
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Más de 4.500 trabajadores afectados por despidos colectivos
Los datos de despidos mediante EREs desde el comienzo del año hasta el pasado mayo han crecido un 34,6% respecto al mismo periodo en el año anterior, despidiendo en ese periodo a 4.594 trabajadores, la mayoría de pymes del sector servicios. La comunidad más castigada ha sido Cataluña con más de la mitad de los despidos. Las causas que reportan esas pequeñas y medianas empresas son económicas, organizativas y de producción.
Al separar los despidos colectivos por sectores se puede observar un gran desequilibrio ya que en el sector servicios se ha llevado a cabo 3.500 despidos, mientras que en el industrial 922, 127 en la construcción y 45 en el sector agrario.
A la vez que casi un centenar de pequeñas y medianas empresas llevan a cabo los EREs otras pocas, mucho más grandes, preparan también despidos masivos. Destacan Freixenet, Bimbo, Bridgestone y Alcampo, este último con el cierre de 25 supermercados y el despido de más de 500 trabajadores.
| Sector | número de despidos |
|---|---|
| Servicios | 3.500 |
| Industria | 922 |
| Construcción | 127 |
| Agrario | 45 |
| Comunidad autónoma | Número de despidos |
|---|---|
| Cataluña | 2.717 |
| Madrid | 563 |
| País Vasco | 408 |
| Murcia | 203 |
| Cantabria | 200 |
| Andalucía | 189 |

Bomberos de Valencia: Pasaría lo mismo con otra DANA
El cuerpo de bomberos de Valencia lleva más de 50 días en “huelga de celo”, lo que significa que solo cumplen su horario base y no hacen ni una hora extra. Esta huelga ha mostrado la fragilidad de los servicios de emergencias ya que sin las horas extra varios parques no pueden abrir por falta de personal.
Los cierres de parques han sido la tónica general desde que los bomberos comenzaron estas protestas y es que no hay ningún día en el que hayan podido abrir todos. El objetivo de la huelga es precisamente ese, visibilizar la falta crónica de personal y que los parques de bomberos valencianos funcionan en base a las horas extra de los trabajadores para cubrir plantillas incompletas.
La precariedad de los trabajadores es un problema estructural que la DANA puso en evidencia y ha tensado la situación que ha empeorado exponencialmente. El gasto en horas extra de los bomberos había ido subiendo en los últimos años, lo que se traduce en unos trabajadores exhaustos. En 2023 el coste de las horas extra fue de 5 millones de euros, este año a 29 de junio ya llegaba a los 15 millones, el triple en algo más de medio año.
Los bomberos están haciendo una media de 800 horas extras anuales, lo que sería equivalente a la mitad de su jornada de 1.632 horas, esto implica que falta un bombero por cada dos activos para cubrir las necesidades mínimas del servicio de emergencias. Sin embargo, el gobierno valenciano no ha contratado ningún bombero desde que está en el cargo, de hecho, el anterior gobierno dejó una oposición de 246 plazas preparada en julio de 2023 pero no se ha puesto en marcha.
Un miembro de la Junta de Personal del consorcio provincial de Valencia denuncia que durante la DANA cayeron una ventana de vehículos que no se han repuesto y que desde entonces tampoco se han comprado nuevas motobombas.
Los bomberos forestales, los más precarios
En la Comunidad Valenciana hay actualmente siete cuerpos de bomberos diferentes, tres consorcios provinciales, uno más por cada capital de provincia y el de forestales. Estos últimos son los que peores condiciones laborales soportan ya que en lugar de ser puestos de funcionario forman parte de una empresa de la Generalitat Valenciana, la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SIGSE).
El ser empleados de una empresa provoca peores salarios y condiciones laborales y más precariedad en comparación a los otros cuerpos de bomberos. No obstante sí que comparten el problema de la falta de personal. Los sindicatos cifran la necesidad de bomberos forestales en aproximadamente 200 más de los 600 actuales.
Al problema de personal se le suma un equipamiento anticuado y sin reservas lo que ha implicado que a pesar de la voluntad por apoyar a los cuerpos de emergencias que luchan contra los incendios en Castilla y León, no se haya podido prestar ayuda.
¿Qué pasaría con una nueva DANA?
