
África esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda
El Sahel
-y II-
Viene del domingo 21 de diciembre
¿Una Esperanza para África?

… /… desean instalar fábricas para que sus productos agrícolas puedan ser procesados en el país y no se necesite importarlos de fuera. En Níger, han puesto en funcionamiento una gran central fotovoltaica, acabando con su dependencia eléctrica, a lo que cabe añadir la disponibilidad de un petróleo que tiempo atrás no se sabía de su existencia.
Ibrahim Traoré, recogiendo la experiencia de Thomás Sankara, está siendo uno de los militares que más claramente expresa los objetivos antiimperialistas por los que se han movilizado y luchan estos pueblos: “la lucha contra el imperialismo será larga y dura, pero no imposible… la batalla que estamos librando no es solo por Burkina Faso, sino por toda África. Es hora de que despertemos y ya no tengamos que cruzar el océano, muriendo en busca del Dorado…”.
Estos propósitos antiimperialistas son muy loables y, a pesar de las favorables condiciones que resultan de saber aprovechar las rivalidades entre las grandes potencias, lograr ser dueños de su soberanía debería ir más allá. La mayoría de los líderes que años atrás encabezaron la lucha por la liberación y la independencia de sus pueblos tenían muy claro que, como decía Amilcar Cabral, podían optar por dos caminos: “o retornar a la dominación imperialista […] o tomar el camino hacia el socialismo”. Por aquel entonces, las condiciones de sus respectivos países no lo permitieron. La inmensa mayoría de sus poblaciones arrastraba un atraso secular en todos los terrenos, mientras que las fuerzas progresistas y antiimperialistas eran minoritarias. Los líderes que encabezaron aquellas luchas fueron asesinados o encarcelados de por vida y los movimientos de liberación liquidados. Ahora la situación es muy diferente. En África hay millones de mineros, millones de proletarios agrícolas e incluso una incipiente clase obrera fabril. Pero también una burguesía negra que, en principio, aspira a desembarazarse del imperialismo en su propio beneficio. Los países del Sahel que han expulsado a los franceses están recibiendo todo tipo de “ofertas” de “ayudas al desarrollo” de diferentes países capitalistas: la autosuficiencia alimentaria, la educación, la sanidad, el transporte, la industria y el ejército…
Al final, habrá de ser la lucha de clases y el objetivo de alcanzar el socialismo lo que determine el porvenir de todos esos pueblos.

«Nuestra revolución en Burkina Faso se inspira en todas las experiencias de los hombres desde el primer aliento de la humanidad. Queremos ser los herederos de todas las revoluciones del mundo, de todas las luchas de liberación de los pueblos del Tercer Mundo. Sacamos lecciones de la Revolución Americana. La Revolución Francesa nos enseñó los derechos del hombre. La gran Revolución de Octubre permitió la victoria del proletariado e hizo posibles los sueños de justicia de la Comuna de París».
Thomás Sankara