
Muro de denuncias:
“50 años de libertad”:
-La llamada telefónica que relaciona a Juan Carlos de Borbón con la trama de ‘Montejurra 76’
Una carta póstuma revela una conversación telefónica entre el ahora rey emérito, el gobernador civil de Navarra José Luis de Gordoa y Ramón Merino, dirigente de la UNE (Unión Nacional Española), horas antes de los trágicos sucesos con el resultado de dos muertos.
José Miguel Ruiz de Gordoa Armentia, hijo de quien fuera gobernador civil de Navarra durante los llamados “sucesos de Montejurra”, José Luis Ruiz de Gordoa, relaciona al rey emérito en la trama de unos hechos clasificados por la Audiencia Nacional como acto terrorista. Así se refleja en una “carta póstuma” que el hijo del gobernador dejó preparada para publicar tras su muerte, ocurrida el pasado 3 de abril de 2025 en Vitoria como consecuencia de una larga enfermedad.
En esa carta también se considera depositario de una documentación, difundida en enero de 2023 por Público, que modifica radicalmente la versión oficial de aquel acontecimiento, que provocó la muerte de dos personas y una treintena de heridos al ser atacada una concentración carlista cerca de Estella (Navarra) por grupos armados de extrema derecha españoles y extranjeros, en buena parte contratados por los servicios secretos, según demuestra dichos documentos. Hasta la aparición de esta documentación, la versión facilitada por el Gobierno aún franquista de Carlos Arias-Navarro afirmaba que había sido una pelea entre carlistas y que las fuerzas del orden evitaron males mayores.
Sin embargo, los citados documentos oficiales constatan que la iniciativa, planificación, organización y financiación de la denominada “Operación Montejurra 76” fueron obra del Ministerio de Gobernación de Manuel Fraga, participando igualmente la entonces Secretaría General del Movimiento, a cuyo frente se encontraba Adolfo Suárez, y varios ministerios más, entre ellos los de Información, Ejército y Exteriores.
Según esos informes, algunos con membrete de “secreto” o “reservado”, el operativo estaba formado por una parte civil y otra policial y militar. Ambas aparecían interconectadas, complementándose entre sí, ya que distintos gobiernos civiles se encargaban de facilitar los salvoconductos, documentos, logística e incluso alojamientos para los integrantes de la parte civil de la trama.
Esa parte civil tenía “una dirección política”, destacando Ramón Merino, dirigente de la UNE (Unión Nacional Española), una asociación legalizada por el Gobierno Arias-Navarro, mientras que el responsable de la policial era el propio gobernador civil de Navarra, José Luis Ruiz de Gordoa, que puso en marcha el despliegue de la Policía Armada y la Guardia Civil dos días antes de la concentración carlista del 9 de mayo.
Tal y como relata el hijo del gobernador en su carta póstuma, cuyo contenido se publica íntegro más abajo, jurando decir la verdad y que en sus palabras “no hay un ápice de mentira”, él fue testigo presencial de una conversación telefónica el 8 de mayo, es decir justo la víspera y cuando todo el plan ya estaba en marcha, entre su padre, Ramón Merino, y el ahora rey emérito Juan Carlos de Borbón, con quien el cabecilla de la trama civil tenía una estrecha relación.
Por este motivo, en la carta manifiesta su convencimiento de que el rey “estaba al tanto de toda la trama, exactamente igual que Fraga y todo el Gobierno, incluyendo Adolfo Suárez”, ya que el entonces ministro secretario del Movimiento, al que pertenecían los gobernadores civiles implicados, durante esa jornada sustituyó a Fraga, de viaje en Alemania, al frente del Ministerio de Gobernación. “No fue una pelea entre carlistas –subraya- sino un crimen de Estado con una trama que afecta claramente a la monarquía de Juan Carlos I”.
En su carta, que acompaña con resúmenes de los documentos igualmente manuscritos y rubricados con su firma, también arremete contra quienes aceptaron y divulgaron la versión franquista de los sucesos, mencionando especialmente a la periodista Victoria Prego. Aquellos hechos junto a los de Vitoria dos meses antes -cinco trabajadores muertos y más de cien heridos- tuvieron una gran repercusión pública y acabaron con el escaso prestigio del proyecto reformista de Arias-Navarro, acelerando de esta forma la Transición a la supuesta democracia.

Parte de la carta póstuma:
“La familia vivíamos en el Gobierno Civil de Pamplona. La víspera del 9 de mayo de 1976, fecha del famoso Montejurra, mi padre subió con un amigo a comer a casa, después de haber estado reunidos en su despacho. Me acuerdo perfectamente de su cara, a pesar del tiempo transcurrido. Era rubio-pelirrojo. También me acuerdo de su presentación ante nosotros: “Es Ramón Merino, descendiente directo del cura Merino, guerrillero que luchó contra los franceses. Ramón Merino dijo: “Joaungoikoa eta Lege Zarra” (Dios y Leyes Viejas)”, pero no como los nacionalistas. Era consejero del Reino y miembro de la Unión Nacional Española. Despachaba directamente con el rey Juan Carlos I, diariamente. Era de los máximos dirigentes sixtinos, partidarios de Sixto de Borbón y la persona a cuyo nombre estaban reservadas las habitaciones de todos los fascistas, pistoleros, etc. en el hotel Irache de Estella. Estas habitaciones fueron reservadas desde el propio Gobierno Civil. Para que vean que yo digo la verdad aunque duela.
La comida fue agradable, llamándome poderosamente la atención que Ramón Merino estuvo hablando a preguntas de mi familia exclusivamente de la familia real, del Rey, las infantas, la reina, etc. etc. No habló para nada de Sixto de Borbón ni de Carlos Hugo. Una vez acabada la comida, mi padre, Ramón Merino y yo nos sentamos alrededor de una mesa baja de mármol a tomar café. De pronto, Ramón Merino se levantó, cogió el teléfono y estuvo hablando durante 1 minuto aproximadamente. Acabó la conversación y ofreció el teléfono a mi padre, diciéndole: “Te quiere saludar”. Mi padre cogió el teléfono y respondió. Era Juan Carlos I, rey de España…”

