
-Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad.
Xabier Peñalver. Txalaparta
Catalunya
I de II

-Refugios antiaéreos de la Guerra Civil, en Barcelona.
Los sistemáticos bombardeos de Barcelona tras la sublevación franquista de 1936 fueron llevados a cabo por los Ejércitos de Alemania e Italia. Por ello, la Generalitat de Catalunya, desde su Junta de Defensa Pasiva, encargó un sistema de refugios al ingeniero Ramón Perera, que decidió realizarlos bajo tierra y con acceso por las escaleras de los bloques de viviendas o directamente desde la calle. Fueron ideados para resistir la fuerza de las bombas y su onda expansiva. La población colaboró en la construcción de 1.400 refugios en Barcelona.

Entre ellos ae pueden destacar varios. Por un lado, el 307 de Poble Sec está situado en la base de la montaña de Montjuic, tiene 400 m de túneles y una capacidad para 2.000 personas; cuenta con cisterna de agua, cocina y farmacia y ha sido recientemente restaurado. Por otro lado, el refugio de la plaza del Diamante, localizado en el barrio de Gracia, fue abierto al público en 2006, tiene 250 m de desarrollo a 12 m de profundidad y es válido para 200 personas; se encuentra muy bien conservado. Asimismo, el refugio de la plaza de la Revolución, también en Gracia, en su momento ocupó la totalidad de la plaza, y fue construido a 11 m de profundidad. Finalmente, en el refugio del palacio de les Heures se protegía el president de la Generalitat, Lluís Companys, durante los bombardeos.

-Poble Vell, en Corbera d’Ebre
El Poble Vell se levanta sobre una colina en el borde de las sierras de Cavalls y Pàndols, y fue la ubicación original de Corbera d’Ebre. Fue destruido en 1938 por las tropas franquistas durante la batalla del Ebro, en laguerra civil española.

Desde 1995, se ha instalado un museo al aire libre sobre las ruinas, con una exposición permanente de esculturas inspiradas en las letras del abecedario (Abecedario de la Libertad) elaboradas por 25 artistas. Además de las ruinas, es posible visitar la iglesia, convertida en centro de interpretación. En la plaza, frente a la iglesia, se han levantado diversos monumentos. Uno de ellos, el del escultor José Luis Terraza, está dedicado a las Brigadas Internacionales. En las proximidades, dentro del pueblo actual, se abre un centro expositivo. La destrucción total del pueblo hizo que sus vecinos se trasladasen a la parte baja del cerro, construyendo nuevas casas y quedando la zona alta como símbolo de la barbarie del dictador Franco.
En 1992 las ruinas fueron declaradas bien cultural de interés nacional por la Generalitat de Catalunya.

-Memorial Espacios de la Batalla del Ebro.
En Corbera d’Ebre, Vilalba dels Arcs, Batea, Piunel de Brai, La Fatarella.
La batalla del Ebro fue uno de los acontecimientos más dramáticos de la guerra civil española, tanto por las muertes como por sus consecuencias políticas. Comenzó en julio de 1938 y finalizó a mediados de noviembre. Murieron miles de combatientes de ambos bandos y trajo consigo la caída de Catalunya, la pérdida de sus órganos de gobierno, el fin del progreso de la cultura, la pérdida de la oficialidad del idioma y otras gravísimas consecuencias. Del mismo modo, significó la caída de la Segunda República.

Esta batalla está representada en una serie de espacios históricos y centros de interpretación de gran valor para el mantenimiento de la memoria histórica. En la actualidad son cinco dentro del territorio catalán, y trata cada uno de ellos, de forma monográfica, un tema o aspecto: Corbera d’Ebre (115 días); Vilalba dels Arcs (soldados en las trincheras); Batea (hospitales de sangre); Pinell de Brai (las voces del frente) y La Fatarella (internacionales en el Ebro).
En la colindante provincia de Zaragoza (Aragón), dentro de la localidad de Fayón, se abre otro de estos museos relativos a la batalla del Ebro.

-El Fossar de La Pedrera, en Barcelona.
Se localiza en la vertiente sur de la montaña de Montjuic y se utilizó como fosa común de 4.000 víctimas de la represión del general Franco. Durante la Guerra Civil se enterraron en el lugar los muertos en los bombardeos de la aviación fascista y, tras la caída de la República, los que el dictador fusiló entre 1939 y 1952. Fusilados que eran enterrados en cajas de madera cubiertas de cal viva.

El presidente de Catalunya, Lluís Companys, fue ejecutado por el régimen el 15 de octubre de 1940 en el castillo de Montjuic, tras ser entregado en Irun por la Gestapo al Gobierno franquista, siendo posteriormente torturado en Madrid. Al morir, gritó: “Per Catalunya!”.
A continuación iba a ser enterrado en una fosa común pero su hermana logró a tiempo identificar el cadáver e inhumarlo en un nicho que había alquilado, si bien en la placa no constaba su nombre, permaneciendo así 45 años. En 1985 se inauguró un memorial diseñado por los arquitectos catalanes Beth Galí, Marius Quintana y Pere Casajoana, y se depositaron sus restos en un mausoleo.
Además, en este amplio espacio existen homenajes a las víctimas del nazismo, a los inmolados por la libertad de Catalunya, a los libertarios muertos por el franquismo y a los fallecidos de las Brigadas Internacionales.