
Internacional:
Ecuador
-Ecuador 2025. Preso Político de Nuestra América: OMAR CAMPOVERDE.
Crónica desde el encierro: El grito silenciado de Omar Campoverde
En el interior del Centro de Rehabilitación Social de Cotopaxi, Ecuador, las paredes no sólo encierran cuerpos. Encapsulan también el miedo, el hambre y la desesperación. Allí está recluido Omar Campoverde, uno de los ocho activistas del Movimiento Guevarista Tierra y Libertad (MGTL), una organización de base que promueve la educación popular, la cultura comunitaria y la resistencia indígena. Desde su celda, Omar lanza un grito que aún no logra atravesar los muros del olvido estatal: el grito de quien es torturado por pensar distinto.
Durante las audiencias de hábeas corpus realizadas el 26 de enero y 8 de febrero de 2024, Campoverde rompió el silencio. Denunció, con la voz entrecortada pero firme, el infierno cotidiano que viven él y sus compañeros. Relató cómo los presos en Cotopaxi son alimentados una sola vez al día. La comida es arrojada al suelo, sin platos, sin cubiertos, y deben ingerirla con los dedos, sentados sobre sus propias rodillas. Un acto de humillación sistemática, ejecutado a plena luz del día y bajo la complicidad de un sistema penitenciario que normaliza la degradación humana.
Las noches no son de descanso. Son de terror. Gritos de auxilio desgarran la oscuridad. Golpes secos contra las celdas despiertan a los detenidos en la madrugada. Los obligan a formarse, como si el encierro no bastará para quebrar el cuerpo y la mente: la humanidad. A Campoverde le vendaron los ojos. Lo sometieron a sesiones de asfixia con agua helada. Le niegan la exposición al sol. Le raparon la cabeza como castigo, como acto de discriminación por su identidad indígena. La tortura física se entrelaza con el racismo cultural en una danza perversa que no deja espacio para la dignidad.
A pesar de la contundencia de su testimonio, el pedido de hábeas corpus fue rechazado. La Justicia ecuatoriana prefirió mirar hacia otro lado. Omar sigue encerrado, bajo condiciones que rozan lo inhumano, mientras el Estado refuerza su narrativa: no son activistas, son “terroristas”.
La acusación formal contra los miembros del MGTL se sostiene sobre la base de una causa armada por las fuerzas militares del Ecuador en 2022. Una estrategia de criminalización que se ha vuelto moneda corriente en un país donde ser indígena, ser militante, ser disidente, parece haberse convertido en delito. Mientras se masacra al pueblo en nombre de “la lucha contra el crimen organizado”, se encarcela a quienes aún creen en la organización colectiva y en la justicia desde abajo.
El MGTL no es una amenaza armada, sino una organización política que responde a las necesidades de las comunidades. Construyen bibliotecas, espacios culturales, proyectos de desarrollo local. Pero en un país que castiga la conciencia, esos gestos de construcción social son tratados como actos subversivos.
Desde Socorro Rojo Nuestra América hacemos un llamado urgente a la solidaridad internacionalista. No podemos permitir que el Estado ecuatoriano aísle, torture y silencie a luchadores populares bajo la fachada de legalidad. Denunciamos estos sistemas de exterminio y exigimos justicia para Omar Campoverde y todos los presos políticos del continente. Su libertad no es sólo un derecho; es una obligación ética de los pueblos que aún creemos en la dignidad como principio irrenunciable.
Socorro Rojo. Nuestra América

Palestina
-Hamas conserva 40.000 combatientes y el 75 por cien de sus túneles.
Después de 18 meses de feroz guerra contra Palestina, Israel no ha logrado debilitar sustancialmente a Hamas, que conserva 40.000 combatientes, el 75 por cien de sus túneles y una capacidad de producción de armas intacta. Esto ilustra no sólo la resistencia de la organización palestina, sino, sobre todo, el rotundo fracaso de Israel.
