
Internacional
África occidental
Mali, Burkina Faso y Níger abandonan la Corte Penal Internacional
Mali, Burkina Faso y Níger (los cuales forman la Alianza de Estados del Sahel – AES-, una confederación creada en 2023 como un pacto de defensa mutua y espacio de colaboración en distintos ámbitos) anunciaron este martes su salida de la Corte Penal Internacional (CPI). En un comunicado conjunto, acusaron a este organismo de ser “un instrumento de represión neocolonial en manos del imperialismo”, y de llevar a cabo una “justicia selectiva”. Aunque también señalaron que la salida tendría carácter inmediato, lo cierto es que el Estatuto de Roma por el que se constituyó la CPI, prevé que la retirada no tenga efecto hasta un año después de su notificación a las Naciones Unidas.
La salida de los países de la AES se suma a una tendencia global que ha puesto en entredicho la legitimidad y la eficacia de la CPI, a la que muchos países, especialmente del llamado Sur Global, acusan de hipocresía y de estar sesgada en contra de estos países. De forma paradigmática, el 80% de las comunicaciones abiertas en este organismo están relacionadas con países africanos, y los líderes africanos abarcan 10 de los 15 casos abiertos actualmente por la CPI.
Concebido como un tribunal independiente con la intención de juzgar a personas individuales por algunos de los crímenes más graves como genocidio o crímenes de guerra, solo 123 de los 197 Estados reconocidos por Naciones Unidas han firmado y ratificado sus estatutos fundacionales de la Corte Penal Internacional. Entre estos se encuentran importantes potencias como China e India que nunca firmaron el Estatuto de Roma o países como Rusia, Estados Unidos o Israel que firmaron y posteriormente retiraron su firma.
Cada vez más países cuestionan la legitimidad y eficacia de los organismos globales y del sistema global basado en reglas, las cuales muchos consideran impuestas.

Palestina
Italia y España envían buques militares para proteger a la flotilla Sumud
Tras dar el primer paso enviando el primer buque militar como apoyo para la flotilla Sumud, Italia anunció el pasado jueves 25 de septiembre que envió un segundo buque de la armada para proteger a la flotilla internacional que intenta romper el bloqueo a Gaza y entregar ayuda humanitaria. España también anunció el pasado miércoles el envío de un Buque de Acción Marítima (BAM) Furor, un buque de guerra militar, para escoltar a la flotilla y realizar tareas de rescate si es necesario.
La Global Sumud Flotilla (GSF) que incluye a cerca de 50 embarcaciones civiles con participantes de más de 40 países, incluidos México, Argentina, Colombia, Brasil y España, culpó de los ataques con drones a Israel y señaló en un comunicado que «explosiones, enjambres de drones e interferencias en las comunicaciones» son un «pretexto para un posible ataque israelí contra más de 500 voluntarios civiles de todo el mundo».
Israel no respondió directamente a las acusaciones, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí alegó que la flotilla fue «organizada por Hamás».
Los barcos de la GSF zarparon después de que expertos de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria, respaldada por la ONU, confirmaran la hambruna en Ciudad de Gaza y advirtieran que podría extenderse al centro y sur del territorio en cuestión de semanas.
Al menos 440 palestinos han muerto por desnutrición en los últimos 23 meses, incluyendo 162 desde la declaración de hambruna, según el Ministerio de Salud de Gaza.
Un vocero del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, declaró que había instado a Israel a «levantar urgentemente el bloqueo a Gaza y permitir la entrada de material vital por todos los medios posibles».

Los estibadores europeos coordinan el boicot a los buques con carga militar enviados a Israel
Bajo el lema «los estibadores no trabajan para la guerra», los estibadores se reunieron el pasado sábado 27 de septiembre en Génova para definir formas de bloquear conjuntamente la salida de buques con carga militar de puertos europeos con destino a Israel. Están «contra la guerra» y «contra la ocupación de Palestina» y piden «el fin del genocidio» en Gaza.
El sindicato convocante, la ‘Unione Sindacal di Base’ (USB) italiana, pretende extender el boicot a las exportaciones militares a todos los puertos europeos. Por este motivo, la USB invitó a delegaciones sindicales de estibadores de España, Francia, Grecia, Chipre, Marruecos, Alemania y Estados Unidos además de contar con la participación de una delegación del sindicato de estibadores palestinos (PNFTU) y otra de Turquía, esta última a distancia.
«No queremos que nuestros puertos, nuestros trabajadores, nosotros mismos, portemos armas o bombas para masacrar a la gente, no queremos que los Gobiernos o la Unión Europea conviertan la economía en una máquina de guerra. ¿Por qué privatizar los puertos y recortar los salarios, por qué privar a la gente de una vida digna? No queremos contribuir a los miles de euros que cuesta esta máquina de guerra. Con esta declaración, confirmamos que estamos en contra de esta guerra imperialista y exigimos:
- El fin del genocidio del pueblo palestino. Israel está actuando como un estado asesino con el apoyo de EE.UU., la OTAN y la Unión Europea.
- La apertura inmediata de corredores humanitarios para el pueblo palestino que actualmente sufre hambre.
- Queremos que nuestros puertos contribuyan al envío de ayuda y tropas de mantenimiento de la paz.
- Estamos en contra del programa de armamento militar de Europa, que debería destinarse a las personas, los salarios y la seguridad social».
Además de estos cuatro puntos, los sindicatos «piden el fin de la guerra y la creación de un Estado palestino», añadió el portavoz de la USB, que considera que «Israel está cometiendo un genocidio y por eso apoyamos la Flotilla Global Sumud que intenta romper el asedio a Gaza».
La USB también hace un llamamiento a todos los sindicatos de estibadores y a todos los trabajadores portuarios europeos para que se opongan al envío de armas a Israel.