
África esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda
El Sahel
-I de II-
¿Una Esperanza para África?

En el Sahel, una franja de territorio al sur del desierto del Sahara, se encuentran Mali, Burkina Faso y Níger. Desde 2021, en estos países, que hasta ahora han permanecido bajo la dominación colonial francesa, jóvenes militares patriotas, con un apoyo popular masivo, han obligado a abandonar el país a las fuerzas de ocupación francesas, poniendo fin al expolio de sus riquezas. Con el fin de apoyarse mutuamente han formado la Confederación del Sahel. Así lo muestra el capitán burkinés, Ibrahim Traoré, al decir: “Si tocáis a Níger, estáis declarándole la guerra también a Mali y Burkina Faso”.
Que, en países supuestamente ya descolonizados nos encontremos que, desde hace más de diez años, la antigua potencia colonizadora hubiera vuelto con su ejército y sus bases, nos muestra la falsa independencia y soberanía que permitieron en su día. Con la aparición de nuevos e inmensos yacimientos de uranio y petróleo en la zona, junto a la importancia de las minas de oro y otros minerales que ya venían explotando, Francia reforzó la importancia estratégica de esos yacimientos y de toda la zona. Para asegurar ese dominio y expolio, juzgó necesario reintroducir su presencia militar a fin de mantener un control más directo.
La justificación para esa reaparición militar la presentaron como una necesidad de ayudar a estos países para acabar con el “terrorismo yihadista” o la “piratería” que, oportunamente, habían “surgido” en toda esa zona. Tras más de diez años de “guerra contra el terrorismo”, para supuestamente para acabar con él, nada ha cambiado; a lo que cabe añadir los impedimentos de todo tipo que los militares franceses han puesto a la participación efectiva de los ejércitos nacionales.

Estos golpes patrióticos, comenzaron en Mali, en 2021, seguidos de Burkina Faso, en 2022 y en Níger, en 2023. En todos, los militares franceses han sido obligados a salir del país, cerrándose sus bases, se han empezado a nacionalizar algunas explotaciones mineras en manos extrajeras y se ha puesto fin a la circulación de la moneda impuesta por Francia. En el caso de Níger, también se han desmantelado varias bases militares de EEUU, entre ellas, una de las mayores bases de drones del mundo, además de revocar el permiso de explotación de sus minas de uranio a una multinacional francesa y otra canadiense.
Esta rebelión popular y estos cambios están siendo contagiosos. Tampoco se quiere ver a los franceses en las calles de Guinea Conakry, Chad, República Centroafricana o Senegal. Está renaciendo el rechazo y el odio contra la antigua potencia colonial, sus banderas arden en las calles, sus consulados y las sedes de sus empresas son asaltados. Algunas de sus tropas han sido apedreadas por la población que parece haberles perdido el miedo; se impone el desprecio y la exigencia de que se liquiden las bases extranjeras.
En Burkina Faso, se proponen obtener maquinaria agrícola y producir fertilizantes con el objetivo de llegar a la autosuficiencia alimentaria; … /…
Continúa el domingo 28 de diciembre