
Movimiento obrero, su brutal situación:
Huelga indefinida contra el Estatuto Marco de Sanidad
Los sindicatos presentes en la negociación del Estatuto Marco de sanidad han convocado a los trabajadores del Sistema Nacional de Salud a una huelga indefinida a partir del próximo 27 de enero, que repetirán cada martes “mientras sea necesario”.
Así lo han informado los sindicalistas en una rueda de prensa en la que las organizaciones han denunciado la falta de intención del Ministerio de Sanidad y especialmente de Mónica García, la ministra, de llegar a un acuerdo “justo, útil y beneficioso para todos los trabajadores y trabajadoras sin excepción, ni privilegios entre colectivos profesionales”.
Los sindicatos denuncian las negociaciones paralelas entre el Ministerio y los sindicatos de médicos. Critican también que la falta de respuesta y la parálisis desde el ministerio a la hora de proponer medidas que solucionen las deficiencias del Estatuto Marco están empujando a la sanidad pública hacia un camino sin retorno.
«No sólo ha dejado de avanzar, ha entorpecido y dilatado la negociación, manteniendo y alimentando un proceso paralelo con organizaciones ajenas al ámbito de negociación, ignorando a quienes representamos el 100% del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud«, reprochan al Ministerio los sindicalistas que se quejan de la deslealtad de la ministra por mantener negociaciones paralelas con los sindicatos médicos.
Esta huelga se suma a la ya organizada por los sindicatos médicos CESM y SMA, que se movilizaron cuatro días seguidos, del 9 al 12 de diciembre, para protestar contra el mismo Estatuto Marco y para pedir un convenio independiente del estatuto para médicos y facultativos.
Lo que la mesa negociadora busca es mejorar las condiciones laborales de todos los trabajadores del Sistema Nacional de Salud, tanto los sanitarios como los no sanitarios, “sin excepciones, sin privilegios y sin distorsiones”, pero el Ministerio de Sanidad sigue sin ser claro en temas clave como son la jubilación anticipada, la reclasificación profesional o la jornada de 35 horas en todo el territorio nacional.
Los sindicatos se lamentan de que una huelga nunca es agradable para ninguno de los lados, pero las circunstancias y el desarrollo de la negociación no han dejado otra opción que convocarla. Han declarado que «las excusas se han agotado y la paciencia de los profesionales también, el proceso de negociación no puede dilatarse más, necesitamos compromisos firmes y una hoja de ruta clara para implementar lo que es de sentido común y de justicia«.
El presidente del sector sanitario de CSIF ha lamentado que sean los ciudadanos los afectados por estas situaciones, especialmente «estos días estamos viendo como no hay refuerzos para combatir la epidemia de gripe, que son insuficientes», provocando la saturación de las urgencias o la suspensión de cirugías.
Por su parte el Ministerio de Sanidad defiende que el borrador del nuevo Estatuto Marco incorpora todas las demandas que están dentro de su ámbito de competencias, resaltando que estas demandas se han añadido tras un proceso de diálogo técnico y político. Según el Ministerio «El texto resultante busca garantizar la unidad del régimen estatutario del personal del Sistema Nacional de Salud, evitando desigualdades entre territorios, facilitando la movilidad profesional y permitiendo una planificación sanitaria homogénea».
El Ministerio considera que han alcanzado el máximo desarrollo dentro de los márgenes de la ley estatal respetando las competencias autonómicas y culpa a los sindicatos de desaprovechar una “oportunidad histórica” de reforma normativa al bloquear su aprobación.
Los sanitarios tienen claras sus demandas y reivindicaciones y a pesar de que el Ministerio les esté ofreciendo migajas no se van a conformar con ser espectadores de cómo continúan deshaciendo una sanidad que ha ido perdiendo recursos y empeorando sus condiciones laborales progresivamente y cada vez más deprisa. Son los propios trabajadores quienes tienen en sus manos sus condiciones laborales y las condiciones de todo el sistema público de salud y tendrán que mantenerse firmes en sus protestas para defender esos derechos.

Deben más de 100.000 horas a las enfermeras
- Reclamamos, a través de la Inspección de Trabajo, información sobre el Plan de Invierno, la plantilla enfermera que trabaja en el hospital, el número de horas de exceso realizadas en 2025 y las bajas que se han producido desde 2024. Presentamos denuncia en La Princesa, Clínico, La Paz, Ramón y Cajal, Marañón y Puerta de Hierro.
