
Movimiento obrero. Su brutal situación:
La precariedad en la hostelería
A pesar de la tremenda precariedad del sector, siendo la actividad económica con el salario medio más bajo en España, los trabajadores de la hostelería son los que menos participan en huelgas por mejoras salariales y menor porcentaje de trabajadores sindicados presentan. Todo esto en un sector donde se acumulan las irregularidades: trabajos en negro, horas extra sin pagar, jornadas de más de 12 horas… Una trabajadora relata cómo tenía que esconderse para que los jefes no la viesen llorar por la presión a la que estaba sometida.
El problema, según un trabajador del sector es el miedo, puestos tan precarios llevan a los trabajadores a una dependencia que les paraliza a la hora de enfrentarse a la empresa.
El Instituto Nacional de Estadística indica que el 84% de las empresas hosteleras cuentan con menos de seis empleados, que es el mínimo necesario según la ley para tener representación colectiva mediante un delegado sindical. Esta limitación repercute en las condiciones laborales, que muchas veces son mejores en empresas grandes.
Según un sindicalista del sector de hostelería y turismo, los trabajadores a tiempo parcial, que solo están de paso y no tienen intención de mantener el trabajo mucho tiempo, tienen una baja percepción de la importancia de las organizaciones sindicales. Además del problema añadido de que con salarios tan precarios es difícil que los trabajadores encuentren dinero para pagar la cuota de los sindicatos mayoritarios.
La situación este año está dando un vuelco a mejor y la cifra de camareros que ha participado en una huelga se ha quintuplicado desde el año pasado, en gran parte por el ejemplo de las Islas Canarias donde varios sindicatos llamaron a la huelga en Santa Cruz de Tenerife bajo el lema de «Por el reparto de la riqueza. Más derechos y mejores salarios». Según el secretario general de Sindicalistas de Base en Canarias el cambio generacional está insuflando fuerzas ya que “La gente joven está menos dispuesta a aguantar ciertas condiciones” y esa mentalidad facilita que la juventud se rebele.
Si los trabajadores de la hostelería quieren mejorar sus condiciones laborales tendrán que dejar de lado el Estatuto de los Trabajadores y buscar otras formas de organizarse para defender sus derechos. Los mínimos para tener representación sindical, las cuotas que no se pueden pagar, el miedo al control del patrón en empresas pequeñas… son problemas que se pueden superar organizándose de forma asamblearia e independiente para negociar y presionar a la empresa, sin necesidad de un sindicato o un delegado sindical detrás.

Huelga por la internalización del 112 en Andalucía
El sindicato CGT ha convocado una huelga en la última hora de trabajo de cada turno del 112 en Andalucía desde junio y hasta el próximo 15 de septiembre. El motivo de esta huelga es la exigencia por parte de los trabajadores de que el teléfono de emergencias sea gestionado de forma pública.
Desde CGT emergencias han manifestado la más absoluta repulsa a las declaraciones de Antonio Sanz, consejero del PP en Andalucía, que consideran un cúmulo de falsedades que falta al respeto a la especializada plantilla del 112 y a toda la sociedad andaluza al manifestar que la internalización del servicio “no sería eficiente”.
El servicio actualmente está gestionado por Ilunion Emergencias, que se lleva unos beneficios anuales netos de unos 5 millones de euros a la vez que, como denuncia el sindicato, mantiene en la absoluta precariedad a las trabajadoras de llamadas de urgencias. Además todos los costes derivados del servicio, edificios, instalaciones, mobiliario, programas informáticos, lineas telefónicas corren a cargo de la Junta de Andalucía.
Según el sindicato al gobierno andaluz y al consejero solo les importa el 112 Andalucía para ponerse un chaleco y salir en los medios cuando ocurre una desgracia, pero nunca para preocuparse por las personas que hacen posible que ese trabajo se lleve a cabo.

