
Movimiento obrero, su brutal situación:
Dos trabajadores muertos en una mina asturiana
Tan solo ocho meses después de la muerte de cinco mineros mientras trabajaban en una mina en Cerredo por una explisión de gas grisú el pasado viernes 21 de noviembre, dos mineros más murieron en el interior de una mina en Cangas del Narcea, Asturias, por un desprendimiento de materiales.
Todavía no se han aclarado las causas del accidente que ha ocurrido a un kilómetro y medio de la entrada de la mina. Lo que sí se sabe es que la explotación está gestionada desde hace cinco años por la empresa TYC Narcea, cuya licencia se suspendió tras el accidente en la mina de Cerredo para comprobar que su actividad se ajustaba a la licencia concedida para un proyecto de investigación. Tras las comprobaciones el Principado permitió que la extracción de antracita de alta calidad, en la que trabajan unos 70 mineros, continuase.
En el caso de Cerredo, se considera el accidente minero más grave del siglo XXI en la minería asturiana. De este caso sí tenemos más información y se sabe que las cinco muertes y los cuatro heridos fueron causados por la acumulación de gas grisú en las paredes de las galerías. Según los expertos las principales formas de prevenir estallidos y acumulaciones excesivas de este gas es la ventilación forzada y las galerías de aireación. No obstante en el lugar donde ocurrió el accidente la única ventilación del piso era la natural, por lo que no se pusieron medidas de sobra conocidas para dar seguridad a los trabajadores de la mina. Cuando se consultó, un ingeniero de minas criticó la falta de medidas básicas y puso énfasis en que “No tendría por qué haber sucedido este tipo de accidente si se hubieran dado todas las garantías de seguridad”.
La sucesión de estos accidentes que han acabado con la vida de siete trabajadores de la misma empresa da una pista de que una vez más nos encontramos con asesinatos patronales, muertes totalmente evitables que han ocurrido por la negligencia de las empresas que ponen por delante los beneficios a las vidas de los trabajadores.

Comunicado: La privatización del sector público y la reducción del gasto social
Desde la última Asamblea de Marea Pensionista de Catalunya (MPC) celebrada en 2023, es evidente que el panorama ha cambiado en algunos aspectos, aunque las tendencias subyacentes hacia la privatización del sector público y la reducción del gasto social siguen siendo las mismas, impulsadas por el poder financiero a través de sus representantes mediáticos e institucionales.
Este proceso regresivo a largo plazo pone en tela de juicio el estado del bienestar, buscando convertir los derechos sociales en un negocio, al tiempo que reduce el gasto público para favorecer a los ricos mediante recortes fiscales.
A pesar de este contexto, marcado por la desindustrialización, la crisis de 2008 y el confinamiento por la COVID-19, los movimientos de jubilados han logrado victorias parciales, como la revalorización de las pensiones, y han frenado la devaluación, aunque debe continuar la presión para que se aplique el IPC real.
Marea Pensionista de Catalunya, gracias a su perseverancia, ha conseguido romper el discurso oligárquico sobre el «problema» de las pensiones, situando al movimiento como un referente en el horizonte político del país.
Durante este periodo, el movimiento ha demostrado una gran capacidad de resistencia, logrando detener o retrasar algunas de las reformas, impidiendo que el proceso de privatización avanzara rápidamente y retrasando la introducción de las pensiones de empresa en sectores como la construcción y la metalurgia.
Sus acciones se han centrado en denunciar los planes de pensiones privados y las hipotecas inversas como estafas, y han conseguido que estos productos fracasen en el Estado.
También se ha denunciado la brecha de género que penaliza a las mujeres en las pensiones, y se ha obligado al Gobierno a intervenir para mejorar la situación, aunque persiste la amenaza de un futuro empeoramiento por parte de la AIReF.
Para Marea Pensionista de Catalunya, un elemento clave ha sido la campaña para desmontar la falsa narrativa del fracaso del sistema exigiendo una auditoría de la Seguridad Social, que el Gobierno ha tenido que incluir en la ley y que se está impulsando con mociones en más de 50 ayuntamientos de Cataluña. Además, han defendido una posición no corporativista, uniendo la reivindicación de Pensión Mínima = Salario Mínimo (1.184 €) y logrando conectar con sectores sindicales, aunque es necesario reforzar la participación de los trabajadores que se jubilan.
Esta capacidad ha permitido al movimiento mantener su lucha en las calles a pesar de la reacción provocada por el discurso del Gobierno, el confinamiento por la COVID-19 y el desvío de la atención pública hacia acontecimientos como la guerra en Europa.
De cara al futuro, y teniendo en cuenta que la Comisión Europea cerrará la fase expansiva de los presupuestos para exigir el pago de la deuda, lo que supondrá una enorme presión sobre el Estado español para que reduzca el gasto social, el Plan de Acción se centra en intensificar la resistencia.
Ahora, Marea Pensionista de Catalunya, es fundamental aumentar la necesidad y la importancia de las movilizaciones en todos los territorios, especialmente con la manifestación anual en Madrid. Además, hay que utilizar más intensamente la página web de COESPE y activar la catalana, para conocer conjuntamente lo que hace cada Marea y compartir las iniciativas locales.
Es crucial conectar con otros movimientos sociales de Cataluña, reforzando la Coordinadora de Movimientos Sociales y Sindicales. También debemos encontrar la manera de ampliar la coordinadora a más zonas de Cataluña y fomentar la participación de territorios más lejanos.
Una prioridad en esta nueva fase será llegar a los jóvenes y a los trabajadores para explicarles las repercusiones de las reformas, convirtiendo las plazas en el ágora de toda la lucha.
Por último, seguiremos defendiendo a los jubilados, el colectivo más vulnerable, denunciando no solo la violencia de género, sino también la devastación causada por la pobreza y la falta de cuidados en las residencias.
17 de noviembre de 2025
Marea Pensionista de Catalunya