema de partido único hasta 1989, tiene actualmente muy poca visibilidad pública y no cuenta con representantes electos. Se estima que su número de miembros oscila entre 500 y 1.000, pero el KPP no ha hecho nunca público el número de sus afiliados.
Aunque en 2015 el Partido Comunista polaco eliminó la llamada explícita a la «revolución comunista» de su programa para evitar problemas legales, en su página web ensalzan la figura del líder soviético Iósif Stalin, sobre el que afirman que “su nombre inmortal vivirá para siempre en los corazones de toda la humanidad progresista y el pueblo polaco siente un afecto particularmente cálido hacia su salvador y defensor”.