
Revolución, Resistencia y Memoria.
Patrimonio de La Humanidad.
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Rusia
(III de VII)

-Fortaleza de Pedro y Pablo, en San Petersburgo.
Esta ciudadela, construida en 1703, en tiempos de Pedro 1 el Grande, se asienta en la isla de Záyachi, sobre el río Neva, y cuenta con seis bastiones defensivos. En su interior contiene diversos edificios, entre los que destaca la catedral de Pedro y Pablo, en donde se hallan enterrados diversos zares. Entre las funciones de esta gran estructura, además de la de albergar a la guarnición de la ciudad, estuvo la de servir de prisión; en sus celdas estuvieron presos Máximo Gorky, Fyodor Dostoievski, Trotsky o Mijaíl Bakunin, entre muchos otros. También ocupó una de estas celdas el hermano mayor de Lenin, Alexander Ulianov, detenido en 1887 y posteriormente ahorcado ese mismo año. Estas celdas son hoy visitables.
En 1917, todos los presos fueron liberados tras ser atacada la fortaleza por soldados amotinados. Al intentar los bolcheviques tomar el lugar el 4 de julio de ese año, los 8.000 componentes de la guarnición se declararon a favor de la revolución. Tras volver la fortaleza a poder gubernamental, fue definitivamente tomada por los bolcheviques el 25 de octubre, fecha clave por el asalto al Palacio de Invierno, atacado desde este mismo punto. En 1924, el espacio fue convertido en museo y durante el desarrollo de la Gran Guerra Patria, especialmente dura en esta ciudad, fue bombardeado por los nazis, siendo posteriormente restaurado. En la actualidad es el museo de la historia.

-Monumento a Lenin y a la Revolución de Octubre, en Novosibirsk.
El monumento, formado por varios grupos escultóricos de gran tamaño, se levanta desde 1970, fecha del 100 aniversario del nacimiento de Vladímir Ilich Lenin, en la plaza de Lenin, frente al gran edificio de la Ópera y el Ballet Estatal, en el centro de la ciudad. Destaca en la composición la figura del líder revolucionario y la de un grupo de partisanos armados.
Novosibirsk es una importante ciudad rusa de casi dos millones de habitantes, la mayor de Siberia, situada a orillas del río Obi, en la ruta del Transiberiano. Tras la victoria de la Revolución de 1917, la ciudad contaba con poco más de cien mil habitantes: en 1919 el Ejército Rojo liberó definitivamente este estratégico enclave siberiano. A partir de 1921, la nueva política del Gobierno soviético hizo que el lugar se convirtiese en un gran centro comercial, industrial y de transporte. Durante la etapa de lósif Stalin, la ciudad aumentó considerablemente su poder industrial así como el de su sector científico.

-Monumento a los caídos del Ejército Rojo, en Astracán.
El monumento se sitúa en el céntrico parque conocido como Jardín Fraternal de Astracán, colindante con el Kremlin de la ciudad. Una figura de bronce de un soldado del Ejército Rojo con un fusil en sus manos se levanta sobre un pedestal de piedra con la inscripción siguiente: “Aquí están enterrados soldados del Ejército Rojo que han perdido su vida en la lucha por poder soviético en Astracán. Enero-febrero 1918”. Es por tanto un espacio funerario y conmemorativo.

El jardín, de dimensiones modestas, es un lugar tranquilo con abundantes prados y arbolado que lo hace un espacio atractivo en los calurosos días de verano. En el mismo parque se levanta un obelisco y la llama eterna en homenaje a los muertos en la Gran Guerra Patria. Cuenta también con un parque infantil, con una exposición de fotografías y la escultura de los dedos: una inmensa mano semienterrada en la tierra con sus dedos asomando entre los árboles. Esta sosegada zona era considerada hasta hace unos años el punto cero de la ciudad.

-Monumento conmemorativo a los marinos de la Flota Volga-Caspio, en Astracán.
Situado en Morskoy Sad, a 800 m al este del Kremlin de Astracán, es un espacio funerario y conmemorativo en el que se encuentran enterrados los marinos de la flota del Volga-Caspio que murieron en la defensa de la ciudad entre 1919 y 1921, tal como indica una de las dos placas colocadas en el monumento. La segunda placa presenta la siguiente inscripción: “Descansen en paz los hijos de la Gloria de la Revolución del Proletariado por la cual, honestamente, han perdido sus vidas. La revolución, sin duda, ganará”. Esta última frase está recogida del discurso ofrecido por Serguéi Kirov en un acto el 18 de marzo de 1917.

