
Muro de solidaridad y denuncias:
Camarada Arenas:
-Entrevista a Arenas en la revista Supernova.
Difusión y traducción a francés de la última entrevista a ‘Arenas’ por Sare Antifaxista.
Entretien avec le camarade Arenas, juillet 2025.
Manuel Pérez, camarade Arenas: «La montée du fascisme est un symptôme de la crise que traverse le système capitaliste»
–https://revuesupernova.com/entretien-avec-le-camarade-arenas-juillet-2025/

Cumpleaños presos políticos:
-Pablo Hasel
El preso político Pablo Rivadulla Duró cumple 37 años de edad el sábado 9 de agosto.
Lleva en prisión cuatro años y medio.
Rompe el aislamiento. Escríbele una postal o cartita.

Cárceles = cementerios:
-La familia de un preso fallecido en una cárcel canaria pide justicia.
La acusación particular exige una pena de cuatro años de cárcel para el médico que lo envió a un régimen de aislamiento pese a presentar síntomas de un infarto.
Moisés Santana murió el nueve de noviembre de 2023 por un infarto agudo de miocardio en una celda del centro penitenciario Las Palmas II (Juan Grande), donde estaba internado desde hacía casi tres años. Llevaba días con fuertes dolores en el pecho, desvanecimientos y un dolor que le impedía pegar ojo. Desesperado, fue al médico para contarle lo que le estaba pasando, pero este solo vio síntomas de una contractura cervical y, bajo la creencia de que estaba fingiendo un empeoramiento, lo envió a un régimen de aislamiento. En cuestión de dos horas, había fallecido.
Tenía 41 años de edad y dejó tras de sí a una viuda, tres hijos menores, una madre y tres hermanas destrozados por la pérdida. Los últimos dos años los han pasado con el corazón en un puño, mientras veían cómo avanzaba paso a paso una investigación dirigida a dirimir responsabilidades. Ahora, se han visto suficientes indicios para dar por concluida la instrucción y procesar por un presunto delito de homicidio por imprudencia grave al doctor que lo atendió en la prisión, identificado con las iniciales J.J.C.O., una decisión que deja el caso a las puertas de juicio.
*Médico, carceleros y sus responsabilidades
Santana no había tenido ningún problema en prisión, pero ese día de 2023, empezó a manifestar que sufría intensos dolores torácicos que se habían extendido hasta su brazo izquierdo, así como una sensación de adormecimiento en las extremidades superiores, los cuales son algunos de los síntomas característicos del síndrome coronario agudo.
«A pesar de ello, los funcionarios del módulo no tomaron en consideración sus quejas, limitándose a administrarle paracetamol en varias ocasiones», refiere la acusación particular en su escrito. Durante la noche del ocho al nueve los dolores fueron tan intensos que no podía dormir y sus gritos tampoco dejaron pegar ojo a su compañero de celda. Sin embargo, ninguno de los dos se atrevió a pedir ayuda a través del interfono, ya que, según un testigo, el personal de la prisión siempre les advertía de que ese medio solo debía emplearse en casos de vida o muerte.
Esperó por tanto a la mañana siguiente y, sobre las 09.33 horas, fue trasladado por una funcionaria a la enfermería del centro. Tras sufrir un desvanecimiento, fue atendido por el encausado, al que le contó sus síntomas. El doctor le practicó un electrocardiograma que reveló hallazgos sugestivos de isquemia miocárdica, pero concluyó que se trataba de una contractura dorsal-cervical. Durante el reconocimiento no se empleó el estetoscopio, no se le comprobó el pulso ni se le midió la presión arterial. Es decir, se omitieron «maniobras diagnósticas básicas exigibles ante un cuadro clínico potencialmente grave», conforme al relato de la familia.
El médico acordó devolverlo a su módulo sin un tratamiento y sin dejarlo en observación. Pero, apenas una hora después, volvió a la enfermería en brazos de tres internos, semiinconsciente, tras haber sufrido reiterados episodios de síncope. Explicó que seguía con un dolor insoportable en el pecho, aunque en esta ocasión no se le volvió a repetir la exploración clínica.
«El doctor manifestó que Moisés ya había sido evaluado y que fingía. Literalmente, lo tumbó boca abajo en la camilla, le dio un golpe en la espalda y dijo: este tío no tiene nada, llamen al jefe de servicio», es la versión de la acusación particular. A las 11:02, tras haber pasado apenas siete minutos, terminó la consulta y el encausado autorizó su traslado a una celda de aislamiento por «alterar el funcionamiento del centro». En torno a las 13:00 horas, fue hallado muerto.
El fallecimiento, según los forenses que examinaron el cuerpo, fue por una trombosis oclusiva de la arteria coronaria, consecuencia de un infarto agudo de miocardio no tratado.
«La deficiente atención médica, el diagnóstico desacertado sin descartar patologías graves, la falta de tratamiento, la omisión de observación clínica y la decisión de autorizar el aislamiento de un paciente con síntomas de emergencia médica constituyen un conjunto de actuaciones negligentes que determinaron el fallecimiento evitable del interno», concluye la acusación particular.

