
Internacional
Francia
Francia prepara sus hospitales para la guerra.
El militarismo sigue tomando fuerza en Europa, esta vez la noticia viene de Francia, donde, según documentos obtenidos por Le Canard Enchaîne, se preparan para que el país se convierta en un centro clave para el tratamiento de militares heridos, tanto de su ejército como de los integrantes de la OTAN.
Según el Ministerio de Salud, esta orden busca “anticipar, preparar y responder a las necesidades de salud de la población, integrando al mismo tiempo las necesidades específicas de defensa en el ámbito sanitario”, “se trata, para nuestro sistema sanitario, de anticipar la atención de pacientes militares dentro del sistema sanitario civil”. También advierten de la positividad de una gran afluencia de extranjeros en este sistema. El plan incluye preparación para recibir, incluyendo el transporte de pacientes desde las zonas de combate por tren, autobús, puerto o aeropuerto, y atender entre 10.000 y 50.000 soldados heridos ante un posible conflicto armado en Europa durante los próximos meses.
Este plan que afectará a la sanidad francesa se ha lanzado mientras que Alemania ha afirmado que la OTAN estará en alerta máxima durante los ejercicios militares rusos en Bielorrusia. Un general alemán mostró preocupación por la posibilidad de que Rusia pudiese usar estas maniobras como cobertura y, aunque él mismo afirmó que no tenían ningún indicio de que se estén llevando a cabo preparativos para un ataque, estarán “en guardia, no solo las fuerzas alemanas, sino toda la OTAN”.
Desde la OTAN también muestran su preocupación por la posibilidad de que China ocupe Taiwán mientras Rusia ataca territorio de la OTAN, una situación que parece poco probable pero que quita el sueño a los cargos de la OTAN sedientos de sangre y de mantener su posición de dominación imperialista. El secretario general de la OTAN resaltó el desequilibrio militar con un dato: “Ahora están produciendo tres veces más munición en tres meses que toda la OTAN en un año. Esto es insostenible”.
Europa es ya un continente que se prepara para la guerra, se refleja en los presupuestos, en los discursos y en las calle, ahora también en los hospitales. Desde Suecia hasta Noruega, se están distribuyendo guías de supervivencia que aconsejan racionar alimentos, acumular suministros y prepararse para bombardeos. Algunos países del Báltico y Escandinavia están imponiendo la conscripción, realizando simulacros masivos de evacuación, levantando defensas como minas y zanjas antitanque, y construyendo líneas de defensa conjuntas.
Los imperialistas quieren llevarnos a una guerra que pagará la clase obrera y donde mandarán a los obreros a morir para salvaguardar sus intereses económicos; solo una clase obrera organizada, internacionalista y solidaria puede detenerles.

17 de septiembre Marsella, represión.
La policía allana las oficinas sindicales de Solidaires 13 en Marsella.
La economía de guerra del gobierno es una política de guerra. Esto se manifiesta en el frente externo: en el apoyo al sionismo, en la guerra en Ucrania (rusofobia y apoyo militar al régimen de Kiev a través de la OTAN), en las políticas neocoloniales del imperialismo francés.
En el ámbito interno: en la criminalización de los jóvenes de barrios populares, en la islamofobia, en la militarización de la policía contra los movimientos sociales. El despliegue militar del 10 de septiembre es un ejemplo.
Hoy, 17 de septiembre, en Marsella, la policía allanó las oficinas del sindicato Solidaires 13 con el objetivo de intimidar a activistas y sindicalistas. Esta es la segunda vez en los últimos meses que la policía entra deliberadamente en las instalaciones del sindicato; anteriormente intervino para interrumpir una conferencia sobre Palestina.
Defender la libertad de acción de un sindicato y sus locales significa defender la libertad de acción política y social de todos.
Construyendo solidaridad, cooperación y autodefensa popular
Construyendo la Resistencia
Socorro Rojo Marsella.

Palestina
Comunicado: FPLP sobre la flotilla Sumud
El Frente Popular para la Liberación de Palestina agradece la iniciativa de la Global Sumud Flotilla (@globalsumudflotilla), que incluye a cientos de activistas y personas libres de todo el mundo, y que constituye el mayor movimiento colectivo popular internacional para romper el criminal asedio impuesto a la Franja de Gaza, sometida a una guerra de exterminio durante casi dos años.
Esta iniciativa representa un mensaje histórico e internacionalista: que el asedio continuado a Gaza y la perpetración de masacres contra su pueblo son crímenes que la conciencia humana ya no acepta, y que los pueblos del mundo rechazan la colaboración de EE.UU. y de Occidente, así como el silencio y la inacción cómplices de la comunidad internacional frente a la guerra sionista de exterminio.
Las declaraciones y amenazas del criminal de guerra, fascista y racista Itamar Ben Gvir de arrestar a los activistas de la flotilla y confiscar sus barcos encarnan el terrorismo de Estado organizado. La piratería sionista contra los convoyes humanitarios es una política sistemática de esta entidad criminal.
Hacemos un llamado a todos los países y organizaciones internacionales a que proporcionen plena protección a la Global Sumud Flotilla, por su carácter humanitario, y exigimos que se garantice su llegada segura a Gaza.
Romper el asedio y poner fin al genocidio y al hambre en Gaza es una responsabilidad moral y humanitaria que recae sobre los hombros de todas las personas libres de este mundo. Pedimos que se intensifiquen iniciativas similares y que se lancen más convoyes marítimos y terrestres, hasta que finalmente se rompa el asedio y cese la agresión.
El pueblo palestino, junto con el resto de pueblos libres del mundo, continuará la batalla por la libertad hasta que termine la ocupación y se detenga el genocidio. La Global Sumud Flotilla es una nueva prueba de que la causa palestina es la causa de todos los pueblos que luchan contra el colonialismo, el imperialismo y la discriminación racial.
03/09/2025
Departamento Central de Comunicación
Frente Popular para la Liberación de Palestina

Disturbios en Israel exigiendo el fin de la guerra
El pasado 3 de septiembre, alrededor de una decena de manifestantes israelíes se subieron al techo de la Biblioteca Nacional en Jerusalén y desplegaron pancartas contra la guerra. Esta acción está encuadrada en un “Día de disrupción” convocado por familiares de los rehenes en Gaza y otros grupos que reclaman un acuerdo para la liberación de los 48 cautivos y el fin de la guerra.
Durante las protestas, los manifestantes también prendieron fuego a varios contenedores y un vehículo cerca de la residencia del primer ministro.
El ministro de Seguridad Nacional y responisable de la policía ha calificado los disturbios como terrorismo y ha acusado a la fiscal general, que mantiene un pulso con el Gobierno, de respaldar los altercados y “pretender incendiar el país”. Por otro lado el minsitro de Finanzas ha calificado de «grupo de anarquistas» a los manifestantes de los que dice que «buscan fomentar el odio infundado y la guerra civil» y pide que sean tratados con la mayor severidad en función de la ley.