
Movimiento obrero. Su brutal situación:
La Xunta entrega residencias a empresas que pagan menos que el SMI
En Galicia, una de las comunidades más envejecidas del Estado español, la inmensa mayoría de los cerca de 21.000 mayores que viven en residencias son cuidados por trabajadores que no llegan a cobrar el salario mínimo. Los centros son gestionados por entidades privadas, ya sean empresas u organizaciones sin ánimo de lucro, que gestionan alrededor de 19.000 de esas plazas.
El Gobierno gallego ha recibido tres edificios de una fundación y ha decidido entregarlos a compañías cuyo convenio marca salarios de poco más de 1.000 euros brutos mensuales. Y se prevé que haga lo mismo con otros cuatro edificios en Ferrol, Pontevedra, Ourense y Vigo, entre las siete residencias sumarán un total de 900 plazas. Estos centros que están completamente equipados pasarán a la gestión privada, aunque si la Xunta hubiese optado por la gestión pública el único gasto que supondría sería el de la plantilla.
Una trabajadora con 18 años de experiencia en el sector explica cómo, además de unas condiciones laborales “ridículas” que no se dan en los centros de gestión pública, tanto ella como sus compañeras tienen que soportar unas jornadas laborales extenuantes por el poco personal con el que cuentan las empresas, que ahorran en trabajadores para aumentar sus beneficios. “La presión física y psíquica es enorme. Hacemos el trabajo de tres compañeras. Estamos agotadas, salimos reventadas de trabajar”, denuncia.
Una práctica habitual en estas empresas es cumplir los ratios contando con trabajadoras que se encuentran de baja ya que durante las auditorías sólo se miran los papeles y no la situación real del servicio. También denuncia que las residencias son las encargadas de evaluar a los usuarios y en base a esas evaluaciones tendrían que contratar a más personal, ya que cuantos más cuidados necesitan los usuarios la ley exige una mayor cantidad de cuidadores. La trabajadora describe como esas evaluaciones no se hacen o se falsean para evitar contratar a más trabajadores. En un centro de mayores, ubicado en la provincia de Lugo, una sola enfermera atiende a 170 residentes y cuentan con solo dos auxiliares de enfermería por cada 30 residentes.
Como en muchos otros sectores, el convenio que marca el salario del personal de las residencias privadas de mayores lo marca un convenio caducado desde 2023. La Confederación Intersindical Gallega (CIG), el sindicato mayoritario del sector, ha convocado movilizaciones para reclamar a la patronal que se siente a negociar un nuevo acuerdo. Con un SMI que alcanza los 1.184 euros brutos en 2025, el actual convenio otorga a las gerocultoras sueldos base de solo 1.109 euros. Los de recepcionistas, limpiadoras o auxiliares administrativas se quedan en 1.090 euros. La CIG calcula que de las 12.000 empleadas de estos centros, unas 8.000 no llegan el salario mínimo.
Desde el sindicato CIG reclaman las mismas condiciones de trabajo y salarios en el sector privado que el que tienen en el público y lamentan que “Ni las patronales ni la consellería tienen interés en activar las negociaciones”.

Comunicado: Asamblea de Interinas y Aspirantes de Andalucía denuncia despidos masivos.
Ya advertíamos que la Junta de Andalucía planeaba un despido masivo encubierto de docentes, algunos con muchos años de experiencia a sus espaldas y, aunque se ha negado por parte de la Consejería y sindicatos de la mesa de negociación, la realidad finalmente ha caído como una losa sobre muchxs trabajadores que se han quedado en el paro o a han empeorado notablemente sus condiciones laborales.
Es por eso que retomamos la lucha con rabia y con fuerzas renovadas, porque ya no caben discursos engañosos ni eufemismos, no es posible mantenerse al margen de esta injusticia ni mirar para otro lado. Nos dirigimos a todos aquellos que dicen defender lo público, a quienes dicen estar en contra de los recortes, porque somos conscientes de que este despido masivo es parte de esos recortes y repercute en las condiciones vitales de miles de trabajadores además de en la calidad de la propia enseñanza pública y porque sabemos que al mismo tiempo que se recorta en lo público, se sigue beneficiando a la escuela privada.
La Asamblea sigue estando abierta a la participación de todos aquellos que quieran luchar por defender lo público, desde nuestro nacimiento somos una espacio de autoorganización que pretende aglutinar a los docentes andaluces para, por fin, ser los protagonistas de nuestra propia lucha, sin divisiones y sin dejar a nadie atrás.
Con ese objetivo hacemos un llamamiento al personal docente para que desde sus centros prendan la lucha desde el inicio de este curso, así como a aquellos docentes que sean afiliados de algún sindicato, que no permitan que las direcciones de estos sindicatos miren a otro lado y ante esta injusticia, que pidan coherencia y peleen para que estos sindicatos que dicen defender a los trabajadores y ser garantes de lo público, sean en la práctica herramientas que den cobertura a nuestras acciones y reivindicaciones como trabajadoras.
La Coordinadora de la Asamblea está formada por enlaces provinciales y aquellos sindicatos que nos han prestado su apoyo y cobertura desde el curso pasado, no sólo en el discurso sino también en la práctica, y sigue estando abierta a la integración de nuevos sindicatos que quieran aportar por la vía de los hechos a esta pelea.
Nuestras reivindicaciones son:
-Estabilización real ya.
-Readmisión de las personas docentes despedidas.
-Doble vía.
-Fin de los conciertos educativos.
-Cobertura inmediata de las bajas
-Procesos de selección justos.
-Recursos para alumnado NEAE y NEE.
Tal como hemos hecho desde nuestro nacimiento, vamos a seguir hablando claro sobre quiénes están apoyando y quiénes sólo quieren aparentar que nos apoyan. Nos parece importante que los interinos e interinas tengan claro quiénes están dispuestos a hacer gestos reales y a dar soporte a su lucha, quiénes respetan los espacios de autoorganización y quiénes los pisotean y, en definitiva, quiénes son herramientas útiles para la lucha de los trabajadores y trabajadoras y quiénes responden a otros intereses.
Pero lo más importante que debemos traer a la memoria es que la experiencia histórica de otros sectores en lucha e incluso de nuestro propio sector, como el movimiento de docentes en Asturias el curso pasado, nos enseña que, independientemente de las organizaciones que quieran o no sumarse desde el inicio, sólo a través de la movilización podemos lograr nuestros objetivos y que lo que realmente necesitamos es empoderarnos como trabajadores y trabajadoras y darnos cuenta de la fuerza que tenemos.
Por ello, arrancamos el 13 de septiembre con una concentración frente al Parlamento de Andalucía a las 12.00, más asamblea al terminar la concentración donde decidiremos cuáles van a ser nuestros próximos pasos.