Solidaridad con Palestina:
-Las y los acusados de boicotear a un hipermercado de Vigo por vender productos israelíes: «Lo volveríamos a hacer».
Ocho activistas propalestinos han sido juzgados este martes en Vigo por un delito leve de daños en un hipermercado de la cadena Carrefour, en donde entraron y adhirieron pegatinas alusivas a las muertes de mujeres y niños en Gaza en las estanterías y carritos de la compra. El portavoz del grupo anunció al finalizar la vista: «Vámolo volver facer». La protesta fue el 5 de noviembre del 2024 y, según explicaron a la jueza, formaba parte de un boicot a los productos israelíes y a la gran superficie.
Admiten los hechos que según los responsables de local les ocasionaron un perjuicio económico de 171 euros.
Seis de los enjuiciados se declararon culpables en el juicio celebrado en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo. Otros dos lo negaron todo y fueron absueltos por falta de pruebas.
Se trata en su mayoría de desempleados y jubilados que afrontan el pago de 45 días de multa de tres y cuatro euros al día y el pago de 13,75 euros por productos que no pudieron ser reutilizados, 12,78 por carcasas en las que quedaron restos de pegatina y 141,99 euros por el coste de personal de la limpieza. El total de la indemnización es de 171,46 euros y el las multas oscila entre 135 y 180 euros.

El portavoz de los acusados anunció, en su derecho a la última palabra, que continuarán su boicot hasta que cesen las muertes de civiles en Gaza o la cadena de hipermercados retire su ayuda a una empresa israelí con conexiones con el conflicto. «Este xuízo é unha vergoña, nos reclaman gastos irrisorios para un supermercado que factura eses cartos nuns segundos, seguiremps mentras morran a diario crianzas, o vamos volver facer».
Poco antes de entrar en los juzgados, más de medio centenar de simpatizantes, hicieron a los procesados un paseíllo con vítores y aplausos. La concentración desplegó pancartas a favor del fin de la guerra en Gaza y donde solicitaban el boicot a productos israelíes, desinversiones empresariales y la aplicación de sanciones. Además, criticaron al hipermercado por colaborar comercialmente.
Vídeo:

Sionismo y música:
-El fondo proisraelí KKR se hace con los grandes festivales españoles de música.
Controla eventos como Sónar, Viña Rock o Resurrection Fest mientras expande su negocio con la promoción inmobiliaria en territorios palestinos ocupados ilegalmente y la creación de centros de datos para las grandes tecnológicas.
Tras invertir en firmas israelíes de ciberseguridad, aportar capital para centros de datos y poseer la propiedad mayoritaria del conglomerado mediático que ofrece viviendas en territorios palestinos, el fondo Kohlberg Kravis Roberts, más conocido por las siglas KKR, es también desde enero uno de los principales proveedores de ocio y espectáculos musicales a nivel mundial.

En 2024, KKR aterrizó en la música mediante la compra de Superstruct Entertainment, grupo que organiza hasta 80 festivales en todo el mundo, entre ellos algunos de los eventos más conocidos que se celebran en España. Como publicaba Nando Cruz en enero de este año, Sónar, Viña Rock, Resurrection Fest, Monegros Desert Festival, Arenal Sound o el FIB de Benicàssim funcionan bajo la estructura de Superstruct y, por tanto, desde el año pasado, de KKR, que cerró el acuerdo de compra de la promotora por 1.400 millones de euros.
KKR participa en la promoción inmobiliaria en los territorios ocupados ilegalmente por Israel en Palestina. Lo hace a través de otro conocido conglomerado, el grupo alemán Axel Springer, del que KKR es principal inversor desde 2019.

*El BDS pide a los grandes festivales y a las instituciones que se alejen del fondo
Uno de los mensajes públicos que ha denunciado los vínculos entre los macroeventos de ocio y esta firma ha venido desde el BDS Galiza. A propósito del anuncio de grandes carteles como el del Resurrection Fest u O Son do Camiño, cuya coorganización también depende, en última instancia, de KKR, desde la organización propalestina, y siguiendo la estela de lo ocurrido con Boiler Room, han llamado a las empresas creadoras y principales anunciantes, así como a sus trabajadores y trabajadoras, a tomar una posición clara al respecto y distanciarse públicamente de la participación de KKR en la ocupación de tierras palestinas por parte del Estado de Israel…

Humor cáustico:
-Tras las bajas vitales, próximo cartel del Viña rock 2026.
Decenas y decenas de grupos musicales han editado comunicados, cartas, retirada de eventos, tras conocerse que el fondo proisraelí KKR se ha hecho con casi todos los grandes conciertos y macrofestivales en el Estado español.
Desde grupos cabeza de cartel, hasta decenas de bandas que han mostrado su total repulsa a Israel y su apoyo a Palestina.
El Viña Rock, por ejemplo, ya está buscando un cartel para su cita de 2026…

Convocatorias:
-XIII Jornadas por la Amnistía.
Reprimen al movimiento de vivienda para que siga siendo un negocio. Frente a ello, las 8 de CaixaBank se mantuvieron firmes, se declararon en insumisión judicial y no fueron al juicio. Porque defender nuestros derechos no es un delito, es un deber democrático.
Este sábado nos lo contarán. ¡Os esperamos!
24 mayo. La Enredadera de Tetuán.
MAR Madrid.