Tel Aviv enfrenta un estancamiento estratégico en su guerra contra Hamas, a pesar de un año y medio de intensas matanzas y destrucciones en la Franja de Gaza. Según el periódico Haaretz, Hamas conserva una importante capacidad de combate, desafiando las promesas de Netanyahu de destruirla.
El ejército israelí estima que Hamas aún cuenta con unos 40.000 combatientes, una cifra superior a la que tenía antes del 7 de octubre de 2023. En esa fecha los servicios de inteligencia indicaban un contingente armado de entre 20.000 y 30.000 hombres. Aunque han infligido grandes pérdidas (casi 15.000 combatientes muertos según estimaciones estadounidenses), el movimiento logró compensarlas reclutando rápidamente.
Pero más allá de sus números, lo que sigue siendo impresionante es sobre todo la estructura de Hamas. Alrededor del 75 por cien de su red de túneles, verdadera columna vertebral logística y militar del grupo, sigue operativa. Estas galerías subterráneas, parcialmente intactas a pesar de los intentos de destrucción por parte de los israelíes, permiten a los combatientes moverse, almacenar armas y resistir ataques aéreos. Algunos de ellos incluso siguen conectando Gaza con Egipto.
Las Brigadas Al Qassam, el brazo armado de Hamas, también conservan la capacidad de producir localmente cohetes y otros tipos de armamento. Recientemente se dispararon varios proyectiles hacia Israel, hiriendo al menos a una persona. Estos ataques son un recordatorio de que, a pesar de los bombardeos y las incursiones terrestres, la organización sigue teniendo una formidable capacidad de fuego…
–https://mpr21.info/hamas-conserva-40-000-combatientes-y-el-75-por-cien-de-sus-tuneles/

Yemen con Palestina
-Yemen ejemplo vivo de que la resistencia armada, cuando está arraigada en un pueblo y se ejerce con inteligencia estratégica, puede torcerle el brazo al imperio.
Claves del éxito yemení, golpear el bolsillo del opresor:
El bloqueo al Mar Rojo ha supuesto un caos en las cadenas de suministro de Israel y sus aliados, cada misil lanzado que obliga a EE.UU. a gastar millones en defensa es dinero que no invierten en más bombas para Gaza.
La asimetría letal se refleja en drones y misiles caseros contra buques de guerra de millones de dólares.
Esta es aquí la matemática de la resistencia, los hutíes no necesitan vencer militarmente a EE.UU, basta con hacer insostenible económicamente su presencia.
Otra de las grandes claves es la solidaridad revolucionaria concreta, materializada. Mientras la «comunidad internacional» se limita a hacer vagas declaraciones, Yemen actúa.
Sin su presión armada, Gaza estaría aún más sola.
Verdades incómodas que Yemen expone:
La violencia del débil no es «terrorismo», sino la única respuesta posible cuando el opresor utiliza el hambre, las bombas y los bloqueos criminales como política de Estado.
Tampoco el pacifismo frena genocidios, la ayuda internacional que se envía a Gaza como los barcos de ayuda humanitaria son interceptados, pero los misiles yemeníes sí tienen consecuencias materiales, como la capacidad de obligar a redibujar rutas comerciales.
Occidente no teme a las marchas, teme a los misiles, por eso criminalizan a Yemen, desinformando u ocultando la realidad.
Ahora, cuando el pueblo yemení ha tomado el digno y único camino de la lucha armada revolucionaria, el internacionalismo y la lucha antiimperialista, o no hablan, o mienten en pro de la narrativa imperialista.
Parece que ya no importa tanto Yemen, ahora que no pueden exprimir el país con la porno-miseria y hacerse ricos con ONG´s de más que dudosa financiación y procedencia.
Conclusión:
Yemen demuestra que, en un mundo donde el poder solo habla el lenguaje de la fuerza, la resistencia armada no es una «opción moral», sino una necesidad estratégica.
¿Es bonito? No. ¿Es limpio? Tampoco. ¿Es eficaz? Absolutamente.
Los misiles yemeníes han hecho más por Palestina que 30 años de diplomacia.
Erra. Presos Revolucionarios.