Comunicado: Trabajadoras de jardinería de Vitoria-Gasteiz tras 4 meses de huelga
Tras cuatro meses de huelga en el servicio de jardinería de Vitoria-Gasteiz en los que no se han dado avances en la negociación, las trabajadoras en huelga han lanzado el siguiente comunicado en el que reivindican el caracter político del conflicto y critican a la alcaldesa por no mostrar la voluntad de resolver la situación
Llevamos cuatro meses de huelga indefinida por un convenio propio, y unas condiciones laborales dignas. Durante estos cuatro meses de huelga; hemos sido reprimidas con violencia en los piquetes por parte de los municipales, estamos siendo acosadas por secretas que nos siguen por la ciudad y vigilan en cada movilización, la empresa nos está ninguneando con unas ofertas ridículas y miserables, ha denunciado a 11 compañeras por lo penal y la Sra concejala del Departamento de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, de la que depende nuestro servicio, también ha interpuesto una denuncia por una parodia realizada en las hogueras de San Juan.
El Gobierno Vasco a petición del ayuntamiento y de la empresa, nos ha impuesto unos servicios mínimos abusivos y totalmente abiertos al criterio de la empresa. Además, la empresa se está negando a recoger las bajas y a pagarlas, lo que es una violación de nuestros derechos fundamentales como trabajadoras.
Durante todo este tiempo la Sra Maider Etxebarria, alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, ha permanecido desaparecida del conflicto laboral sin dar ninguna señal de querer resolver esta situación, puesto que no ha concedido ni una sola reunión al comité de huelga.
La única noticia que hemos tenido de ella ha sido la semana pasada, a través de los medios de comunicación, donde nos acusa con una chulería y prepotencia inusual en alguien que quiere resolver un conflicto, de: “ una huelga injustificable, que es más por cálculos políticos que laborales y de tener una solución viable en la mano”.
Primeramente decirle a la Sra Etxebarria que todo es política, partiendo de ahí, claramente que es una huelga política, pero no desde donde usted la quiere enfocar, ya que lo que intenta con estas declaraciones es quitarse la presión del conflicto laboral de encima.
Todas nuestras decisiones son tomadas en asamblea por el conjunto de las trabajadoras de Enviser, la asamblea es una herramienta de empoderamiento de las trabajadoras, un espacio de debate abierto donde hemos decidido tumbar las ofertas irrisorias que se nos han planteado desde la empresa y la de Gobierno Vasco, que venía a ser la misma que la de la empresa, también en esos debates hemos decidido modificar la plataforma inicial, haciendo hasta dos propuesta. TODO EL PODER A LA ASAMBLEA, si su partido no fuera a hacer el paripé el 3 de Marzo quizá lo recordaría.
Se trata de una huelga política, ya que nos encontramos en esta situación debido a las decisiones políticas llevadas adelante por su equipo de gobierno y de los anteriores, que priorizan el beneficio de grandes multinacionales a costa de la precarización de los trabajadores de las subcontratas del ayuntamiento. Solo hay que ver la licitación del contrato de basuras, que quedó vacío y ante la presión de las multinacionales el ayuntamiento no dudó en aumentar la partida presupuestaria de dicho contrato, mientras que cuando somos las trabajadoras de las subcontratas quienes exigimos un convenio propio y unas condiciones dignas de trabajo se nos deniegan por decisiones políticas.
No pida disculpas a la ciudadanía y póngase a trabajar para dar una solución a este conflicto, ya que hasta ahora ha estado usted desaparecida, ejerciendo una autentica dejadez de sus deberes y obligaciones como alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, siéntese con nosotras y haga por entender nuestra situación de precariedad, dejando de lado su ego y prepotencia, para llegar entre todas a una solución viable para todas las partes, esta situación no es agradable para nadie, pero sobre todo para las trabajadoras que llevamos cuatro meses de huelga, Sra Etxebarria este conflicto se soluciona con voluntad política.