
Internacional
Palestina
Comunicado: FPLP sobre el reconocimiento de Palestina por parte de otros Estados
El ritmo acelerado del reconocimiento del Estado de Palestina por parte de varios países occidentales es fruto de la constancia y los enormes sacrificios de nuestro pueblo, y el resultado de haber desenmascarado la imagen de la ocupación y sus crímenes de guerra genocidas ante el mundo entero.
Este paso simbólico debe traducirse en medidas prácticas que le den verdadero sentido, especialmente en un momento en que la ocupación sigue desplegando sus planes coloniales, incluyendo la expansión de los asentamientos, la judaización y el socavamiento sistemático de todos los componentes de un Estado palestino. Incumple las resoluciones de la legalidad internacional, e intensifica y expande su guerra de exterminio destinada a eliminar a nuestro pueblo de su tierra.
Estos pasos deben traducirse en un cambio real de política, mediante un esfuerzo integral para detener de forma inmediata la guerra de exterminio que se libra contra nuestro pueblo en Gaza y Cisjordania, afrontar la complicidad de EE. UU. en los crímenes sionistas, boicotear y castigar a la ocupación, y obligarla a retirarse, hechos imprescindibles para el establecimiento de un Estado palestino y el retorno de los refugiados a sus hogares.
Estos reconocimientos no eximen a ninguno de los gobiernos coloniales de su responsabilidad por su continua complicidad con la ocupación sionista, su vergonzosa implicación en el apoyo militar a la ocupación —aún más con la actual guerra de exterminio—, y su suministro de armas y encubrimiento político de sus crímenes continuados.
El Reino Unido, en particular, tiene un largo camino por recorrer, con medidas y pasos concretos para expiar su grave crimen de implantar la entidad sionista en nuestra tierra palestina ocupada.
Saludamos la firmeza de nuestro pueblo, que está imponiendo estas transformaciones, y celebramos el amplio movimiento internacional de solidaridad con Palestina. El reconocimiento integral del Estado de Palestina requiere traducirse en transformaciones serias en las políticas de esos estados. Esto exige apoyar la lucha de nuestro pueblo contra el genocidio y la ocupación, abriendo el camino para la expulsión de esta entidad colonial de nuestra patria ocupada, desmantelando el sistema genocida y haciendo responsables a sus líderes y partidarios.
22 de septiembre de 2025
Frente Popular para la Liberación de Palestina

Irán
Vuelven las sanciones de la ONU contra Irán
El 19 de septiembre se puso a votación en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución presentada por Corea del Sur. Esta tenía el objetivo de desactivar la inminente crisis con Irán por el Acuerdo Nuclear, prorrogando la vida del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) seis meses y desactivando la implementación del mecanismo snapback ( instrumento jurídico para que las sanciones no necesiten del consenso entre las potencias para su aplicación y, por el contrario, su puesta en marcha no puede ser vetada.). De este modo, se evitaba la reimposición de sanciones internacionales contra Irán.
Los gestos de Irán para favorecer una negociación han servido de poco. El texto solo recibió cuatro votos a favor –de Rusia, China, Argelia y Pakistán– y no logró los nueve necesarios para su aprobación.
Dinamarca, Francia, Grecia, Panamá, Sierra Leona, Eslovenia, Somalia, Reino Unido y Estados Unidos votaron en contra. Guyana y la República de Corea se abstuvieron. Los europeos votaron en contra considerando que sus exigencias no se habían cumplido.
El gobierno iraní había negociado en Egipto un nuevo acuerdo de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que permitiría a la organización volver a monitorizar las instalaciones nucleares y conocer la ubicación del uranio enriquecido, cuya pista se perdió en la guerra lanzada por Israel en junio. Como ya advirtieron desde Teherán, sin la prórroga, el acuerdo sería nulo.
La otra exigencia clave de los europeos era la apertura de conversaciones con Estados Unidos, ignorando por completo que las últimas rondas fueron utilizadas como una pantalla de humo para lanzar una guerra junto a Israel. Un conflicto que Tel Aviv no inició por motivos defensivos ni por preocupación por el programa nuclear, sino con el objetivo de impulsar un cambio de régimen, intentando decapitar a toda la cúpula política iraní.
El 27 de septiembre, si nada cambia, volverán las sanciones de Naciones Unidas impuestas contra Teherán.

Ucrania
Trump asegura ahora que Ucrania podría recuperar todo su territorio
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este martes que Ucrania podría recuperar todo el territorio ocupado por Rusia y volver a sus fronteras originales: “Creo que Ucrania, con el apoyo de la Unión Europea, está en posición de combatir y RECUPERAR todo (el suelo) de Ucrania de vuelta a su forma original”, ha escrito el presidente estadounidense en un mensaje en su red social, Truth, poco después de haberse reunido con el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, y antes de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reuniera por segunda vez en la jornada, en esta ocasión para tratar sobre esta guerra. En otras declaraciones el americano ha llegado a insinuar que quizá Ucrania pueda ir más allá y expandirse por encima de las fronteras originales.
Zelenski, por su parte, ha dejado saber su satisfacción en redes sociales y en su intervención ante el Consejo de Seguridad. Según explicó, en su encuentro con Trump abordó “unas cuantas buenas ideas” para conseguir la paz, y espera que Washington tome medidas para “empujar a Rusia” hacia ese objetivo.
Los líderes europeos también han hecho todo lo posible por persuadir a Trump para que se pusiera del lado ucranio, mediante llamadas, visitas, elogios y la promesa, en el caso de la OTAN, de ampliar al 5% del PIB su gasto militar, como reclamaba el estadounidense. Un paso, junto al compromiso de comprar material de Defensa estadounidense para entregarlo a Ucrania, que parece haber resultado fundamental en la epifanía geopolítica del republicano.