
África esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda.
Congo
-y III-
Lumumba y Kabila… Lucharon por una Soberanía, aún Pendiente.
Viene del domingo 1 de junio.

…/… En 2001, Kabila fue asesinado por uno de sus guardaespaldas y esta segunda Guerra Civil aún se prolongó hasta 2003, que se saldó con la cifra de cerca de 4 millones de víctimas, de la que los neocolonialistas y sus cómplices locales mantienen en el olvido.
Aunque a Kabila le sucedió su hijo Joseph, este renunció a continuar con el proyecto revolucionario de su padre en pos de lograr una verdadera soberanía para el Congo, plegándose a los intereses de las potencias imperialistas. Hasta el día de hoy nunca han dejado de producirse conflictos por todo el país, manteniéndose una guerra permanente. Unos 120 grupos mercenarios y milicias étnicas formadas en torno a señores de la guerra o jefes tribales, son financiados y armados por diversos países imperialistas, principalmente por EEUU y Francia, interesados en mantener las disputas y rivalidades étnicas de todo tipo, a fin de impedir una independencia real. Así es como las multinacionales Nokia, Erikson, Siemens, Sony, Bayer, Intel, Hitachi, IBM, etc. están obteniendo del Congo miles y miles de toneladas de los minerales de muy alto valor que necesitan sus productos. De ello se encargan esos grupos de mercenarios armados que actúan y reprimen con total impunidad para mantener el control que Ruanda y Uganda, en su función de agentes de las multinacionales, tienen sobre los territorios mineros.

En el expolio sistemático de las riquezas del país continúa empleándose una sobreexplotación extrema sobre decenas de miles de mineros, con la que se obtienen tasas de ganancia exorbitantes junto al trabajo asalariado y un trabajo forzado, semiesclavo, impuesto gracias a la represión. Las poblaciones campesinas o ganaderas son hostigadas por grupos mercenarios, forzadas a abandonar sus poblados para convertirlas en mineros, otros muchos son reclutados por la fuerza, disponiendo de una cantera de mano de obra barata e inagotable, que duerme y se alimenta en la selva montañosa de la zona por sus propios medios. También se emplean a miles de niños, cuyos cuerpos pequeños pueden más fácilmente adentrarse en las minas a ras de tierra.
La región del Kivu, antaño tierra muy productiva, tras décadas de guerra, ha perdido su fertilidad, lo que ha llevado al empobrecimiento de la población; a mujeres, niños y jóvenes sin perspectivas y campesinos, solo les queda recurrir a una agricultura de subsistencia. El pueblo congoleño viene sufriendo una guerra inacabable, desde 1996, impuesta por las insaciables necesidades de la industria tecnológica internacional, siendo esta guerra uno de los mayores crímenes actuales que se mantiene en el mayor de los anonimatos e indiferencia.