Internacionalismo:
-Programa especial en el cierre de temporada de los compañeros de Alerta Gorria irratia.
Debate con Pablo González, Daniel Lobato y Taher Alí.
71 minutos.
-https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/KtbxLxgZZtBCbQSBsBKTVpHjJHxxbKLNmL?projector=1

Casos ‘aislados’:
-Manuel Vallecillo Galeano: un agente de la autoridad que trafica con odio.
El policía municipal de Reinosa publicó uno de los hilos con más impacto en X, para promover las cacerías nazis en Torre-Pacheco.
Manuel Vallecillo Galeano, escondido tras el perfil @ESnomanu, fue publicando a partir del 11 de julio una serie de hilos plagados de bulos y desinformación sobre los incidentes en Torre-Pacheco alentando los disturbios y las cacerías de grupos neonazis en dicha localidad murciana.
Vallecillo lleva tiempo alimentando teorías conspiranoicas sobre el reemplazo racial en España y sus posts son un claro ejemplo de cómo se implementan las campañas de odio en redes sociales.

Migrantes, hermanos de clase:
-No son migrantes, son empresarios murcianos.
José Ángel Antelo, líder de Vox en Murcia, ha exigido conocer los nombres de quienes «perturban la seguridad de nuestros ancianos y de nuestras mujeres».
Ahí les va: Juan Castejón Ardid, José Antonio Arce López, Juan Peque Álvarez, José Jara Albero, Antonio Giménez Pelegrín, Antonio Morales Nicolás y Juan Martínez Fernández.
Son los nombres de los empresarios de Murcia que violaron a 11 niñas de entre 14 y 17 años, víctimas de una red de prostitución.
Ninguno de ellos ha pisado la cárcel.
Vox no dijo ni una palabra, porque todos comen jamón.
De: Pablomaca_

-“La única minoría peligrosa son los ricos”

Vamos a hablar de familias:
-Mayor.
El padre de Jaime Mayor Oreja, José María Mayor Lizarbe, un ginecólogo que trabajaba en el Hospital Nuestra Señora de Aránzazu en San Sebastián, fue vinculado a una trama de presunto robo y tráfico de bebés en el País Vasco, ocurrida entre las décadas de 1940 y 1990.
Esta red, que operó durante el franquismo y los primeros años de la democracia, involucró a médicos, comadronas y monjas en varios hospitales de Guipúzcoa, con un total de 168 casos documentados, de los cuales 81 se relacionan específicamente con el hospital donde ejercía Mayor Lizarbe.
Las acusaciones apuntan a que se falsificaban documentos y se declaraban bebés como fallecidos para luego entregarlos a otras familias, a menudo mediante adopciones ilegales.
De: Iñaki Errazkin.

-Parecen nazis…
Pero son modélicos ciudadanos indignaos pro-euro-peos.
Viñeta de Jkal.