
Revolución, Resistencia y Memoria.
Patrimonio de la Humanidad.
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Estado español.
Y II.

-Refugios de la guerra contra el fascismo, en Almería.
La construcción de esta estructura defensiva para protegerse de los bombardeos masivos de la ciudad se llevó a cabo entre febrero de 1937 y la primavera de 1938, y dirigió los trabajos el arquitecto Guillermo Langle. Podía albergar entre 34.000 y 40.000 personas, contando con un desarrollo de casi 5 km, de los que en la actualidad es visitable cerca de uno.

Se encuentran excavados a 9 m de profundidad, con una anchura de 2 m, y cubrían gran parte de las diferentes zonas de la ciudad almeriense. Contaban con 101 entradas, algunas de ellas de tipo privado (iglesias y domicilios de clase alta), aunque en ocasiones permanecían también abiertas a la población en general.
En el interior, además de los espacios para protegerse de las bombas fascistas, los refugios contaban con almacenes de alimentos y agua así como con quirófanos.
La zona visitable fue rehabilitada en 2006, la entrada se sitúa en la plaza Manuel Pérez García y cuenta con un espacio expositivo.

-Museo-Refugio de la guerra civil española, en Cartagena.
El refugio fue construido en la ciudad de Cartagena en 1937 para proteger a su población de los bombardeos como el que tuvo lugar el 25 de noviembre de 1936 por parte de la Legión Cóndor de Hitler en apoyo al dictador Franco.

Durante la guerra, la ciudad fue duramente castigada por el ejército franquista, en colaboración con las fuerzas aéreas de Alemania e Italia, por el hecho de contar con una importante base naval que albergaba a gran parte de la flota republicana. Este espacio defensivo llegó a alcanzar una capacidad de 5.500 personas y fue construido en la ladera del monte de la Concepción. Además de este, se excavaron otros refugios en distintas zonas de la ciudad, así como en las áreas rurales.
Fue musealizado en 2004 y se accede a él por la calle Gisbert n. 10. El museo se encuentra en el propio espacio del refugio y dispone de dos salas, una de ellas dedicada a la vida cotidiana en tiempos de la guerra y otra referente a las defensas activa y pasiva. En el lugar se llevan a cabo exposiciones de carácter temporal.

-Monumento a las Brigadas Internacionales, en Morata de Tajuña.
Se levanta en pleno escenario de la batalla del Jarama, en el cerro de Casas Altas, una zona de trincheras y cuevas refugio construidas durante la batalla. Fue inaugurado en 2006 y consiste en una escultura de 3 m de Martín Chirino en la que se representan dos manos agarradas entre sí, simbolizando la hermandad.

En 1938, la 18ª Brigada Mixta, situada en Morata de Tajuña y perteneciente al Ejército Popular de la República, inauguró en un cementerio de campaña un sencillo monumento a los caídos de las Brigadas Internacionales, posteriormente derribado por los franquistas. Consistía en un antebrazo y un puño tallados en caliza por un soldado de la brigada, con la inscripción “La 18ª Brigada, a los héroes y a los camaradas internacionales caídos en defensa de la República”.
En el pueblo de Morata de Tajuña, en cuyo término municipal se encuentra el monumento, se abre un museo de la Guerra Civil con abundante material bélico y utensilios de los combatientes, algo excepcional en el Estado español.

-Tumba de La Pasionaria, en Madrid.
Dolores Ibarruri murió el 12 de noviembre de 1989 en Madrid y fue enterrada en el cementerio civil de la ciudad, situado en el barrio de Las Ventas. Nació en Gallarta (Euskal Herria) en 1895, en el seno de una familia minera, y desde muy joven tuvo que trabajar debido a las condiciones económicas de su familia, adentrándose en la lectura y educación marxista, básica para su posterior lucha por la liberación de la clase obrera. En 1920 participó en la fundación del Partido Comunista Español, y un año después se formó el Partido Comunista de España.
A lo largo de su vida fue encarcelada varias veces por su actividad política, siendo elegida diputada por Asturias en las elecciones de 1936. Tras la victoria del franquismo vivió exiliada en Moscú entre 1939 y 1977, y después de la muerte de José Díaz en 1942 fue nombrada secretaria general del Partido Comunista de España (PCE), dimitiendo en 1959 y siendo relevada por Santiago Carrillo. Fue asimismo miembro del secretariado de la Internacional Comunista. Tras morir el dictador Franco, volvió a España y fue elegida nuevamente diputada por Asturias.

Su hijo Rubén falleció durante la 2ª Guerra Mundial en la batalla de Stalingrado y su cuerpo reposa en la avenida de los Héroes Mártires de esta ciudad.

-Monumento a los abogados de Atocha, en Madrid.
El monumento a los cuatro abogados y un sindicalista asesinados se sitúa en la plaza Antón Martín de Madrid desde el año 2003, justo frente al n. 55 de la calle Atocha, donde resultaron muertos. La composición de bronce representa El Abrazo de Juan Genovés.
En 2007 se colocó una placa explicativa de los hechos con el texto “Para el conocimiento del pueblo de Madrid y quienes nos visitan”. El Abrazo de Genovés era un cuadro pintado en los años 70 que sirvió para reivindicar la amnistía y la libertad y del que se editaron miles de copias; una de ellas estaba colgada en el despacho de Atocha en el que fueron asesinados los abogados.

El 24 de enero de 1977, unos pistoleros mataron a los cuatro abogados y a un sindicalista y dejaron gravemente heridos a otros cuatro abogados tras haberlos juntado en una sala para acribillarlos. Todos ellos trabajaban en un despacho de abogados laboralistas vinculados al sindicato CCOO y al PCE. Apoyaban los derechos socio-laborales de los trabajadores en su lucha contra la patronal y el régimen fascista. Sucedió en la llamada transición, algo que nunca significó un corte histórico con el régimen del franquismo, ya que el poder continuó en manos de las mismas clases dominantes y no se tocaron los aparatos del Estado, quedando impunes todos los crímenes cometidos en las décadas de la dictadura.
Fueron condenados siete ultraderechistas vinculados a Fuerza Nueva, Falange Espa-ñola y Guardia de Franco, pero no se quiso llegar a más; los juzgaba el Tribunal de Orden Público, recién reconvertido en la Audiencia Nacional. Los condenados cumplieron una mínima parte de sus penas. Entre los años 1976 y 1978 decenas de antifascistas fueron asesinados, en la mayoría de los casos impunemente. Hoy, numerosas calles. y plazas del Estado español llevan el nombre de Abogados de Atocha.