- La obligación de cubrir ausencias, el cansancio, la suspensión de permisos y reducciones de jornada, etc. está provocando un aumento de las bajas del personal de Enfermería que, entendemos desde SATSE, se deben a un exceso desmesurado de jornada y su repercusión en la salud física y moral de las profesionales.
- No se puede permitir que la contratación de enfermeras dependa de una Consejería, la de Hacienda, que no gestiona directamente la asistencia sanitaria ya que el ‘mantra’ habitual de Sanidad para poder contratar enfermeras es que “eso depende de una autorización de Hacienda”
La política imperante en la gran mayoría de centros hospitalarios dependientes del Sermas es de un ocultismo total. “Tal es así, explican desde SATSE Madrid, que desconocemos el número real de enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas que trabajan en la mayoría de los hospitales por lo que hemos tenido que presentar denuncia ante la Inspección de Trabajo.
“Lo que sí sabemos es que a muchas enfermeras les deben horas y que, en conjunto del Sermas, estimamos que se deben más de 100.000 horas a las enfermeras por exceso de jornada y que los refuerzos que tanto pregona la Consejería ni se ven ni se notan en el trabajo diario. No podemos depender de Hacienda para contratar las enfermeras necesarias para que un hospital siga funcionando”, explican desde SATSE Madrid
“Lo habitual, añaden, es que se denieguen permisos por enfermedad de un familiar, que el permiso parental sea una quimera en Sanidad o que las reducciones de jornada, todos derechos reconocidos por la normativa, se estén denegando y ‘obligando’, además, a las enfermeras a doblar su jornada laboral”.
En Puerta de Hierro, la Dirección ha afirmado que se deben más de 50.000 horas (lo que representa una media de 100 horas de exceso por enfermera) y parece que en el Gregorio Marañón a gran número de enfermeras se les debe una media de 80 horas que han realizado de exceso de jornada.
Aunque SATSE lo desconoce, la Administración ‘dice que existe o va a existir un Plan de Invierno’ por lo que la demanda ante Inspección de Trabajo reclama que se nos informe, ya que dicho Plan de Invierno es una medida que tiene que ser preventiva y de refuerzo para evitar la sobrecarga laboral cuando se agudicen, aún más, la afluencia de usuarios por infecciones respiratorias agudas. “Lo que sí hemos podido constatar es que se están registrando excesos de jornada debido a la carencia de enfermeras y a la necesidad de que los servicios cuenten con un número mínimo de estas profesionales para poder funcionar correctamente”, explican desde SATSE Madrid.
El Sindicato de Enfermería estima que en la Comunidad de Madrid se necesitarían, al menos, 2.000 enfermeras más para asegurar las mínimas condiciones laborales de estas profesionales (que pudieran disfrutar sus libranzas, que no tuvieran que doblar obligatoriamente, etc.) y 13.000 para alcanzar la ratio europea, según datos proporcionados por el propio Ministerio.
En este sentido también se ha reclamado a la Inspección de Trabajo que la empresa le facilite, y se lo haga llegar a SATSE Madrid, el número real de enfermeras que están trabajando en los hospitales en los que se ha presentado la demanda, así como las planillas completas con turno y servicio asignado.
Respecto al número de horas que se deben a las enfermeras conocemos, porque así lo ha manifestado la Dirección del Puerta de Hierro, que en ese centro son más de 50.000 en su conjunto (unas 90.000 en todas las categorías), por lo que se entiende que muchas enfermeras afirmen que llevan tiempo doblando turno (trabajando mañana y tarde, por ejemplo) y sin descansar lo suficiente. “También se ha pedido a la Inspección que reclame en los centros demandados el precio del doblaje, horas extras o complementos abonados que se están realizando, con motivo del incremento de jornada realizado o cómo se pretende realizar la compensación para lo que queda de 2025”, indican desde SATSE Madrid.
En el Hospital Gregorio Marañón, la Dirección, según cálculos realizados por SATSE Madrid, debe una media de 80 horas a cada enfermera, lo que se traduce que se deben algo más de 2 semanas por enfermera.
“Trabajar bajo la presión de no saber si se va a doblar turno ya que faltan enfermeras un día sí y otro también, si se va a poder disfrutar del día libre solicitado o si va a llegar el refuerzo prometido está generando unos niveles de estrés muy elevados que están pasando factura a las enfermeras del Hospital y, también, de la mayoría de los hospitales públicos dependientes del Sermas”.