
Internacional:
Palestina
-Ante genocidio, masacres y limpieza étnica, Occidente guarda silencio cómplice.
Gaza. Israel asesina en las últimas 48 horas a 92 personas. La cifra del genocidio supera los 51.200 palestinos asesinados.
117.000 palestinos heridos.
Miles de desaparecidos, presos políticos, centenares de miles de exiliados…

*Ahmad Manasra, detenido a los 13 años, fue liberado a los 23 con secuelas físicas y mentales tras casi una década en prisión israelí.
Detenido a los 13 años por fuerzas de ocupación israelíes, Ahmad Manasra fue liberado a mediados de abril de una prisión israelí con 23 años, llevando consigo cicatrices físicas y psicológicas tras casi una década de encarcelamiento.
Su liberación provocó tanto alivio como renovada indignación respecto a la judicialización de menores palestinos en tribunales militares israelíes, en un contexto de cifras récord de niños palestinos encarcelados por Israel.
Junto a Manasra, varios otros palestinos también fueron liberados, todos ellos con signos visibles de tortura, evidencias vivientes de las condiciones inhumanas en las prisiones militares israelíes.
El arresto arbitrario de Manasra en octubre de 2015 se produjo tras ser falsamente acusado de apuñalar y herir a dos colonos israelíes en la ocupada Al-Quds (Jerusalén) Este.
Sin embargo, luego de varias audiencias e investigaciones, se determinó que Manasra no tuvo participación en el ataque. A pesar de ello, en 2016 fue condenado por intento de asesinato.
Durante años, el adolescente fue recluido en régimen de aislamiento, particularmente en la temida sección de aislamiento de la prisión de Eishel, en el desierto del Néguev, según pruebas disponibles.
Su permanencia allí tuvo consecuencias devastadoras, ya que los brutales interrogatorios, realizados sin notificación a sus padres ni presencia de abogados, le provocaron un trauma psicológico severo.

Tras su liberación, la alegría inicial pronto fue reemplazada por la trágica realidad del caso: Manasra apareció débil y desorientado.
La historia de Manasra no es un caso aislado. Cientos de niños palestinos continúan presos en cárceles israelíes bajo condiciones igualmente inhumanas, robándoles su infancia, según diversas organizaciones de derechos humanos.
En las últimas dos décadas, el régimen israelí ha detenido a unos 10 000 menores palestinos mediante detención administrativa, según datos de la ONU. Las cifras no oficiales son aún mayores.

Israel
-El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, ha prometido impedir la entrada de toda ayuda humanitaria en la asediada Franja de Gaza.
“Ni siquiera un grano de trigo entrará en Gaza”, declaró el criminal de guerra Smotrich al diario israelí Yedioth Ahronoth.
Mientras, los jefes de seis agencias de la ONU hicieron un llamado urgente a los líderes mundiales para que tomen medidas inmediatas que permitan la entrada de ayuda en Gaza. Las direcciones de OCHA, UNICEF, UNOPS, el PMA y la OMS exigen una acción firme, urgente y decidida para garantizar que se respeten los principios fundamentales del derecho humanitario internacional en Palestina, pero el resultado es nulo, entre otros muchas cosas por el bloqueo de EE.UU. en la ONU.