A pesar de que el verano no está siendo muy problemático con los incendios en Valencia, los servicios de emergencia se plantean si, un año después, estarían preparados para afrontar una nueva DANA. Y no es solo una pregunta teórica, las altas temperaturas están calentando el mar, lo que aumenta las posibilidades de una gota fría en otoño. La respuesta que dan los bomberos a esta pregunta, desgraciadamente, es que “volvería a pasar lo mismo”, los problemas estructurales de falta de plantilla, de recursos y de coordinación siguen existiendo igual que los años pasados.

Comunicado: SATSE sobre la falta de enfermeras en Madrid
Un año más las previsiones de SATSE Madrid se han cumplido. La falta crónica de enfermeras en la Comunidad está provocando saturación en las Urgencias hospitalarias, mal dimensionadas en la mayoría de los casos e infradotadas de profesionales de Enfermería lo que se traduce en pacientes que no pueden acceder a las plantas de hospitalización por no haber camas disponibles.
En el Hospital Gregorio Marañón hay casi 100 pacientes ‘hospitalizados’ en las Urgencias, pendientes de camas e instalados en las distintas salas y pasillos de la Urgencia. Además, según informan las delegadas de SATSE Madrid en el centro hospitalario, “hay 170 usuarios atendiéndose en la Urgencia, 15 de los cuales están ubicados en pasillos (donde no hay tomas de oxígeno, por ejemplo, y la atención de las enfermeras se complica por falta de espacio, ausencia de material, etc.)”.
Paralelamente este hospital mantiene cerrados 4 servicios con 109 camas que no pueden ser abiertas por falta de enfermeras para atenderlos, en el IPR (Instituto Provincial de Rehabilitación), que también depende del Marañón, hay otras 40 camas cerradas, que tampoco se puede abrir por falta del personal de Enfermería necesario para atenderlo.
Hospital del Henares
En el Hospital del Henares la situación es similar, nos informa nuestro delegado en el centro. “La semana pasada estuvieron 3 días bloqueadas las ambulancias antes del puente (es decir, no admitían las Urgencias que venían en ambulancias, derivándolas a otros hospitales)”.
En la actualidad, hay 30 pacientes pendientes de ingresar en Urgencias, mientras que se dispone de una unidad de 34 camas cerrada y otra de 24 en la misma situación. La solución que ha tomado el centro es doblar una unidad con 44 camas pero sin aumentar la plantilla de enfermeras en la misma medida por lo que sobresaturan a las enfermeras de dicha Unidad.
En este hospital “no se han contratado todas las mensualidades del verano. La sensación de los trabajadores es que el hospital es un caos y está que se cae por la falta de enfermeras”.
Hospital de Getafe
La situación en este centro es similar, con las Urgencias y las plantas de hospitalización al límite por una falta de planificación que ha provocado que no se cubran los contratos previstos. Hay también camas cerradas que no se pueden abrir porque no hay enfermeras disponibles.
Hospital 12 de Octubre
Uno de los hospitales considerados ‘estrella’ por el Gobierno regional tiene una situación similar, ya que, como en la mayoría de centros, no se han encontrado las enfermeras suficientes para cubrir los contratos aprobados. En el caso del 12 de Octubre, sólo ha sido posible contratar al 50% de las enfermeras autorizadas.
El Clínico San Carlos, otro de los grandes hospitales de la CAM, la situación es idéntica ya que se constata que la Urgencia está atendiendo a más pacientes de lo habitual, siendo imposible ingresarlos con la debida diligencia..
Bajas retribuciones y peores condiciones
La falta crónica de enfermeras en la Comunidad de Madrid es debido, principalmente, a las condiciones laborales y profesionales que soportan. La ratio enfermera/paciente es de las más alta de todo el Estado, mientras que las retribuciones se encuentran entre las más bajas por lo que es habitual que muchas enfermeras prefieran trabajar en otras regiones limítrofes donde las condiciones son más benévolas.
En este sentido recordar que la Comunidad de Madrid es una de las pocas autonomías donde aún no se ha aprobado la jornada laboral de 35 horas y que la plantilla enfermera no se ha incrementado sustancialmente en los últimos años ya que las distintas OPE convocadas solo sirven para estabilizar el empleo, no para crear plazas nuevas.
SATSE
Sindicato de Enfermería
Madrid