
Movimiento obrero, su brutal situación:
Un trabajador represaliado por escribir sobre sus condiciones laborales
Una falta grave, con dos años de suspensión de empleo y sueldo es la sanción a la que podría enfrentarse Alonso Celemín, un empleado público con puesto fijo como pinche de cocina en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
Esta sanción ha sido propuesta por la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). El motivo de este expediente disciplinario es un artículo que el sindicalista publicó en el blog “Cuadernos de Trabajo”, en la página de El Salto, titulado “Los ‘Nadies’ se organizan: lucha sindical en la cocina de un gran hospital madrileño”.
“¿Qué pensaríais si os dijera que, en los últimos 15 años, han fallecido 9 pinches en activo y ha habido 5 infartos entre una plantilla de 159 trabajadores? ¿Os parecería normal? Si hacemos los números, esto significa 0,6 fallecimientos al año y una tasa de mortalidad anual del 0,38%. Puede parecer poco, pero la tasa general de mortalidad en edad laboral suele estar entre el 0,2% y 0,3%. Además, los 5 infartos equivalen a 0,21 casos por año, un dato preocupante si consideramos las condiciones laborales”, se lee en el artículo.
La administración alega que la información se basa en datos relativos al centro de trabajo que no están registrados y por lo tanto es “contraria a la realidad”. Por su parte el sindicalista, organizado en Red de Trabajadoras, asegura que los datos publicados en el artículo es información que ha ido recogiendo de los trabajadores del servicio. El trabajador ha explicado que “Hablamos de nueve trabajadores del servicio de hostelería que han muerto por diferentes causas, pero el porcentaje es alto. Lo que pedimos es que se abra una investigación para ver qué está pasando. En vez de abrir esta investigación, prefieren amenazar y hacernos callar. Pretenden asustar al resto de compañeros, y ya lo han estado haciendo”.
La queja tras el artículo viene motivada por las condiciones laborales de los trabajadores. El sindicalista se queja de que “hay mucho agotamiento, estrés y lesiones físicas”. Esto en parte está causado porque la Comunidad de Madrid es una de las pocas que mantiene la jornada de 37,5 horas que se amplió desde 35 en 2012 con la excusa de la crisis económica. “En cocina no podemos hacer más de 35 horas a la semana, entonces tenemos 16 días libres menos al año, lo que conlleva estrés acumulado y lesiones; además de una plantilla muy envejecida y que no se ha ido ampliando”.
En solidaridad y apoyo a su compañero el sindicato Red de Trabajadoras ha publicado el siguiente comunicado:
REPRESALIA SINDICAL SIN PRECEDENTES EN EL HOSPITAL RAMÓN Y CAJAL (SERMAS)
"La verdad no se oculta ni se castiga. La verdad se defiende."
Desde Red de Trabajadoras (RT) denunciamos públicamente un ataque grave contra derechos fundamentales en el Hospital Universitario Ramón y Cajal. La Dirección del centro, con el aval de la Dirección General de Recursos Humanos del SERMAS, ha abierto un expediente disciplinario por falta grave contra nuestro delegado sindical Alfonso Celemín, por haber denunciado condiciones laborales que dañan la salud y la dignidad de la plantilla.
1. ¿QUÉ ORIGINÓ EL EXPEDIENTE?
En abril, Alfonso Celemín —pinche de cocina y delegado sindical de RT— publicó en El Salto un artículo donde describía la precariedad estructural de la cocina, la falta crónica de personal, la sobrecarga, el estrés sostenido, las rotaciones arbitrarias y la preocupación extendida por el deterioro de la salud. Todo ello basado en testimonios reales y escritos formales presentados durante años ante la Dirección y Recursos Humanos.
2. EL ARGUMENTO DEL SERMAS: “NO ESTÁ EN LOS REGISTROS DEL HOSPITAL”
Meses después se abrió expediente alegando que la información “no consta en los registros del hospital”. No se afirma que sea falsa, no se identifican daños ni personas afectadas, y no existe vulneración de datos clínicos. Simplemente no figura en los registros porque el hospital nunca quiso investigar los hechos.
3. LO QUE REALMENTE PERSIGUE ESTE EXPEDIENTE
Este procedimiento no corrige nada ni aclara nada. Su objetivo es desactivar al delegado, castigar la crítica, intimidar a la plantilla e impedir nuevas denuncias. Constituye un ataque directo a la libertad de expresión, a la libertad sindical y a las garantías reforzadas de los representantes de los trabajadores.
4. POR QUÉ ESTE CASO AFECTA A TODA LA SOCIEDAD
Un hospital es un servicio esencial. Imponer silencio a quienes denuncian riesgos laborales pone en peligro no solo a la plantilla, sino también a la ciudadanía. Si hoy se sanciona a quien habla, mañana se impondrá el silencio.
5. LLAMAMIENTO A ORGANIZACIONES, MOVIMIENTOS Y PLATAFORMAS
Solicitamos apoyo para pronunciarse públicamente, difundir el caso, respaldar jurídica o socialmente esta defensa de derechos fundamentales y alertar del peligroso precedente que puede sentar en la sanidad pública.
6. NUESTRA POSICIÓN
RT seguirá defendiendo la salud laboral, la prevención de riesgos, la dignidad de la plantilla y la libertad sindical. Exigimos el archivo inmediato del expediente disciplinario, la apertura de una investigación real sobre las condiciones denunciadas y garantías de no repetición.
RED de Trabajadores
Hospital Ramón y Cajal.
3 de diciembre de 2025