México
-Kenia Hernández, más de cuatro años presa política, rechaza declararse culpable para defender el derecho a la protesta.
Kenia Hernández está presa desde octubre de 2020, acusada de robo con violencia y ataque a las vías de comunicación. Abogada, defensora y activista afroindígena del pueblo amuzgo, originaria del estado de Guerrero, Kenia ha perseguido durante años la justicia para los pueblos y comunidades vulneradas, incomodando en el proceso a los poderes políticos y económicos del país. Ahora, sufre las consecuencias de lo que su defensa considera un “castigo ejemplar”, que busca demostrar que protestar por los derechos humanos y la justicia social está mal.
Su activismo la ha convertido en blanco de un sistema judicial que ha recurrido a la criminalización para acallar a quienes levantan la voz en defensa de los derechos humanos. A pesar de que no existe ninguna prueba directa que la vincule con los delitos de los que se le acusa, Kenia acumula ya nueve causas penales y federales que la mantienen privada de su libertad. Este proceso, según las organizaciones de derechos humanos que la apoyan, refleja un patrón sistemático de represión hacia las defensoras de derechos humanos, que afecta de forma particular a las mujeres indígenas y afrodescendientes.
En enero de 2025, su hijo Joel, de 12 años, entregó en mano una carta a la entonces jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, pidiendo la liberación de su madre. A pesar del compromiso de Sheinbaum de revisar el caso, tres meses después, no ha habido ninguna respuesta. La única opción que se le presenta a Kenia para salir de prisión es asumir su culpabilidad, lo que implicaría sentar un precedente peligroso: que una defensora de derechos humanos acepte públicamente que protestar está mal. Sin embargo, Kenia se niega a aceptar esta opción, pues hacerlo significaría traicionar sus principios y la lucha por la justicia que ha guiado su vida.

U.E.
-Los países con menos gasto militar, dirigidos y obligados a gastar más.
Todos ellos ya han anunciado un incremento del gasto militar en los próximos años en respuesta a las directrices militaristas marcadas por la UE.
Si nos atenemos al Índice Global de Paz, que examina el nivel de conflictividad, violencia y guerra de 163 países del planeta, el binomio militarismo-seguridad que enarbola la UE para justificar un rearme astronómico de 800.000 millones de euros se cae por su propio peso.
Para empezar, el país más pacífico y seguro del mundo ni siquiera tiene Ejército: Islandia.

Los diez primeros mejor valorados, menor gasto en defensa:
- Islandia
- Irlanda
- Austria
- Nueva Zelanda
- Singapur
- Suiza
- Portugal
- Dinamarca
- Eslovenia
- Malasia
Solo cuatro forman parte de la OTAN: además de Islandia, Portugal (1,5% de su PIB a defensa), Dinamarca (1,3%) y Eslovenia (1,3%).
Tres mantienen una política de neutralidad: Irlanda (0,22% de su PIB a defensa), Austria (0,8%) y Suiza (0,7%).
Y todos, salvo Singapur, destinan un porcentaje muy bajo de su presupuesto a gasto militar. Malasia p.e., el 1%.
Pero eso se acabó, por orden de la OTAN y la U.E.

-El reloj de la U.E.

EE.UU.
-Libro “El legado de la esclavitud. Cómo recuerda Estados Unidos su pasado más cruel”, de Clint Smith
Editado en marzo de 2025 por la editorial Capitán Swing, el libro, Ganador del Premio National Book Critics Circle 2021, comienza en la ciudad natal de Nueva Orleans del autor Clint Smith, donde nos guía en un inolvidable recorrido por monumentos y lugares emblemáticos que ofrecen una historia intergeneracional de cómo la esclavitud ha sido fundamental para dar forma a la historia colectiva de Estados Unidos y sus habitantes. La historia de la plantación de Monticello, en Virginia, la finca donde Thomas Jefferson escribió cartas en las que defendía la urgente necesidad de libertad mientras esclavizaba a más de cuatrocientas personas. La historia de la Plantación Whitney, una de las únicas antiguas plantaciones dedicadas a preservar la experiencia de las personas esclavizadas cuyas vidas y trabajo la sustentaron. La historia de Angola, una antigua plantación convertida en prisión de máxima seguridad en Luisiana que está llena de hombres negros que trabajan en los dieciocho mil acres de terreno prácticamente sin remuneración. Y la historia del cementerio de Blandford, lugar de descanso final de decenas de miles de soldados confederados. El legado de la esclavitud es una investigación profunda y una exploración conmovedora del legado de la esclavitud y su huella en siglos de historia de Estados Unidos.

*Clint Smith. Nueva Orleans (EE.UU.), 1988
Escritor, poeta y académico. También es autor de dos poemarios: Above Ground y Counting Descent, publicado en 2016, que ganó el Premio Literario 2017 al mejor libro de poesía del Black Caucus de la American Library Association.