
Internacional
Venezuela
Continúa la escalada bélica de EEUU contra Venezuela
EEUU continúa su hostigamiento contra Venezuela. Actualmente el espacio aéreo venezolano continúa cerrado, mientras Donald Trump asegura que: «empezaremos los ataques por tierra muy pronto» porque «por tierra es mucho más fácil». «Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar con eso también muy pronto», ha advertido refiriéndose a los supuestos narcotraficantes.
A su vez, estas amenazas se han extendido a otros países, en concreto a Colombia: “He oído que Colombia produce cocaína”, ha añadido Trump: “Tienen fábricas y luego nos venden cocaína. Cualquiera que haga eso y la venda a nuestro país está sujeto a ataques, no necesariamente solo Venezuela”.
Este pico en la escalada de tensiones se ha producido tras la publicación por parte del The Washington Post el pasado viernes 28 de diciembre, en la que acusaba al gobierno de EEUU de cometer un crimen de guerra durante el incidente el pasado 2 de septiembre, por el que no solamente se habría atacado una supuesta narcolancha, sino que el Secretario de Defensa (autodenominado Secretario de Guerra) el ex presentador de televisión Pete Hegseth habría autorizado un segundo ataque para rematar a los dos supervivientes del primer ataque, violando la Ley de mar (que obligaría al resate de dichos supervivientes).

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha intentado este lunes justificar lo sucedido aquel día, hace tres meses, cuando empezó una campaña de asesinatos extrajudiciales que se ha cobrado ya 83 vidas en 21 ataques. Según Leavitt, quien ha reconocido que se produjo ese segundo ataque, “los grupos narcoterroristas designados por el presidente están sujetos a ataques letales de acuerdo con las leyes de la guerra.
Es decir, el presidente Donald Trump retuerce las leyes y establece las figuras jurídicas necesarias para justificar cuales sea que sean sus intereses en cualquier momento determinado, tal y como expone el ex abogado del Departamento de Estado Brian Finucane, especialista en contraterrorismo y guerras legales: “El presidente de Estados Unidos se está otorgando a sí mismo una licencia para matar basada en sus propias determinaciones y designaciones. […] Al no existir principios limitadores articulados, el presidente podría simplemente utilizar esta prerrogativa para matar a cualquier persona que él etiquete como terrorista, como los antifa”.
Cabe destacar al respecto de los ataques indiscriminados a embarcaciones, la mayoría en aguas internacionales, que un informe de la Guardia Costera constata que sólo el 21% de las lanchas interceptadas en 2024 en esa zona llevaban droga, mientras que el 79% no llevaban nada ilegal, por lo que es imposible asegurar que esos 21 ataques perpetrados por EEUU se ajusten a la mal llamada lucha contra el narcotráfico sin la aportación de las pruebas y procesos judiciales necesarios.
Otros datos aseguran que Venezuela nunca ha sido un gran país productor de drogas y no se encuentra en una ruta central para el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos. Según el Informe Mundial sobre las Drogas 2025 de la ONU, sólo alrededor del 5 % de las drogas colombianas transitan ahora por Venezuela.
La injerencia norteamericana ha obligado a Venezuela a posicionarse, lo que ha dado lugar al despliegue masivo de fuerzas terrestres, marítimas, aéreas, fluviales y de misiles; en total se estima que se han podido desplegar hasta 200.000 soldados.
El think tank inglés Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) afirma, por su parte, que Venezuela cuenta con 123.000 tropas activas, más 220.000 milicianos y 8.000 reservistas.
A todo ello hay que sumarle algunos recursos militares únicos en la región como son 20 aviones Sukhoi que el expresidente Hugo Chávez compró a Rusia en 2006, más de una decena de F-16 estadounidenses en los años 1980, el despliegue de 5.000 misiles antiaéreos Igla-S de fabricación rusa, vehículos blindados chinos VN-4, drones armados con capacidad de ataque de fabricación venezolana, que derivan de versiones modernizadas de drones iraníes, lanchas de ataque rápido Peykaap-III equipada con lanzadores de misiles antibuque iraníes y sistemas de misiles tierra-aire Pantsir-S1 y Buk-M2E.
Muchos de estos recursos han sido mostrados en desfiles militares como muestra de la capacidad militar venezolana aunque el número exacto de el material que el ejército posee realmente no está determinado.
Por otra parte, el presidente Nicolás Maduro ha sabido reconducir esta situación para movilizar y reforzar el espíritu de unión del pueblo venezolano, donde cabe recordar que en los comicios desarrollados el pasado 28 de julio que dieron una victoria amplia a Nicolás Maduro. Así pues, Caracas anunció la creación de las Unidades Comunales Milicianas en 5.336 zonas del país, que agruparán, a su vez, la denominada “Base Popular de Defensa Integral”, donde los civiles recibirán adiestramiento militar de manera voluntaria.

Maduro hizo un llamado a todos los milicianos, reservistas y a los ciudadanos que quieran alistarse y ponerse en fila, como parte, dijo, del “Plan Nacional de Soberanía y Paz”.
“Como comandante en jefe he considerado necesario y oportuno que sábado y domingo tengamos esta gran jornada de alistamiento y llamado a filas de todos los milicianos, todas las milicianas del país, de todos los reservistas y de todo ciudadano que quiera dar un paso al frente para decirle al imperialismo, basta de tus amenazas, Venezuela te rechaza, Venezuela quiere paz, y si Venezuela quiere paz, habrá paz”, añadió.
La lectura que podemos hacer sobre esta situación de escalada militar no es otra que el ya tradicional interés de EEUU por los recursos petrolíferos venezolanos (las mayores reservas probadas de petróleo del mundo) así como otros recursos estratégicos como yacimientos de oro, diamantes y coltán.
Por otra parte, su actitud abiertamente beligerante y reaccionaria se podría achacar a su desesperación ante la realidad de que EEUU está perdiendo su tradicional hegemonía mundial y ante este acorralamiento, no ve otra opción que recurrir a la agresión, por una parte, de su tradicional esfera de influencia, américa latina como una suerte de continuación de la doctrina Monroe. Y, por otra parte, la criminalización del sujeto principal que puede precipitar su derrocamiento, y este no es otro que la clase obrera en su conjunto, ya sea nacional (a través de los arrestos y deportaciones que perpetra el ICE o la criminalización de “antifa”) o internacional (la exportación de la criminalización de “antifa” a otros países europeos).
Dicha pérdida de su hegemonía mundial también se puede ver en el apartado económico, donde Donald Trump está tratando de ocultar los datos económicos que tiraría por tierra toda su retórica del America first (Los americanos -estadounidenses- primero). La Oficina de Análisis Económico confirmó que no publicará el avance del PIB del tercer trimestre de 2025, un informe que debía salir el 30 de octubre, así cómo el bloqueo por parte del gobierno del informe mensual de empleo de octubre y el informe de inflación y, por último, se ha trasladado al 5 de diciembre el informe sobre ingresos y ahorro de los hogares.
- https://ctxt.es/es/20251201/Politica/51230/trump-caribe-venezuela-legalidad-benjamin-fogel-nicolas-maduro.htm
- https://spanishrevolution.net/trump-cancela-los-datos-economicos-porque-la-realidad-ya-no-le-obedece/
- https://www.eldiario.es/internacional/trump-amenaza-venezuela-acabar-hijos-perra_1_12815872.html