
África: Esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda.
Sudáfrica
-I de III-

El país con el primer proletariado de África.
Sudáfrica (la llamada Unión Sudafricana que formaron los ingleses en 1910), fue el primer país africano que empleó el trabajo asalariado en las explotaciones mineras y agrícolas destinadas a la exportación. Lo hizo posible el temprano arraigo y desarrollo de una numerosa y pujante comunidad de colonos blancos que, con las ambiciones burguesas y técnicas modernas, había llegado a extraer más de la mitad del oro y platino de la producción mundial y el 90% de los diamantes, desarrollando la industria transformadora rápidamente y convirtiendo a las ciudades en grandes centros industriales. Centenares de miles de mineros negros, antiguos labriegos para el autoconsumo, dejaron de ser temporeros para convertirse en proletarios permanentes; siendo los primeros en el continente, a finales del s. XIX, en emplear las huelgas en sus luchas.
Desde principios del s. XX, el movimiento obrero sudafricano comenzó a crear sus organizaciones sindicales y políticas. Ya en 1915, la Liga Socialista Internacional se opuso a la I GM, abogando por la unidad del proletariado mundial y por la unidad de los obreros sudafricanos sin distinción de razas. En medio de unas tradiciones racistas muy arraigadas, fue realmente avanzado que los obreros blancos, de origen europeo, admitieran en sus filas a obreros negros. Esto dio lugar a que la Liga se adhiriera a la Internacional Comunista y acabara, en 1921, transformándose en el Partido Comunista de África del Sur, el primero del continente, con lo que se mostraba cómo las noticias de la Revolución rusa y del auge revolucionario en Europa, habían inspirado y alentado grandemente a los comunistas sudafricanos y a un movimiento obrero que, en 1920, ya era capaz de llevar a cabo grandes huelgas en todos los puertos del país o en las minas, con varias decenas de miles de huelguistas.
La progresiva incorporación de intelectuales, artesanos, tenderos, etc., a la Asociación de Obreros de la Industria y el Comercio, significó que la dirección del movimiento de liberación nacional dejó de estar bajo la influencia de los tradicionales jefes tribales, para orientarse hacia la lucha contra toda explotación y contra el colonialismo, además del uso de todo tipo de métodos de resistencia y de organización. El país sudafricano ejerció notable influencia en los países limítrofes y más allá. Las decenas de miles de trabajadores temporeros que empleaba Sudáfrica, provenientes de esos países, divulgaron las experiencias de sus luchas y las ideas revolucionarias como obreros, ahora conscientes, de sus derechos.

*El régimen del “apartheid” desde 1945 hasta 1991
Hasta el final de la II GM, el régimen del colonialismo británico se había basado en una descarada y brutal discriminación racial; régimen que igualmente habían extendido a Namibia, (colonia anexionada tras la derrota alemana en la I GM). Para entonces necesitaban reemplazar ese régimen por un modelo más moderno y eficiente, pero igual de segregacionista y optaron por el del “apartheid” (“separación” en idioma africáns). No sabiendo como contener el crecimiento de la población nativa y como dificultar su toma de conciencia, junto al terror fascista y a la ilegalización de toda organización o lucha de los negros, trataron de dispersar a poblaciones enteras en las antiguas reservas, conocidas como “bantustanes” donde, en la época anterior, habían confinado a los miles de parias sin trabajo. La novedad era que, a estas reservas, se les daba la categoría de “autónomas” o “independientes”. Bantustanes pobrísimos y sin recursos debían hacerse cargo de una población creciente. Al mismo tiempo, las potencias imperialistas encontraban en el “apartheid” la mejor forma de preservar sus intereses en la zona, en un momento en que comenzaban a tomar impulso los movimientos anticolonialistas apoyados por la URSS y otros países socialistas. … /…
Continúa el domingo 3 de agosto.