Este destacado político bolchevique, nacido en Urzhum en 1886, participó en la Revolución rusa de 1905, siendo arrestado en repetidas ocasiones por sus acciones. En la Revolución de 1917 fue jefe militar de la administración bolchevique de Astracán, desde donde se atacaría la zona caucásica contraria a los revolucionarios. Participó en la guerra civil rusa hasta 1922. Fue posteriormente un gran colaborador de Stalin y contó a lo largo de su vida con grandes responsabilidades políticas. Asesinado en 1934 por los contrarevolucionarios, fue enterrado en la muralla del Kremlin moscovita.

-Museo de Gorki Leninskiye, en Moscú.
Se encuentra en el distrito de Leninskiye, a 10 km al sur de Moscú, y fue la última residencia de Lenin fuera de esta ciudad. Tras su nacionalización, en 1918, el edificio fue un sanatorio para miembros del partido bolchevique. Sin embargo, tras el fallido atentado contra Lenin en 1918, se estableció en esta mansión de estilo neoclásico el lugar de su convalecencia, y la ocupó parte de sus últimos años. En 1923 dejó el Kremlin y vivió aquí junto a su mujer y sus hermanos hasta su muerte el 21 de enero de 1924.
En 1938 se convirtió en museo, donde se mostraban diversas pertenencias del líder revolucionario, y se reinauguró en 1987, para presentar en la zona expositiva gran cantidad de documentos y material gráfico.

En el vestíbulo del edificio existe una gran escultura de Lenin. La casa cuenta ademas con la habitación que fuera su estudio y su biblioteca, con más de 4.000 libros. En el garaje se conserva el Rolls Royce Lenin utilizado por él y transformado para funcionar con alcohol.
Tras la desaparición de la Unión Soviética, los contenidos de la oficina de Lenin en el Kremlin y el museo de su apartamento del edificio del Senado se trasladaron en 1994 a este lugar. Se reprodujeron esos espacios en un edificio separado dentro del mismo complejo. En este lugar existe una biblioteca formada por 28.000 volúmenes.

-Tumba de John Reed, en Moscú
La tumba del periodista, poeta y activista comunista nacido en Portland (Estados Undos) en 1887 y fallecido en Moscú en 1920 se encuentra en la necrópolis del Kremlin, entre el mausoleo de Lenin y la muralla del Kremlin, señalado mediante una placa. Sus restos se encuentran junto a los de la secretaria de Lenin Inessa Armand, Iván V. Rusakov y Semen M. Pekalov.

El gran escritor norteamericano recogió de primera mano, en su libro Diez días que estremecieron al mundo, el relato de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia. La primera edición de esta obra vio la luz en Estados Unidos en 1919, tras seis intentos por parte de la policía de robar el manuscrito en la casa editora, y fue prologada por el propio Lenin. A los 24 años cubrió como periodista la Revolución de México, acompañando a Pancho Villa en su lucha y conviviendo con los soldados, a la vez que escribía sobre los acontecimientos en la revista Metropolitan. Fruto de esa actividad fue el libro México insurgente. Después de cubrir huelgas reivindicativas, conflictos y guerras (huelga de obreros textiles en Paterson, sublevación en Colorado de trabajadores de Rockefeller) y participar en numerosos mítines dentro de Estados Unidos —por lo que la policía lo detuvo en numerosas ocasiones—, llegó a la Rusia de la revolución en donde siguió de cerca todo el proceso revolucionario, conociendo a Lenin en esos momentos clave.
Acudió a gran número de asambleas y actos políticos en ese contexto. A su regreso en 1919 a Estados Unidos, fue expulsado del Congreso Socialista Nacional, y creó, junto a otros compañeros, el Partido Comunista de Estados Unidos. Tras ser acusado de espía, tuvo que huir a la Unión Soviética, donde murió de tifus poco después.